martes, 27 de diciembre de 2005

Feliz Navidad...

Bueno, pues después de una pequeña pausa (que por lo menos aquí ha sido un fin de semana largo, no como en otros sitios...), volvemos a una semana de trabajo bastante anodina, aunque la verdad es que yo al final estoy liadilla. Si no fuera por los políticos y los banqueros italianos, mi vida sería ahora mucho más aburrida, seamos sinceros.
Por otro lado, han venido conmigo mis papis (que no mis papuchis, visto lo visto) a pasar conmigo la Nochebuena a la italiana (pero como siempre, con turrón y asado!!) y todavía nos quedan un montón de andanzas por la ciudad eterna y las dos terceras partes de las fiestas más ajetredadas de la historia familiar. Veremos como sobrevivimos a montar en avión tantas veces en tan poco tiempo...
La noticia entrañable de la nochebuena, la Misa del Gallo, que mira que pasamos frío (al menos mi padre y yo, porque Mamá cada vez parece más inmune a las temperaturas, a las frías y a las calientes, cualquier día saca las patatas de la sartén con la mano [¿Pasará eso cuando eres madre?]). Bueno, estuvo bonita, las lecturas de la Biblia en varios idiomas (entre ellos dos que no reconocimos) y muchos trocitos cantados en latín... pues tiene su encanto. Si dejasen los misterios en paz, sin intentar explicar cosas que no tienen sentido, igual lograban que los fieles no se dedicaran a adorar a los personajes del corazón. Ay, que problema de márketing tiene la Iglesia. A ver si convenzo a E para que le escribamos una cartita explicándole lo de que las mezquitas se ven mejor... Una de las cosas que resulta más graciosa de Roma es que tratan a Ratzi como un personajillo más, como si todos le conocieran en persona... claro, que al fin y al cabo, es un vecino más.

Me encanta esta semana,que es la de hacer buenos propósitos para el año que viene, y hacernos la ilusión de que este año vamos a cambiar (a mejor) de una vez por todas. Al menos sé de buena tinta que no soy la única que tiene este problema a final de año (ya sé, ma de muchos, consuelo de tontos).
Entre informe e informe y visita turística y visita turística, hago balance del año 2005 y descubro que ha sido un año importante (vale, todos lo son), al menos a nivel personal. No sólo por las experiencias que estoy viviendo ahora, que en el fondo no son tan nuevas, porque ya estuve una vez de Erasmus (que la gente solo ve el lado bueno, como te lo pasas jijiji jajaja, pero es una forma de emancipación salvaje para quien siempre estuvo viviendo con sus padres), y ya sabía lo que me esperaba, sino también porque he aprendido un montón de cosas (desde luego no durante las clases del máster) y me siento mayor, que no tanto más madura.
Es importante lo de saber ubicarse en el mundo... y al menos a mí no me vale con coger un mapa y señalar dónde estoy (que por otro lado, en mi caso es mutable...así que tampoco vale como ejemplo de simplicidad). Es importante tener otra clase de referencias. Es importante aprender a tirar de recuerdos y no de objetos, de ratitos y conversaciones y de gestos, y no de números de teléfono. De destinos y lo que no son destinos, porque siempre lo digo, la vida, al final, es mucho más prosaica de lo que siempre nos creemos.
En fin, que curiosamente, siento que después de los temibles bandazos que ha dado este año,a la vez se han desarrollado mi sentido práctico (hay quien me acusa de haber sido siempre demasiado práctica y se equivoca horriblemente) y mi sentido abstracto del mundo; los dos como en vías paralelas... Cuando menos, curioso.
El único cambio que, como siempre, lamento, es que, para variar, no nos haya tocado la lotería (lo importante es tener salud... ya); al menos eso me permitiría pasar de ser rara a ser excéntrica, que tiene mucho más glamour.

Para el recuerdo: hace un año de la venta de nuestro piso y de la jornada tan fría que pasamos en León, de que me cogieran para el máster, de que pasara la nochevieja por primera vez fuera de casa y del maremoto que sacudió el mundo... Ni más ni menos, doce meses.
    Propósitos para el año 2006:
  • Ponerme a hacer los cursos a los que me he apuntado.

  • Averiguar cómo se cuelgan fotos en este santo blog.

  • Dejar de odiar a las palomas, si no puedes con ellas, únete.

martes, 20 de diciembre de 2005

Dos películas, un escándalo financiero y casi Navidad.

Semanas y semanas sin hacer nada interesante (léase, informes áridos uno detrás de otro, o actualizaciones de mis propios informes, que no sé si los leerá alguien, pero mi jefe no, y por eso se eternizan), y esta semana se junta todo. Resulta que se desata el megaescándalo financiero (el enésimo), aprueban la reforma de la ley electoral (Berlusconi se aferra al poder!), y la ley de presupuestos famosa (bueno, por lo menos para mí, que llevo con la finanziaria desde que llegué, y tengo que hacer el informe de coyuntura trimestral para saber si Italia va como el culo, como dice todo el mundo, o va bien, como dicen ellos. No puedo con tanto número, me voy a plantear seriamente dedicarme al derecho, porque creo que el excel me odia; o a lo mejor lo que me odia es mi ratón, que se tropieza todo el tiempo (será que está más cansado que yo, el pobre)...
La henna se está desvaneciendo lenta pero segura de mi mano, igual que el relax que me traje de El Cairo.
En fin.
Esta semana, en un alarde de comercialidad, que no responde a lo que yo había pensado, pero bueno, he visto Harry Potter 4 y King Kong. La primera me encantó; ojalá lo hubieran hecho cuando era pequeña, igual me habría ahorrado algún trauma (o igual no, nunca se sabe). Y la segunda, bueno, no tiene tanto glamour como debería y hay dos escenas que sobran mucho (pero como salía Adrien Brody, pues no me quejo... pone unas caras tan tristes, el hombre); pero el mono mola. Por lo menos mola para una tarde de domingo (aunque yo la viera un lunes, debido a la sustancial diferencia de precio).
Lo que sí me intrigó fue el trailler de Munich, la última de Spielberg, que será partidista y demagógica, seguramente, pero que habrá que ver. Lo que no sé es cuando la estrenan... en fin. Espero que para cuando la estrenen estén ya disponibles las críticas de cierto personaje que anda desaparecido... pero eso es otra historia que habrá que contar en otra ocasión.
En realidad, a excepción de mis estreses, esta semana es un poco de impasse, como siempre pasa antes de las Navidades y de fin de año; el caso es que este año no tengo un espíritu especialmente navideño, a ver si cuando lleguen mis progenitores me sale lo de cantar villancicos... En Roma la decoración es mucho menos exagerada que en Madrid (y no se dedican a poner palabras sin sentido por ahí, como estupro, lagarto y esas cosas, ¿qué habrán hecho con ellas, porque creo que este año no las habían puesto, no?) y la gente va con más bolsas de lo normal por la calle, ya está. Ah, no, en lo que sí se nota es en la cantidad anormal de panettone que hay en todas las tiendas... Esta gente no sabe disfrutar de la vida, no aprovechan cualquier ocasión para irse de fiesta, aunque parezca que sí.
En la ofi, el único cambio, aparte de la agradecida ausencia de los jefes, es el arbolillo que tenemos puesto y que el viernes pasado comimos todos juntos.
La mejor noticia de la semana, de momento (a parte de la dimisión de Fazio, que tenía que habérsele caído la cara de vergüenza) es que nos han pasado el calendario de fiestas del año que viene y tengo unos cuantos fines de semana majetes... jejeje. Ya estoy buscando vuelos... Y la estrella para semana santa es Brasil!! Ya veremos si me llegan los fondos para cruzar el charco y aprender portu.
En fin, la coyuntura me espera.
Casi Feliz Navidad.

Una vez

Una vez conocí a una persona que odiaba el mundo tal y como era. Así que decidí que tenía que cambiarlo para hacer que esa persona pudiera ser feliz.
Es un bello propósito, un completo imposible. Por eso es perfecto para mí, que me fijo lo inalcanzable.
¿Será por que todo lo que se toca se vuelve mundano y desagradable?
Quizá sí, y tenías razón.
Pero qué digo... tú siempre has tenido razón.
Por eso estoy aquí.

viernes, 16 de diciembre de 2005

El misterioso Egipto

Después del mega puente de la semana pasada, resulta duro volver al trabajo... pero más duro resulta si se encuentra uno con broncas que no ha provocado de ninguna manera, y además vuelve de un viaje maravilloso.
[Por cierto, si la Constitución no se promulgó el día 6, por qué pusieron esa fecha? Porque mira que tiene mala leche...]

Había quien sabía que me iba a Egipto, y había quien no, porque no quería asustar... Ha sido duro no poder contarlo en el blog, abiertamente... (ya se sabe lo que a mí me gusta hablar). Pero ya que he vuelto y que he llegado antes que las postales (cosa que estuvo a punto de no suceder, la verdad), pues lo relato.
Ha sido uno de esos viajes que uno no tiene especialmente pensados, pero que salen a pedir de boca. Porque yo la verdad es que si no le hubieran dado la plaza de El Cairo a mi compi, no habría ido, al menos no habría ido ahora... pero bueno, ya que había casa...

Me ha gustado todo, la gente, el ambiente, el choque cultural, la compañía... lo único que falló fue la fecha del billete que me pusieron los tarados de la agencia de viajes, pero eso es otro asunto. Han sido cuatro días que me han parecido un mes, por lo intensos.
Pero vayamos por partes, porque si no, este post va a ser tremendo... (sospecho que lo va a ser igualmente... os perdono si lo leeis por partes)

Día 1: Llegada, la ciudadela y el Cairo Copto


Llegué el miércoles por la noche, estresada con el viaje, aunque se me dió bien. Para no variar, se me acabó la batería del móvil a medio camino... ¿Por qué calcularé yo tan mal esas cosas, señor?
Me despertó el frenazo del avión, porque los griegos que iban hablando a mi lado me habían arrullado... Descubrí que es un verdadero handicap bajar medio dormido del avión, porque lo primero que hice fue ir directa a los bancos de antes de la frontera, a que me vendieran la visa y me timaran con el cambio... aunque luego me dijeron que no había salido tan mal...
Me vinieron a recoger las niñas, la becaria de El Cairo y anfitriona H y la becaria de Atenas E, y volvimos a casa en un taxi (conste que al principio no me conocieron, y lo achacaron al nuevo look, que no sé cual es...). Los taxis son todos del año de la polca, amarillo y negros a trozos, están llenos de golpes y las tapicerías son tan horteras que harían resucitar a un muerto. Además van todos con la música alta y pitan constantemente de acuerdo con un misterioso patrón que no hemos podido descubrir... (de ahí el misterioso Egipto).

Después de acostarnos a las 5 y pico de la mañana, porque mi avión llegaba a las 3, pero llegó con retraso (no esperaba menos de una compañía griega en un país de oriente), nos levantamos a las 8 para acompañar a H y pirarnos a hacer turismo. Vimos la Ciudadela, que es un recinto fortificado que se alza sobre la ciudad (qué bonito, no lo he copiado de la guía, lo juro, es que se alza sobre la ciudad de verdad) en el que hay muy buenas vistas si no hay neblina (que no es neblina, que es mierda, como muy prosaicamente nos explicó H) y desde donde parece ser que se ven las pirámides si no hay la susodicha neblina o polución (y que yo me pregunto cuando será eso...)
Lo más gracioso de la Ciudadela es la cantidad de niños que había haciendo visitas de colegios, una cosa fatal. Todo el rato nos preguntaban (en inglés, qué monos) que como nos llamábamos y de dónde éramos. Así aprendimos a decir España en árabe y comprendimos que a las niñas les fascina que tengamos la piel tan clarita y llevemos el pelo suelto. La verdad es que no ven demasiados turistas a su bola, y a los grupos no les dejan acercarse. También descubrimos que los profesores les daban literalmente bastonazos si se desmandaban un poco... talmente como a las ovejas. Tuvimos gran cantidad de guías espontáneos (que luego pedían baskeesh, propina pero bueno, merecía la pena) que nos enseñaron los sitios de las mejores fotos y nos contaron las curiosidades más interesantes.
Los egipcios se vuelcan en que a los turistas les guste todo lo que ven.
Después estuvimos en el Cairo Islámico, viendo mezquitas y calles retorcidas. La mezquita más grande de la ciudad, Ibn Tulun es un auténtico remanso de paz en el barullo de la ciudad (esto tampoco es copiado de la guía, y es verdad). Al menos a mí, me dió la misma sensación que las catedrales, si alguien se ha molestado tanto en construir una cosa tan grande y tan bonita, debía creer mucho en ello, no?
Nota bene: La becaria E y yo llegamos a la conclusión de que conviene decirle a mi vecino Ratzi que hay que cambiar el marketing de las iglesias, las mezquitas se reconocen mucho mejor desde lejos. Sobre todo por la noche, que iluminan los minaretes en neón verde.
Después de darnos la vuelta preceptiva por la mezquita, nos dirigimos a la madraba, y regateamos para entrar. Como después nos salió todo mal, dedujimos que Alá nos había maldecido...
Inmediatamente después de subir descalzas al minarete, que estaba lleno de mierda (no había confusión posible con ninguna neblina), E y yo salimos jurando de la mezquita. No me pregunteis el idioma, que hasta ahí no llego, era castizo.
Entonces decidimos coger un taxi para ir al barrio copto, y comenzó el episodio del taxista. Eran las cuatro y media y queríamos llegar antes de las cinco y media, porque anochecía y no tenía ninguna gracia verlo de noche.
El taxista demostró su dominio de la profesión... primero no sabía donde íbamos, después, creyó que íbamos a un sitio diferente de aquel al que íbamos, luego, cuando logró entender el mapa (es decir, logramos explicárselo), no siguió el camino, y por último, se pasó del sitio. Todo ello, sin entender una palabra de inglés y dándonos explicaciones en árabe. Más tarde, le preguntó a uno que no debía tener nada que hacer, y que se nos subió de espontáneo al taxi. El susodicho espontáneo sí que hablaba inglés, y entre indicación e indicación al taxista, nos explicó que no nos preocupásemos, que si queríamos emigrar a Egipto allí había trabajo de sobra... Está bien, lo de no cerrarse oportunidades en la vida.
Logramos llegar evidentemente una hora y media después de coger el taxi, y después de haber hecho una megaruta turística por El Cairo. !!Y el tipo se quejó porque le pagamos poco!!
A mí lo más divertido me pareció que eran las caras de mi amiga cuando les gritaba en inglés que dónde nos estaban llevando...
Para los preguntones, esto fue lo más parecido a un secuestro que vivimos.
Total que vimos El Cairo copto (donde nos sentimos a salvo de la maldición de Alá, porque aquello es territorio de Dios, o si acaso de Yahvé) de noche, y resultó que no estaba tan mal, porque nos gustó más que luego cuando lo vimos de día. Igual el taxista inepto lo hizo a posta.
Pero al salir, la maldición continuó, como se verá en el próximo capítulo. Fuimos a comprar los billetes de tren para el día siguiente y luego intentamos salir a cenar con algunos amigos de H (y con una amiga de la becaria E que se había encontrado porque el mundo es un pañuelo) a un sitio super guay y super pijo a la rivera del Nilo, pero no hubo forma, así que acabamos cenando en otro sitio menos pijo y menos rivereño y yéndonos pronto a casa, porque al día siguiente...
Día 2: Alejandría

Durante la compra de los billetes sufrimos un poco de stress, porque los egipcios no entienden lo que significa hacer una cola. El caso es que el tío de dentro o lo hizo a posta, o también se estresó, porque nos dió los billetes separados. Al subir al vagón, nos lo dijeron, y descubrimos que, aparentemente, la única norma que respetan los egipcios es la de sentarse en el asiento que te han dado. Como nos movilizaron, pues nosotras también movilizamos, y eso resultó en una amena media hora discutiendo en árabe y en inglés con el revisor (que era muy lentito), al final logramos que una de nosotras al menos no se fuera al otro vagón.
Vaya forma de empezar la mañana.
Tras dos horas y pico llegamos a Alejandría, que nos pareció menos sucia y menos contaminada que El Cairo, aunque solo fuera por el mar. Es una ciudad bonita, aunque no queden demasiadas cosas por ver. Estuvimos visitando unas catacumbas, descubiertas a raíz de un burro engullido por la tierra, la columna de Constantino (? ya las confundo, con las que hay aquí...), la fortaleza mameluca y la biblioteca (por la noche, ya sabíais que lo iba a decir)... la verdad es que fue un día intenso, y sin incidentes con los taxis, lo cual supuso una mejora.
Si exceptuamos que un taxista nos llevó en dirección contraria hasta casi darnos de frente con un tranvía, que a su vez estaba apunto de atropellar un coche rojo que daba marcha atrás en medio de la calle.
No logramos ver el anfiteatro grecorromano, pero viniendo de dónde veníamos...
Y tampoco encontramos ni el faro ni al farero, para los preguntones.
Después volvimos a casa y la maldición seguía activa, porque tampoco estra vez logramos cenar en el sitio fantástico, y cenamos en casa, como cenan los autóctonos, de comida a domicilio, que les resulta más barato que hacer la compra. Además encargamos comida para las pirámides!!

Día 3: Las pirámides


Salimos por la mañana a las 9, con el guía de confianza (que la verdad, resultó ser un estupendo guía, supongo que no salió mal nada porque estábamos en territorios de Ra y no de Alá), hacia Gizá, previa parada a hacernos el carnet de estudiante (por supuesto, ninguna de nosotras lo es en sentido estricto, pero bueno, Everything is possible in Egipt, no hay más que ver las fotos de hace viente años de Mubarak, y comprobar lo joven que está). Primero montamos a caballo/camello. Yo iba realmente muy concentrada en no caerme (a pesar de que mi caballo no parecía estar disfrutando especialmente de la vida, el pobre), pero podía oír las voces de H y E desde los camellos... ¡ah, que se me come! ¡que me caigo!¡Qué hace este camello!! Fue un divertido paseo de no sé cuanto tiempo (ni en sudokus, lo sé) hasta llegar a un punto desde el que parece ser que se veían las pirámides, porque con la neblina/arena no se veían bien... hombre, pero algo se distinguía.
LLegamos hasta allí, y nos metimos en la pirámide, cruzándonos con una manifestación de españoles que estaban aprovechando el puente de la constitución. Un poco decepcionante, porque es un sufrimiento bajar dentro y luego subir (y para subir, lógicamente al contrario), y según vas bajando e intuyes las agujetas que vas a tener al día siguiente (y eso que en el gimnasio me matan a sentadillas!), por esos agujeros de un metro por un metro (eran los de los saqueadores, pero cómo demonios se llevaban las cosas??), y cada vez hay menos aire, y hace más calor, la cosa pierde mucho encanto. Y cuando estás dentro, te acuerdas de las historias que te han contado sobre el alma de los muertos tenía que volver a encontrar su cuerpo y te preguntas... y cómo salía? ¿y para qué quería volver? En fin. Egipcios.
Además, yo me imaginaba que era un sitio donde te podías perder, y había jeroglíficos... nada de eso. Sólo hay un pasillo, que es el que excavaron los saqueadores, y nada de dibujitos. Me figuro que en la pirámide de Keops, que no dejan entrar, habrá algo más.
Después de las de Giza, vimos la de Saqqahra, que mola muchísimo más, aunque es una pirámide escalonada, porque quedan más cosas, como la sala de las columnas, restos de la decoración, etc.. y luego la pirámide roja y la romboidal (de lejos, porque es zona militar).
Muy piramidal el día, vaya, y sobre todo, muy pero que muy cansado y lleno de arena. Sin embargo, el desierto me pareció distinto del de Túnez... es fascinante.
¡Lo mejor del día fueron los policías que patrullan a camello, por allí!
Ah, también vimos un pozo de petróleo... pero poco espectacular.
Y descubrimos que la gradación del cansancio es: cansado, derrotado, destruido, muerto. No sé en que grado nos quedamos exactamente (yo al final ya no sentía ni padecía), pero nos fuimos directas a comer al Fishmarket, que es un restaurante (glamouroso, por supuesto) en el que los camareros se insinuan con mucho arte, y te dejan elegir el pescado que quieres para cenar. Muy chulo, pero con mal pescado. Además, no tenemos claro qué fue lo que comimos... (una semana después, tengo claro que no nos envenenamos, no obstante).
Luego, fuimos a casa a ducharnos, a fin de dejar de oler a caballo/camello y a reírnos un rato con las fotos (y a preguntarnos, ¿por qué el guía que hablaba español todo el rato nos hacía fotos con el móvil? qué pesadito!), nos duchamos y salimos a tomar algo al sitio exclusivo (si!!!), que se llama... Sangría!! Y luego fuimos al también glamouroso Cairo Jazz Club, que era un bar normal, pero con mucho más estilo de lo habitual en el Cairo. La verdad es que el nombre me molba tanto que robé unas cerillas, no puedo con el glamour.
Lo mejor de la noche, las vistas del Nilo desde la orilla, porque los restaurantes guays están allí.

El Museo Egipcio y el resto de El Cairo


Bueno, con toda la buena intención del mundo, nos levantamos y nos dirigimos, llenas de agujetas hasta niveles insospechados, al Museo Egipcio... realmente no podíamos ni subir ni bajar las escaleras (lo cual tenía toda la pinta de poder degenerar en un problema grave de movilidad en el metro, la verdad). De hecho, lo que más nos gustó del Museo es que la guía te hace constantemente subir y bajar, y eso que son solo dos pisos!! (He aquí de nuevo la maldición de Alá) De todas formas impresionante, porque lo mejor de las tumbas está allí. Además, tiene mucho encanto el hecho de que las cosas estén como las dejaron los tíos que las descubrieron, quienes por cierto, las descubrieron por casualidad, porque es sorprendente el número de descubrimientos realizados por caballos que tropezaban... El caso es que hay restos de hace cinco mil años protegidos por unas maderitas y un candado herrumbroso... mucho encanto a la egipcia.
En la entrada hay que pasar cuatro controles de seguridad. De los cuales, nos podíamos haber perdonado tres y en el último nos dejaron entrar sonriendo, no sé si por ser chicas, o si por ser occidentales.
En fin, la tumba de Tutankhamon (que de maldita nada, era un faraón caca, además y el pobre murió con once añitos), alucinante, y las momias asquerosas, pero muy bien conservadas para tener hastas cinco mil añitos (y más)...
Hubo un momento en que me sentí como en el Prado, porque había un montón de gente dibujando.
Después, nos dirigimos renqueando (en realidad intentábamos correr, pero no había manera) al metro para ir al barrio copto, que como ya he dicho, nos gustó menos de día que de noche, aunque las iglesias, sobre todo la colgante, son muy bonitas. Nos faltó encadenarnos, eso sí, que es una tradición de allí. Y el árbol de la Virgen, que fué el sitio donde María se sentó creo que a beber agua al final de la huida (porque claramente, ya estaban en Egipto).
En fin, precioso.
Luego fuimos a buscar a H a la oficina, y de paso nos la enseñó (qué mona la tienen, una villita) y nos fuimos a comer y al bazar Al Khalili, donde nos fuimos directamente donde Jordi, que es un egipcio casado con una española que tiene precios fijos (es un cansancio tan grande regatear, y siempre te engañan al final) e hicimos las compritas. Estupendo algodón, tenía razón la madre de mis niños, es el que tiene mejor calidad del mundo. Luego buscamos unas mujeres que nos hicieran un dibujo con henna en la mano y volvimos a casa con la mano en alto y esquivando las proposiciones de amor de los lugareños en el bazar.
Íbamos a ir a un espectáculo de danzas tradicionales (con derviches y eso!!) con cena en el Nilo, pero debido al incidente del billete no pudo ser.
Cuando íbamos a comprobar la hora de salida de nuestro avión (se suponía que yo me iba con E, vía Atenas), resulta que la fecha de los dos era distinta. Cuando hoy la frase "tú volabas anoche", se me amontonaron en la espalda todos los escalofríos del mundo. Pasé instantes de pánico, de verdad. Es que siempre me tiene que pasar algo en los viajes, no hay forma de tener uno normal. Con el cabreo consiguiente con los de la agencia, porque me había ido a comprar el billete a la agencia precisamente para evitar estas cosas!!!
Después de los instantes iniciales de pánico, las chicas me calmaron (qué monas que sois) y miramos que había plazas todavía en el avión, con lo cual en el peor de los casos, podía comprar otro billete.
Fuimos pronto al aeropuerto, con el taxista de confianza (que debe odiar ya a H, que le ha deshecho un montón de citas) que también me dijo que no me preocupara, y en el aeropuerto, por 547 EGP me cambiaron de fecha el billete y me dejaron subir al avión. Hay que fastidiarse (los que me conoceis ya sabeis que yo no diría nunca ese verbo en esta frase, y menos estando enfadada) con los inútiles de la agencia. Les monté el pollo al volver, pero no me sirvió de nada. (Tengo que ponerles una denuncia en alguna asociación de consumidores o algo).
El viaje de vuelta fue una matada; para no variar, se me acabó la batería del móvil, también. Y llegué a Roma puntual (más o menos) y con cinco cafés en el cuerpo (a pesar de que en el segundo avión los muy perros no me había despertado para desayunar), entrando victoriosa por la puerta de la ofi a las 12:30, sintiéndome solo media persona...
Lo mejor del viaje de vuelta, el zumo de tomate.

Postrimerías


La vuelta al trabajo no ha sido tan traumática como esperaba, aunque me he encontrado con un marrón imprevisto, que algún día contaré, si mis fuentes no me matan antes. Cuando miro mi mano pintada con henna, me pongo contenta enseguida.
Ya he revelado casi todas las fotos (qué bonitas!) y tengo que seleccionar las que quiero imprimir de las digitales, que son muy bonitas tb. La verdad es que me he quedado con la sensación de que quiero volver a Egipto, porque hemos dejado un montón de cosas por ver, y lo hemos pasado genial.
Un viaje especial, diría yo.
¡Estoy en el camino de encontrarme a mí misma, estoy convencida!

Ahora Roma me parece un poco sosa, la gente no pita tanto, no hay que pelearse con los taxistas... se me ha despertado la sed de aventuras. Para saciarla, el domingo me voy a una ruta por el Coliseo en la que nos van a hablar de ritos secretos, y ya tengo planes para el año que viene, en cuanto cobre en enero los formalizo: Alemania en enero, Estambul en marzo y Atenas en mayo (¡me voy a ver Eurovisión!), más las visitas...
¡¡¡Tengo que darme mucha prisa en mejorar haciendo fotos!!!

El otro lado del mundo...

Desde que no estás, el mundo me parece más distante, aunque más hermoso...

Over the sea and far away
She's waiting like an Iceberg
Waiting to change,
But she's cold inside
She wants to be likethe water,
All the muscles tighten in her face
Buries her soul in one embrace
They're one and the sameJust like water
Then the fire fades away
But most of everyday
Is full of tired excuses
But it's too hard to say
I wish it were simple
But we give up easily
You're close enough to see that
You're.... the other side of the world
to me
On comes the panic light
Holding on with fingersand feelings alike
But the time has come
To move along
Then the fire fades away
But most of everyday
Is full of tired excuses
But it's too hard to say
I wish it were simple
But we give up easily
You're close enough to see that
You're.... the other side of the world
Can you help me?
Can you let me go
And can you still love me
When you can't see me anymore
Then the fire fades awaymost of everyday
Is full of tired excuses
But it's too hard to say
I wish it were simple
But we give up easily
You're close enough to see that
You're.... the other side of the world
Ohh.... the other side of the world
You're.... the other side of the world
To me.

KT Tunstall
The other side of the world

jueves, 1 de diciembre de 2005

Minivacaciones en Madrid

Bueno, pues ya estoy en la ofi de vuelta, aunque estamos con un poco de stress (bueno, yo en concreto no, pero se respira en la oficina) porque con la cosa de la Cumbre Hispano-Italiana... (Lee el artículo en El Mundo) esto parece más que de costumbre la oficina de las Doce Pruebas de Astérix.
El caso es que por un lado ha sido un fin de semana productivo, pero por otro la verdad es que no... empecemos en orden. Llegué el viernes entre huelgas (menos mal que me acercó el amable consejero al aeropuerto, porque si no... me las habría visto para llegar), retrasos, tormentas y malas noticias (ingresado el padre de una amiga y reposo total para la hermana de otro amigo... menudo panorama sanitario, los pobres)... salimos directamente, para qué perder más tiempo, después de comer un kebab a las doce de la noche (porque en el avión no es que no quisiera comprar algo de comer, es que no tenían!), con los dos pobres que habían ido a buscarme (sin pancarta, para mi mayor deslusión, aunque no estaba el horno para bollos), que estuvieron esperando mogollón, después de hacer una ruta turística por el aeropuerto...
Luego, el sábado, cafés varios, compritas (que el Zara es más barato en España que en Italia... verás cuando vaya a Grecia como me lo voy a pasar) y salida hasta las mil, aunque sin cumpleaños (lástima). nos fuimos a un bar donde las mesas tenían grifos de cerveza y cometimos el error de picarnos con los de la mesa de al lado, que eran más... claro, a los doce litros de cerveza, ya no veíamos. Ahora, rozamos la gloria, eso sí. Habríamos sido famosos en un bar... qué lástimita. Creo que algunos no nos sacaremos la espina en mucho tiempo... pero y lo que nos reímos?? Después antros en toda regla, como en los buenos tiempos, y a recogerse a las siete de la mañana, para ver el sol al menos un rato.
El domingo, arrastrarse hasta la casa de mi hermano, que no sabía que yo iba, el cabezón (a ver, voy desde Italia, mis padres bajan a Madrid y van a su casa a comer, y yo no voy a ir también?? Menos mal que mi cuñada es cabeza pensante en esa familia, que si no...), y risas también. A costa de las orejas de mi hermano, que es una cosa que alguna vez revelaré, si la CIA me deja (como JJBenitez...). Y por la noche, a darle las zapatillas a la del cumpleaños, adquiridas con un grave error técnico; menos mal que le estaban bien... y a ver a mi ingeniera favorita! (Me he encontrado tu carta al llegar, qué ilu!!!!) Nótese que la susodicha tenía las pelis aunque yo no se lo había recordado, pero gracias a su padre, que es un sol, porque a ver si tomamos rabitos de pasa, nena...
El lunes, día un poco estresante, a pasar por la uni para pedir mi título, que ya es mío, y a saludar un poquito, a comer donde mis niños, que están cada vez más altos, qué cosa de críos... Y más guapos... a ver si logro que vengan a verme, ya que les gustó París, seguro que Roma les encanta, llena de piedras y de romanos, como está. Después, de cañas con los de la uni, para no perder las buenas constumbres, y pervirtiendo al Jefecillo (lo siento, pero me gusta más que exjefe), que al final va a ser licenciado para que no nos podamos meter con él, y claro, tenía que estudiar y leerse cincuenta libros. Mis uaperos queridos como siempre, pachangueros, juerguistas... ay, qué tiempos. Debo decir que me dió un poco de penita entrar en la UAP, y recordar los viejos tiempos, aunque en seguida me recuperé. Sobre todo porque ví que el Santuario sigue en perfecta forma... en su mayor parte. Y también hice una visita a la zona VIP, entre el lunes y el martes por la tarde, que me hizo mogollón de ilusión. Las cosas por allí siguen más o menos igual, y como ya estaban relativamente bien (a ver, siempre hay cosas que se pueden mejorar, pero también hay cosas imposibles, como el comportamiento de Alumnos), pues es una buena noticia.
Después, me fui a mis clases de conducir, logradas con mucho esfuerzo y una serie de llamadas surrealistas por mi muy mejor amigo, el nunca bien ponderado J. Las clases eran (esta vez si diré el nombre, porque merece la pena) con Paulino, que al final resultó ser un tipo con gafas y muy majete. Circular no se me dió excepcionalmente bien, después de dos meses, pero oye, como aparco! De verdad. Lo cual es una prueba inequívoca de que yo sí sé lo que son 20 cm, por si hubiera alguna duda.
Bueno, a la mañana siguiente, a las 8:10, al examen de conducir.
Empieza la aventura. Hacía un frío IM PRE SIO NAN TE, de verdad. Además, aunque había salido el sol, a medida que pasaba el tiempo, las nubes iban bajando y cuando me metí en el coche, además de tener los pies como témpanos de hielo, había una niebla increíble. Básicamente, el pavo llegó a las 9, y yo iba la tercera a examen. He de decir que el muy malnacido (si, si, los que me conocéis habréis notado que no pongo tacos en el blog) se parecía al nen, y que hablaba talmente como una máquina de café. Hasta el punto de que según ajusté el espejo, me quedé mirando a ver si era o no era una persona, de verdad.
Bueno, yo reconozco que salí en punto muerto (para los incrédulos, tenía un poco de cuesta y lo logré), pero es que el pavo eso no lo anotó!!! (que notarlo seguro que sí, la verdad). El tío dijo que me había parado mal en una intersección (mentira!!) y que me había detenido mal (mentira también!!), pero mentira no que lo diga yo, que soy parte; que lo dice Paulino, que estaba presente!! Yo me bajé del coche porque iba pensando en lo del punto muerto, si no, pongo el coche a 150 y le pregunto si estoy aprobada, como era mi plan original. Pero no lo hice... una oportunidad como pocas para haber hecho el cafre.
Me pasé toda la mañana amargada, gracias al desgraciado ese, que nos hizo lo mismo a los cuatro que nos examinábamos... claro, que aproveché para irme a Citybank a ponerles verdes. Lástima que los de la oficina son majos... un poco inútiles, pero majos. Claro, que el banco es lo peor de lo peor, no os abrais nunca cuenta en él.
Después de comer con nuestros anfitriones (que les hemos invadido las casas durante el fin de semana...) me fui a la uni otra vez, sin cañas ni nada que celebrar, pero bueno. Y el martes de despedidas, también con todos los que me llamaban para ver que tal...
Miércoles de hacer maleta (que jolín con ella, casi se tiene que subir mi padre para poder cerrarla, claro que nos reímos mucho...), y para llegar al aeropuerto, la odisea. Pero de verdad. Menos mal que salimos con tiempo. Entre que a mí cada vez me pone más nerviosa lo de coger aviones (aunque alguna vez he oído que los cojo como si fuera el autobús), y que nos perdimos tres veces gracias a la señalización!! increíble: primero, la señalización está al revés en la M40: nos mandaron para boadilla en vez de para leganés, que se tarda mucho menos. Después, en la M40, llega un momento en el que pone aeopuerto en la carretera, y también en un desvío. Y después, ya no pone nada más. O sea, que nos pasamos, claro. Tuvimos que entrar en las de peaje (la M12, la M13 y la madre que las trajo) y hacer ocho kilómetros de rodeo. Ahora, que vimos la T4 desde arriba (¿cuándo la inauguran?). Cuando por fin llegamos al aeropuerto, dimos más vueltas de lo habitual, porque entramos por otro sitio... en resumen, vivan las señalizaciones!!! Y espero que al que haya cambiado las de la M40 le suceda le atropelle el mismo camión que al examinador. Al final, me sobró un cuarto de hora.
El viaje de vuelta bien, hasta que llegué a Fiumicino y las maletas tardaron más de media hora en salir (y eso sin huelga, señores); cogí el tren express al que se le apagaron las luces (está bien, pagar 9,50€ por ir en el tren de la bruja, leche) y cuando llegué a Termini ya no había metro porque lo cortan pronto por las obras de ampliación... un show, vaya. Al final, llegué a casa a las mil, pero bueno.
Mis compis han estado relativamente aburridos el fin de semana, me han dicho, básicamente porque no ha dejado de diluviar. Me han contado que el Tevere incluso se ha desbordado...
Estoy viendo en el Mundo que Rajoy y Aguirre se acaban de estrellar en un helicóptero que despegaba de la plaza de toros de Móstoles... qué cosas pasan... es lo único que le faltaba a Móstoles para hacerse famoso... lo que me llama la atención es que del pobre alcalde de Móstoles no dicen nada, con lo famoso que era en sus tiempos...
En fin a estas horas de la mañana, yo debería haber hecho algo por mi país, como dicen mis compañeros... me pondré a leer algo que no sean mails...

viernes, 25 de noviembre de 2005

¡¡¡¡Huelga!!!!

Resulta que esta mañana me levanto tan campante, con menos sueño de lo habitual porque ayer me acosté a una hora decente (después de ver esa graaaaan película, Tomb Raider II, cómo se puede ser tan malo), y enciendo la radio, esperando oír la canción de Madonna para que me alegre el día... pero en lugar de oír eso, resulta que lo que oigo es que se ha convocado una huelga general, de transportes y de todo... ¡Joder! Que esta tarde tengo que coger un avión!!! A ver, ayer ya sabíamos que había huelga de operadores de Alitalia, pero yo comprobé el mío y no le pasaba nada, porque yo vuelo con Vueling: efectivamente, esta mañana el vuelo va estupendamente. Pero cómo demonios llego yo a Fiumicino, que está lejísimos!! Y además no existe la posibilidad del taxi, porque la carretera va a estar fina... Menos mal que al llegar a la ofi he mirado en internet (de verdad, que lo del link en la página del minitserio es muy fuerte: tienen huelgas planeadas hasta la primera semana de febrero!) y he visto que la de transportes públicos es sólo hasta la 13:30... y que en la compañía avisan que puede haber retrasos... y recomiendan llevar sólo equipaje de mano. A ver si justo mi maleta va a pasar por delante del pavo que está en huelga y la tenemos...
Bueno, voy a ver si respiro tranquilamente durante toda la mañana, y no me pasa nada más. Ayer fue un día de locos... que digo yo que si todo el mundo hiciera lo que tiene que hacer cuando tiene que hacerlo, y no un mes después, pues luego no habría rechinar de dientes. Desde luego, o no valgo para funcionaria, o resulto má eficiente (y más cabreada) que la media. Y está entrando un montón de trabajo para la primera semana de diciembre... a ver que sale de todo esto.

jueves, 24 de noviembre de 2005

Un día y contando...

Es jueves por la mañana; mi día preferido. No sé por qué, los jueves siempre tenía buen horario de clases, me gustaban las asignaturas; en el instituto era el día que tenía periódico... además es el día en el que realmente se aprecia la cercanía del fin de semana, porque los viernes (al menos los míos) son cada vez más improductivos [Bueno, he de aclarar que en este trabajo mío, unos días son productivos y otros no...], y luego como el viernes por la noche ya no es de crápulas salir, pues parece que es menos día laborable. En fin, que mi día favorito es hoy.
Hoy además empiezo el curso de fotografía, si es que no me llaman otra vez una hora antes de que empiece para decirme que se pospone. Por otro lado, bien, porque hasta que no pase por Madrid, no puedo pasar a por mi cámara reflex estupenda. Y eso que estoy cogiendo un impresionante dominio de la cámara digital! Pero Roma se merece algo más...
La verdad es que esta semana estoy muy emprendedora (veremos si la semana que viene cuando vuelva, vuelvo con ganas!), me he apuntado a un montón de cursos de formación a distancia, cortesía del ICEX: a ver si aprendo a manejar excel como es debido, ahora que he superado mi trauma con él. Y power point... la verdad es que si hago el cursillo, es para sufrir, porque no lo uso, y voy a aprender todas las cosas que no supe hacer para las presentaciones del máster tapadera... pero bueno. Siempre se aprende algo, digo yo.
Y ya sabeis todos cómo me molesta perder el tiempo!
Ayer hice yoga por primera vez. Jolín, qué sufrimiento; me dí cuenta de que no tengo equilibrio (lo que no obsta para que la culpa de mis caídas en la pista de baile no sean culpa mía, vamos a ver), o de que, más bien, me hace falta quince o dieciseis lecciones como las de ayer. Por lo menos la postura de la cobra me sale.
Bueno, y hoy tengo un montón de cosas que hacer... esta tarde, quiero decir. Entre ellas, la maleta... parece que el fin de semana va a ser intenso. Je je je.

lunes, 21 de noviembre de 2005

Frío polar...

Vaya frío que hace, de repente... esta mañana marcaban los termómetros un grado. Y yo pensando que lo que decían las noticias no era más que la exageración habitual de los periodistas italianos... pues va a ser que no. Ya durante el fin de semana hacía mucho más frío que durante la semana pasada, pero esta mañana es exagerado (repito, para Roma).
Así que escribo este post con los pies congelados, y sorprendida por los comentarios que he recibido por el post anterior, sea en el blog que en persona (la mayoría, a ver si perdeis el miedo escénico a escribir comentarios, leche)... ¿no puede una tener un momento de indecisión? ¿Tan segura de mí misma y tan alegre parezco que no puedo quejarme de que es difícil definir el proprio destino? Bueno, pues que sepais que si que me da miedo el futuro, como a todo hijo de vecino.

Hoy me llegan noticias espectaculares de mi red humana en todo el mundo, es decir, los becarios repartidos por el planeta.. primero, las climáticas, hoy está nevando en Ankara y lloviendo en El Cairo! En Oslo como ya llevan dos semanas en la nieve, ni se dan cuenta... lo que más me divierte de recibir estos mails del mundo es que la gente te dice que se va a comer a las tres de la mañana, o te desea buen fin de semana el lunes, porque te llegó el viernes por la noche. Curioso curioso. Por no hablar de los de Beijing, que todavía no saben qué van a comer cada día porque no pueden descifrar los menús de los restaurantes...

Y en una dinámica más cotidiana, este fin de semana ha sido relativamente productivo: hemos logrado arreglar la cisterna de casa! Parece una tontería, pero no lo es, pensadlo bien. Resulta que a pesar de que el fontanero me había dicho que era una cuestión de tuberías y había que abrir, sólo había una pieza despegada, y había que pegarla. La de cosas que se arreglan con una escalera... además, también tenemos luces en el techo, que es un alivio, la verdad. Así que la casa ya definitivamente no parece la de Esta casa es una ruina, sino una casa normal. Incluso tenemos teléfono!!! Después de innumerables llamadas a Telecom, e innumerables esperas, ya funciona!!! No sabeis la ilusión que me hace correr por el pasillo a cogerlo (espero no escurrirme nunca mientras doblo el ángulo!). Claro, que cuando llaman mis padres es un show, porque por razones que escapan a mi comprensión, no me oyen... pero también eso se solucionará con el tiempo... tengo fe.
En cuanto a salir, no ha sido un fin de semana muy revelador, la verdad. El sábado nos confundimos con la hora del partido, y no lo vimos (menos mal, porque me hubiera cabreado muchísimo, panda de mantas indecentes que son. Menos mal que yo soy del Getafe). Con lo cual nos fuimos al bar de siempre, con la intención de quemar Roma a lo Nerón, pero nos aplatanamos y acabamos en casa, viendo bromas en el ordenador de mi compi el informático. Eso sí, hasta las cinco de la mañana. Es que tenía que superar el trauma de no haberme podido apuntar a las clases de danza del vientre en el gimnasio (ahora que ya no tenía agujetas...).
Lo bueno, es que he descubierto un nuevo hobby! Cuando el Uapero D me explicó como se ponían cosas en la plantilla del Blog de la UAP, no sabía que estaba creando un monstruo. Desde entonces le he estado dando vueltas a lo del HTML, y este fin de me he puesto con ello... además de parecerme super divertido, es práctivo, y he decidido que me voy a hacer una página web... Internet me parece cada día una cosa más fantástica. De todas formas, como quiero que sea una cosa bien hecha, no creo que la tenga lista antes de principio de 2006, porque además necesito pasar por León a coger cosas de mi ordenador... pero, la cosa marcha... jejeje.
Por otro lado, en el trabajo no hago más que acordarme de aquellas clases de Derecho Constitucional de la facultad; esos Aguiar, Pajares y la mala pécora del lunar que se llevó a tanta gente a cuarta, con los derechos fundamentales. No es por hobby, es que estoy haciendo un informe sobre la reforma constitucional italiana (que tienen un pollo montado como el del estatut), que es más la polémica que otra cosa, porque están organizándola como la española (que a mí no me parece tan mala, oiga). El tema es la transferencia de competencias a las regiones... pero Italia dará su opinión, porque en noventa días tiene que haber un referéndum (y ya veremos la participación, porque de momento nadie ha explicado claritas las reformas). Entre eso, y las elecciones, este va a ser un año divertido.
Y me niego a hablar más de política internacional; me cansa oír de las andanzas de Bush en China, que es de lo único que hablan aquí. Menos mal que los iraníes han perdido el mapa y ya no nos bombardean.

jueves, 17 de noviembre de 2005

Time goes by, so slowly...

Era irremediable, inevitable, predecible e inexorable. No sé cuando dejó de ser una elección y cuando se convirtió en lo ineludible. En algún momento de mi vida, algo cambió, se giró y cambió el cariz de todas las cosas... Si hubiera sabido cuando estaba sucediendo; si en aquel preciso momento hubiera echado a andar en dirección contraria, lejos de tí, si entonces hubiera sabido predecir lo que era absolutamente claro...
Sólo un instante menos, una palabra de más o evitar el gesto justo en el momento preciso.Sólo... la vida no carecería tanto de sentido, y no sería capaz de apreciar lo que no tengo...
¿Dónde estás?

miércoles, 16 de noviembre de 2005

De vuelta a las mandarinas...

Hoy estamos inmersos en el fin del mundo otra vez. Esta noche parece ser que ha caído una tormenta tan sumamente fuerte que se han caído un montón de árboles (estamos por establecer dónde, porque cada periódico y cada radio dicen un sitio distinto!). Yo la verdad es que ni me he enterado, me estoy empezando a acostumbrar a los ruidos nocturnos tales como rayos y centellas. El caso es que hace un día negro, que no gris, negro. Y lo más inquietante es que no hacen más que pasar coches de policía y ambulancias (o sólo coches de policía, yo personalmente no los distingo por el sonido) por nuestra calle, y como está atascada, se quedan con la sirena a todo volumen durante lo que parecen horas. Yo me pregunto, ¿les hacen a los policías y a los bomberos alguna clase de entrenamiento especial para que no oigan ese ruido infernal...?), y hasta helicópteros, lo cual es todavía más raro, porque como estamos tan cerca del Vaticano, es una zona de tráfico aéreo restringido.
En fin, tan cercados como estamos de las amenazas globales extrañas y surrealistas (tipo Irán acusa Italia de haber matado al mártir Edoardo Agnelli, que es como para un tabloid) habrá que acostumbrarse a no pensar que de verdad esta vez se acaba el mundo cada vez que uno ve mucha policía por la calle. O militares, que se ven muchos también...
En medio de este maremágnum, y empezando la que promete ser mi semana normal durante la estancia en Roma (que ya está bien que la defina, hace más de un mes que llegué; pero por otro lado, entre visitas y viajes no sé cuántas de estas voy a tener), me asaltan las preguntas existenciales de siempre. Es triste que se venga uno a Roma huyendo de ellas, y se las encuentre aquí esperando, como una muñeca maldita de las de las películas de miedo (por asociación de ideas, no veais Dark Water, qué mal rollo, por favor). Claro, que se trata de eso, de una maldición.
El otro día me mandaron un artículo que define una nueva especie social, los mileuristas, que no pongo aquí porque es demasiado deprimente, acerca de la clase de recién licenciados que se tienen que conformar con un suelo de 1000 € después de haber estudiado una carrera (o dos!)y que no pueden planificar su vida con tranquilidad debido al precio de la vivienda, a la inestabilidad general de los trabajos (porque además de los mil euros, no son trabajos fijos, etc...) y demás circunstancias de la vida, como por ejemplo, que las películas de Meg Ryan no nos convencen como antes (básicamente, no nos engañemos, porque La vita non è un film, por más que en Hollywood se empeñen en demostrar lo contrario). En realidad, estos mileuristas son lo que antes eran J.A.S.P, que no caló tanto... Siempre he querido excluirme de este grupo, la verdad. No por lo de los mil euros (que también tengo intención de evitar, ya veremos si puedo cuando me toque trabajar de verdad, después de dos años y pico de becaria), sino por el momento "ahora toca comprarme casa", "ahora toca casarme", etc... Creo que fundamentalmente, es que queremos la misma estabilidad que tenían nuestros padres con respecto al futuro (dependiendo de la generación de padres en cuestión, pero en general), pero nos encontramos con una situación muy distinta. Y lo que no puede ser no puede ser y además es imposible. A pesar de que hoy tengo los mismos años que mi madre cuando tuvo su primer hijo (mi entrañable Chache), ¿cómo voy a pensar yo en tener hijos ahora mismo? Y no sólo porque intento hacer una carrera en algún sitio... que también.
Claro, que es muy difícil cambiar las expectativas de toda una generación (o de varias, según se mire... yo diría generación en términos de los que hemos vivido Barrio Sésamo y/o Los Mundos de Yupi). Todo ello crea una cierta sensación de estar siempre en precario ¿no? Es muy difícil adaptarse a las estructuras que cambian bajo nuestros pies... y lo digo la primera, que desde el año 2002 estoy estable en ningún sitio.
Y en este contexto, dónde demonios encuentro la fuerza para decidir qué es lo que quiero hacer de mi vida? Si la incertidumbre que ya de por sí caracteriza la vida real (fuera de los entornos ciertos que tanto nos reprochan a los economistas, o ecónomos, depende de quién hable) se multiplica tanto, cómo puede uno tomar decisiones con una cierta... coherencia?
La respuesta que me viene a la mente espontáneamente, es que da igual lo que se haga, porque cualquier cosa es igualmente susceptible de salir bien o mal... Pero eso me deja como al principio, la verdad. Consuelo cero.
¿Dónde está el camino de baldosas amarillas?
¿No sería mejor que cuando de pequeño dices que quieres ser bombero, te hicieran firmarlo? Claro, eso limitaría mucho la libertad más adelante, la verdad...
Estos días, recuerdo especialmente aquella iluminación divina que tuve viendo una película de las tres y media de antena tres (de esas absurdas, de psicópatas absurdos que se solucionaban en diez minutillos y siempre tienen alguna lección moral muy mal oculta), y me pregunto dónde perdí la inspiración... Claro, que igual me confundí y no era una iluminación divina, sino una imaginación demoníaca destinada a confundirme... Who knows?
Miro por la ventana y veo que, milagrosamente (no obstante, estamos al lado del Vaticano), ha salido un rayito de sol entre las nubes negras. Será mejor que me deje de cuestiones existenciales y las deje para cuando miro (que no veo) le techo por las noches.
Esta tarde, toca gimnasio. De lleno en la generación de los mileuristasy tribus urbanas afines.

lunes, 14 de noviembre de 2005

Si tú no estás

Me acerco a tí mientras sueñas tus sueños inquietos. No hay nada más hermoso. En el medio de la noche, mientras respiras y te mueves suave, imperceptiblemente. Veo el reflejo de la luz tenue en tu piel, y puedo imaginar tus ojos, aunque los tienes cerrados. Me tiendo junto a tí, observándote mientras duermes, no existe nada más fascinante. Sé que cuando abras los ojos no me verás, ni sentirás las caricias que estoy reprimiendo ahora... pero hasta ese lejano instante, puedo probar a deslizarme en tus sueños. No hay nada que me haga tan feliz.

No quiero estar sin tí
Si tú no estás aquí me sobra el aire
No quiero estar así
Si tú no estás la gente se hace nadie
Si tú no estás aquí no sé
qué diablos hago amándote
Si tú no estás aquí sabrás
que Dios no va a entender por qué te vas
No quiero estar sin tí
Si tú no estás aquí me falta el sueño
No quiero andar así
latiendo un corazón de amor sin dueño
Si tú no estás aquí no sé...
Derramaré mis sueños
si algún día no te tengo
Lo más grande se hará lo más pequeño
Pasearé en un cielo sin estrellas esta vez
Tratando de entender quién hizo
un infierno el paraíso
No te vayas nunca porque
No puedo estar sin ti
Si tú no estás aquí me quema el aire
Si tú no estás aquí no sé...


Si tú no estás
Rosana

Lunedì alla mattina

Después de una semana de semivacaciones gracias a mi visitilla, vuelvo a la rutina (que, en puridad, todavía no he establecido, no por falta de tiempo sino por diversas conjunciones astrales). Hoy tengo planes: después del trabajo me tengo que ir corriendo a la maldita oficina de Citibank (que seguro que tienen el cajero roto o algo de eso, porque ya me los conozco) para poder pagar el gimnasio, que los muy cutres no tienen pago con tarjeta.
Además parece que amenaza lluvias torrenciales otra vez... porque aquí no se conforma con llover un poquito, no, aquí parece el fin del mundo cada vez que caen cuatro gotas. Entre las zanjas provocadas y las accidentales, y la cantidad de calles que están en cuestecilla imperceptible con el buen tiempo... no me extraña que de la Roma antigua quede lo que queda, el desgaste por agua es brutal. Yo le pondría un plastiquito al Colosseo por si acaso.
Pero bueno, que llueva mientras estoy en la oficina, y no mientras sea fin de semana: ayer aproveché la inercia de toda la semana andando y que hacía buen tiempo (aunque hace frío ya, no os lleveis a engaño; al final me van a venir muy bien las bufandas de regalo) y me fui a andar. Mi intención inicial era ir al mercadillo que ponen los domingos en Campo dei Fiori, pero cuando llegué allí, el laberinto de calles antiguas ejerció su encanto sobre mí y me dejé llevar por ahí, sin fijarme mucho donde iba. Encontré un puesto estupendo de libros (que seguro que no volvería a encontrar ni bajo amenaza de muerte, es una pena), un montón de niños en bici y al final llegué hasta el Teatro Marcello y la Piazza della Bocca della Verità, precioso todo y lleno de turistas, muchos de ellos españoles, como bien sabeis los viajeros.
Todo eso me llevó, mientras lograba entenderme con mi cámara (con un cierto éxito, ya veréis cuando empiece el curso de fotografía!), a las dos pasadas de la tarde, y aunque pensaba irme a casa, poner la lavadora y leer tranquilamente el periódico, pues no; resulta que me avisó mi compi R de que había una excursión super interesante en el centro, para ver la Chiesa della Maddalena y escuchar su explicación mistérica (a lo Jaime Alvar, un poquito que se le iba la pinza al hombre) en relación con el Grial. Nada más lejos de Dan Brown (ya sabeis mi animadversión hacia el tarado que escribió El Código Da Vinci), resultó de lo más interesante e instructivo. Además, nos enteramos de que el Pantheon era poco menos que una entrada a los infiernos desde el centro de los pantanos que rodeaban Roma (me los puedo imaginar.. aaagh)... curioso.

Después de sentirme realizada como persona durante todo el día, volví a casa (logramos atinar con un autobús que nos llevaba a casa desde la Piazza delle Cinque Lune, que me encanta el nombre, tenía que ponerlo, al lado de Piazza Navona) a poner efectivamente esa lavadora. Este fin de semana he descubierto dos cosas con respecto a ella: una, que desde que nos han puesto la calefacción, la ropa no tarda una semana en secarse, y dos; que si pones unas medias azules a 90º, te sale toda la ropa azul. Me he quedado sin ropa blanca de un plumazo... (lo cual me obliga a irme de compras, qué dolor). Si estuviera en China genial,porque no tendría luto. Pero aquí, francamente, me molesta un montón... en fin. A ver si con un poco de lejía... se aceptan sugerencias.

También he tenido la santa paciencia de poner nombre a todas las fotos que hemos hecho estos días (no me preguntéis cuántas, muchas), y me he asombrado con la capacidad para poner caras de algunos personajillos... las mejores, las de la serie "Pasarela Romana" (por no hablar de las nocturnas en antros como el Blob y sobre todo, el Whai Thai), que vereis publicadas en este blog en cuanto pueda. Al menos en versión resumen.

Hablando de publicar... el internet en casa se aleja... viva Italia! Llevamos exactamente dos semanas con/sin teléfono en casa. Parece ser que después de estar esperando a que viniera el técnico a casa a ponerlo (que dejó el descansillo lleno de cables), resulta que activó otro teléfono que no era el nuestro; nuestro querido informático A ha llamado tropecientas mil veces al 187 atención al cliente, pero sospecho que no nos hacen ni caso, es más, nos ignoran deliberadamente. En algún momento antes de octubre del año que viene tendremos teléfono... o no.

Y ahondando en la idea del caos eficaz (más o menos, se puede decir que las cosas acaban por funcionar en algún momento, generalmente cuando ya no son útiles), a quien le interese la columna de Maruja Torres de ayer del suplemento de El País:Romanamente feliz. Que por cierto, este finde vendían Azul, y se me ha olvidado escribirle a mi ingeniera favorita para que me la comprase...

La buena noticia de esta mañana (todavía no estoy amargada por las de los periódicos, que todavía no me he puesto al tajo) es que mis compis han sugerido que nos mandemos postales entre nosotros, para tenerlas de todo el mundo... así que me tengo que bajar al centro a comprar un saco de postales del Coliseo!!

jueves, 10 de noviembre de 2005

Un instante

Cuando las palabras las dicen los demás, nunca nos suena igual que cuando las decimos nosotros... Hoy es un buen día.
Me miras como siempre desde tu rincón de la memoria, atrapado en ese momento feliz, y me dan ganas de devolverte simplemente la sonrisa, sin pensar en más. ¿Cuántos significados puede tener tu sonrisa? La he visto tantas veces, y aún así pienso que nunca será mía del todo... que siempre hará un significado nuevo en ella... Te miro en la imagen y pienso en qué movimientos hiciste justo después, y te recuerdo tal y como eras entonces; puedo imaginarte aquí, pero qué estabas pensando en ese momento?
Extiendo mi mano para tocarte y no puedo... ojalá todo fuese distinto, me digo. Pero no sé como querría que fuese, amor. Sólo sé que mirar tus ojos, que se quedarán ya siempre con esa expresión radiante, y tu sonrisa, que permanecerá como un instante feliz como si todos lo hubieran sido, es como perderse en un sueño.

Come l'odore dell'erba appena tagliata
come il caldo dei raggi del sole
come bagnarsi nuda nel'acqua salata
come un gelato al gusto di limone
come l'odore di caffé e brioss
come raggiungere un treno che parte.

Ero innamorata,
come una bambina incapricciata
come una domenica al letto tutta la mattina
come una passegiata nella rambla dei fiori
come dire di nascosto parole vietate
come tuffarsi fra i pesci di colori
come la luce delle candele tremando
come una orchestra di corda suonando

Ero innamorata,
come una bambina incapricciata,
ero davvero innamorata,
non vedevo il mondo che mi circondava.
Come la luce delle candele tremando
come una orchestra di corda suonando
ero innamorata,
come una bambina incapricciata,
ero fuori di me,
completamente impazzita,
e non so come dire che tu mi hai fatto revivere.
Innamorata.

Amaral

miércoles, 9 de noviembre de 2005

Aprovechando que puedo postear...

Miro las noticias, y me parecen incluso peor que de costumbre, en Francia están en guerra campal, en Bélgica y en Alemania parece que a la gente también le dan ataques... Irán se dedica a decir que hay que borrar Israel de la faz de la tierra y que Italia es un objetivo prioritario para ello (de lo que he entendido, es porque Edoardo Agnelli, en realidad era musulmán convertido y le mataron para que no heredase... me parece incluso peor que lo de Lady Di...). En España se dedican a pelearse en el Congreso, que el debate tiene que estar siendo un espectáculo...
Por lo menos esta semana no ha habido ningún huracán destructor, aunque aquí de vez en cuando llueve como si fuera el diluvio universal...
Lo único realmente bonito del día ha sido recibir la canción de Spinal Tab.
Me voy a casa a pensar cómo puedo convencer al consejero ys obre todo al ICEX, de que es absolutamente necesario para el futuro de España que yo haga una investigación sobre la entrada de Malta en el SME.
Y a ver como ejercemos de turistas esta tarde...

Vacío

Hoy he vuelto a soñar.
La niebla me rodea, ocultando el mundo... es como el aliento del dragón dormido, como en un cuento ancestral. No veo nada, pero no me inquieto, porque no hay nada más allá; todo ha pasado. Han pasado el dolor, la tristeza, la añoranza y la pérdida. También han pasado la alegría, la esperanza y la risa. El silencio, que está lleno de ecos... La oscuridad, que está llena de reflejos de luces pasadas... Sé que hubo estrellas, pero ahora no hay nada. Estoy tranquila, puedo imaginar que caminas a mi lado, y concentrarme en el ruido de los pasos que darías si estuvieras aquí conmigo. Si cierro los ojos, siento tu mano en mi mano, casi puedo tocarte.
Entonces la luz del sol se filtra por la ventana y me acaricia la piel, me aleja de la niebla y de tu imagen. No quiero abrir los ojos todavía, no quiero moverme, porque puede que vuelvas... sé que no volverás, pero, pobre idiota, aún tengo la esperanza.
Y te imagino, levantado en medio del silencio de la noche, mirando las estrellas lejanas, ajenas a nosotros. Las mismas estrellas que habían desaparecido en mi sueño. Veo tu silueta recortada frente a la ventana, puedo amar cada detalle de esa sombra y recordarlo, y sentirme feliz como en ese instante, cuando abrí los ojos y te vi.
Sólo son sueños, lo sé, pero cuánto duelen. Querría dejar de soñar, igual que querría no buscarte en cada persona. Querría poder distinguir lo que fue real de lo que no.
Pero eres el imposible... querría estar en mi sueño, en el vacío sin fin, sin recuerdos.

We are the children who grew too fast
We are the dust of a future past
We raise our voices in the night
Crying to heaven
And will our voices be heard
Or will they
Break Like The Wind

We are the footprints across the sands
We are the thumb on a stranger's hand
We made a promise in the night
Swearing to heaven Is this a promise we keep
Or one we
Break Like The Wind
Hey!
We are the guests who have stayed too long
We are the end of the endless song
We send our hearts into the night
Soaring to heaven
And will out hearts still beat on
Or will they
Break Like The Wind
Ooh, Break Like The Wind.

Break Like The Wind
Spinal Tab

Ya puedo escribir desde mi ordenador!!!

Bueno, qué grata sorpresa... Resulta que ya hoy, por fin, que logro averiguar cómo se mandan los posts por email (que la verdad, es super cómodo), entro en blogger y averiguo que además ya puedo escribir desde el trabajo!!! Estupendo, así entre informe e informe puedo volver a mi actividad bloggera y colgar posts ligeramente más asequibles en cuestión de longitud, que no haya que imprimirse y llevar en el metro.
Lo único que me queda es arreglar el post pasado, que se me debió estropear al hacer el copia y pega, porque falta un trozo importante... no os preocupeis, que lo arreglaré en cuanto logre poner el USB en mi ordenador (que está por ver, porque creo que solo tiene uno, y es para el teclado...)
Resumen semanal: la semana pasada fue bastante tranquila, con la fiesta del martes; siempre me han gustado las semanas laborales de tres días, la verdad.
Por lo demás, tranquila. Los incidentes habituales al intentar cruzar la calle y esas cosas. Y por fin hemos descubierto un lugar donde dan un aperitivo decente...
También, una semana caracterizada por el programa que marcará nuestra estancia aquí; Al posto tuo, que ya he hablado de él. ¡Es un auténtico vicio! A mí que no me gustaba la tele basura, por favor... nos pasamos el programa pensando cuál va a ser el próximo Colpo di scena, porque esto siempre va de infidelidades imposibles, de amigos que traicionan y se sienten traicionados, de familias que se meten en la vida de los demás.. auténticos dramas rurales interactivos, porque el público (que deben ser todos psicólogos), opina sobre las decisiones de los protagonistas, que de todas formas hacen lo que les da la gana (como la vida misma). Total, que estamos enganchados.
En cuanto al trabajo, fuí a mi primera reunión previa al ECOFIN, que fue muy graciosa; con representantes de los 25 países poniendo cara todos de no ser de su país... como si a las alemanas y a las portuguesas no se les notara... lo que no sé es cómo me dejaron entrar, porque se me olvidó el pasaporte... como en el aeropuerto, puse cara de buena y les dije que yo era yo... y me dejaron pasar! Y no revelo más, que igual es información sensible y me echan.

El sábado llegó mi primera visita oficial, compuesta por los mostoleños de moda. De momento hacía mucho tiempo que no me desternillaba tanto y tan seguido, y eso que ya sabeis la facilidad que tengo yo para reírme sin contención ninguna. Claro, que seguramente influyen las pocas horas de sueño, porque yo es que en cuanto tengo sueño, todo me parece gracioso... ¿será un mecanismo de defensa para irme siempre feliz a dormir y soñar sólo cosas bonitas??
El domingo nos cayó el diluvio universal mientras caminábamos hacia casa... En mi vida había estado tan mojada, de verdad. De hecho, llegó un momento en que tuvimos que cruzar un auténtico torrente, con el agua hasta los tobillos. Claro, íbamos tan mojados que no notamos la diferencia... Mis zapatillas todavía no se han secado! Y eso que ahora sí que hace sol...
En resumen, nos lo estamos pasando genial... Ay, esas clases de italiano apresuradas, y esos momentos foto... (que no sé las que llevamos, pero en cuanto averigüe cómo colgarlas, alguna pondré para que os riáis un ratín). Anoche hicimos spaghettinegros (hechos con tinta de sepia) que tenían una pinta un poco rara, pero estaban buenos... aunque nos decepcionaron un poco, porque donde estén unos buenos chipirones...

martes, 1 de noviembre de 2005

Día horrible

Mis palabras carecen de sentido cuando pienso en tí. Siempre pienso en tí. Mis palabras siempre carecen de sentido.
Hoy, amor mío, es un día horrible.
Hoy, que siento tu ausencia más que nunca, y que para pensar en tí, la mente se me llena de imágenes infinitas que no puedo expresar. Hoy, que ni siquiera soy capaz de oír tus pasos que se alejan de mí, que no sé distinguir las veces que he imaginado tu voz y las veces que la he oído. Hoy, que me rodea la tristeza como una niebla de la que no me puedo deshacer, que me faltan la fuerza para defenderme de los recuerdos, que me dejo llevar por la desesperación... Hoy, que la añoranza me duele fìsicamente.

Llámame cínica si quieres, pero desde que ví tu mirada la primera vez, supe que en ella se encerraba toda mi tristezas; a pesar de eso, no pude resistirme mientras el mundo se desvanecía a nuestro alrededor. Aún recuerdo aquella primera tarde pensando en tus palabras y en tu voz. Aún te recuerdo entonces, y los escalofríos invaden mi alma, porque no hay nada más lejano en mi ánimo que los sentimientos alegres de aquella tarde, por haberte encontrado. Ahora no me queda nada de eso.. solo me queda la tristeza de no tenerte a mi lado.
Hoy es un día horrible.

lunes, 31 de octubre de 2005

Domingo por la mañana, casi Halloween

Me encanta este cambio de hora... te levantes a la hora que te levantes, siempre parece que es pronto! Ya sé que es en cambio de la hora que dormimos de menos en marzo, pero todos los años tengo al impresión de que esta hora nos la regalan. Vale, todavía no he encontrado ninguna cosa con la que aprovecharla a tope (por ejemplo, todos los años con la hora del cambio, hago una buena obra...), pero sigo pensando que tiene mucho potencial, y de todas formas me gusta levantarme y pensar que es una hora menos de lo que dice el reloj. Ojalá pudiera hacerlo todas las mañanas, cuando veo las siete y veinticinco y toca levantarse. Y eso que esta temporada me estoy acostando pronto por primera vez desde los catorce... hemos bajado la media de la una de la mañana a las once, o así. Pero es que aquí los romanos van con las horas cambiadas; la hora de comer es entre la 13:30 y las 15:30, y las de cenar sobre las 19:30, claro, a las 20:15 empiezan las pelis y a las diez, el horario nocturno de la tele... las once es ya la madrugada, yo creo.
El hecho es que esta mañana he abierto los ojitos a las nueve, que eran las ocho, después de estar un rato remoloneando en la cama, sin querer salir del sueño (que no sé que era, pero era agradable). La luz se filtraba por entre las estupendas cortinas violetas y la cama estaba blandita, qué gusto de domingo por la mañana! (Espero poder colgar este post hoy mismo, porque al paso que voy con el blog...).
Esta ha sido la semana típica, ya con toda la rutina normal. Bueno, más o menos. En el trabajo he tenido ya que salir a dos excursiones extraoficina, las dos el jueves. Por la mañana, a la presentación de un informe del ISAE, una cosa de economía estrictamente. Me hizo mucha ilusión, aunque sea una tontería, que me llamaron dotoressa al identificarme en la entrada. Jo, cada vez veo que el trabajo es más en serio! En fin; luego por la tarde estuve en la presentación del libro de Tremonti: Rischi Fatali: l’Europa invecchiata, la Cina e il mercatilismo scatenato (o no sé como). En realidad fui sólo para ver si me daban el librito de marras, porque no me lo pienso comprar para leérmelo, oyendo hablar a este hombre. La verdad es que...

Angustia

Si esto es vivir la vida intensamente, hasta hoy no la vivía. Si esto es conocer todos los extremos de dolor y de la alegría, hasta hoy no los conocía. Si esto es amar, hasta ahora no amé nunca nada fuera de mí. Lo que siento no tiene nombre ni razón, no es grande ni pequeño, no existe ni desaparece, tiene una vida separada de la mía y lo siento arder bajo mi piel, hace que todo tenga sentido y que nada valga la pena. A veces pienso que me estoy volviendo loca a base de verte una y otra vez, otras, que te estoy enterrando en algún lugar de mi alma, de donde ya no te podré hacer resurgir nunca. Los eternos amantes, eternamente separados, la frustación de la cercanía que no se puede realizar, el dolor y la decepción de los sueños que se cumplen y el destino que vuelve una y otra vez, sin parar nunca, sin dejar de doler y sin dejar de cultivar esperanzas de que esta vez sea la definitiva, y poder estar eternamente el uno sin el otro, el amor perfecto y el dolor infinito, la melancolía sin fin, los sentimientos que abarcan más que la imaginación humana, el bufón perpetuo que está perpetuamente triste, sentir a gritos la llamada que nadie más oye, sentirse culpable por las palabras de los demás, el amor platónico y la pasión efímera, los pasos vacios que resuenan en pasillos de claustros interminables, siempre en silencio amargo y lleno de paz a la vez, las promesas de amor eterno que duran un fin de semana, pero parecen verdaderas y los recuerdos de los instantes que duran toda una vida. Me he enamorado de tí miles de veces, y todas ellas han sido la misma tortura. Todo lo hago por tí y para tí, sabiendo que nunca lo sabrás, y que las cosas que haga permacerán desconocidas, guardadas en mi memoria sin tiempo. He pasado siglos esperando encontrarte para perderte inmediatamente después, cifrada toda la vida en la esperanza de un segundo de que todo cambie, aún sabiendo que nada cambiará. He gritado por tí cientos, miles, millones de veces, pero jamás lo oíste, estabas siempre demasiado lejos. Te he recordado en mil ciudades distintas y te he añorado en cien desiertos diferentes, bajo tantos cielos estrellados... Cuando estás, nada me importa, y cuando no estás, nada tiene sentido. He buscado tu voz en todas las voces que he conocido... He encontrado tu mirada sólo para ver un instante del mundo reflejada en ella, recogiendo la luz del universo, para después desaparecer en el vacío absoluto. Te he contado miles de vidas en una sola de mis miradas, y te he formulado miles de preguntas mientras tú me mirabas interrogante. He oído incontables veces el eco de tus pasos que se alejan. He vivido tantos finales junto a tí, que ya no sé distinguir el comienzo de un dolor del final de otro. Cada vez tengo menos fuerzas; no sé si te recordaré siempre, porque ya no me recuerdo ni a mí misma tal y como era antes de huir. Incluso ahora, constantemente me pregunto por tí,sin recordar ni por qué lo hago. Algún día parará esta inquietud, transformada en la costumbre del sinsentido de la vida, del dolor y de la angustia que me consume. Pero la vida es mucho más prosaica que todo eso, y tú lo sabes. Si todos los caminos se extendieran ante mí como mil vidas, amor, no sé cuál de ellos seguiría... no sé cuál de todos ellos podría romper este círculo y llevarme a tí. Al menos esta vez te he conocido, no como tantas otras. Y no sé por qué, esto no me consuela.

viernes, 21 de octubre de 2005

Desde mi casa...

Bueno, pues ahora ya sí que sí que estoy instalada en mi casita, despues de haber pasado un montón de peripecias, porque tras escribir el ùltimo post, la casa demostró que habría sido un buen escenario alternativo para Esta casa es una ruina... (mientras no lo sea para Los Otros)pero a estas alturas, ya està todo solucionado, y estamos felizmente instalados. Tras una semana de zozobra, hemos logrado arreglar el calentador, que era horrible lo de las duchas frìas (de hecho, la otra noche yo me calentè un perolo de agua y me di un baño caliente a la antigua, bastante adecuado a la tónica del baño, al que le falta sólo la bañera con patas), y mañana nos traen la lavadora.. por fin! La pobre va a lavar tanto el dìa de su estreno, que no se lo va a creer. Sospecho que cuando lave toda la ropa que tengo esperando, voy a necesitar otro armario... Ikea proveerà.
Tengo una vista idìlica desde mi ventana... Para los que hayais visto La finestra di fronte, es como si viviese en una pelìcula, veo a mis vecinos (que son un matrimonio de mediana edad de los de los anuncios y tienen una casa bastante bonita, la verdad) prepararse un tè mientras hago algùn sudoku que otro antes de dormir... ya estoy en el nivel dos del libro aquel, pero no los hago porque me aburra, es puro vicio, conste.
Poco a poco me voy integrando en la vida italiana y me voy acostumbrando a las aventuras cotidianas que suponen generalmente perder los nervios; he estado cuatro dìas esperando a cargar el mòvil, porque me vendieron una recarga que no estaba habilitada, por alguna extraña razón; el sábado por la mañana me dijeron que lo iban a habilitar por la tarde, y claro, hasta el martes no lo hicieron. En cuanto a mi fusión con el ambiente, estoy aprendiendo a exagerar todavía más que antes (eso también es un vicio), y a no pagar en los transportes públicos... verás cuando tenga que comprar el abono transporto, que no voy a saber... claro, que pagar los transportes romanos es tirar el dinero, porque estoy convencida de que se lo queda alguien. Excepto algunos metros nuevos, que no pegan nada con el ambiente del Bronx que se viveallí abajo, y que son, curiosamente, españoles, el vagón menos andrajoso tiene veinte años. Por no hablar de los autobuses, y los tranvías. Estos últimos tienen un sistema de seguridad para no atropellar a nadie (siempre me ha parecido una cosa como muy tonta lo de morir cono Gaudì, atropellado por un tranvía), hacen tanto ruido por la calle, que los oyes desde dos paradas antes.
La lluvia perpetua esta que nos acompaña (empiezo a sentirme como un dibujo animado, con la nube negra encima de la cabeza) nos ha permitido hacer un nuevo descubrimiento; en Roma no hay ninguna acera sin baches y agujeros de distintos metrajes. Cuando ves un charquito y calculas, con tu mentalidad española, que debe tener un centímetro de profundidad, es mejor que no pises, porque es posible que sea una zanja de la que no salgas más. Hasta que no deje de llover, he renunciado a llevar los tacones, porque son muy glamourosos en la oficina, pero me pueden llevar a un estado de paranoia importante con estas aceras. También hemos aprendido a rehuir los pasos de peatones, porque en ellos (quién sabe por qué) están los charcos más profundos, y los conductores romanos ganan puntos cuantos más peatones mojen en un solo charco. Por otro lado, es super gracioso leer los carteles que avisan de las pérdidas de puntos (aquí tienen la patente a punti desde no hace demasiado), por ejemplo, no ceder el paso a los vehículos de emergencia supone perder dos puntos. Eso es civismo, leche.
Otra forma de inmersión en este peculiar país es la tele... ayer ví el mejos programa de todos los tiempos. La verdad es que nos reímos muchísimo; se llama Al posto tuo, y se trata de una panda de actores (algunos verdaderamente malos) que escenifican a base de entrevistas en plan El programa de Ana, las escenas de una historia (normalmente un drama rural impresionante) que le ha sucedido a alguien de verdad! Ayer era una chica que dejó a su novio, descubrió que estaba embarazada, no se lo quería decir, pero su mejor amiga la convenció, y cuando ella por fin fue a decírselo, se encontró con que el susodicho estaba liado con la susodicha mejor amiga. Y cuando peor iban las cosas, la madre le dijo que no se lo tenía que haber dicho al chico porque los hombres son todos iguales, y resulta que a ella su marido (es decir, el padre de la prota) la había dejado cuando se enteró de que estaba embarazada, y que la había mentido todos estos años. Lo peor no es que a alguien le pase todo esto, sino que además va y lo cuenta! y deja que una panda de actores lo escenifique!! Por supuesto, al final todo se arregló y la pareja se casó y comieron perdices; pero no me digais, que lo que no haya sufrido esa mujer!! Claro, que la juerga que nos pasamos... imaginaos, completando truculentamente el final de la historia. Sé de por lo menos un habitante de Villaviciosa que habría sido feliz viéndolo... Y lo que se aprende de psicología viendo esas cosas tan culturales...
Y en cuanto al trabajo, de mi parte está siendo interesante; esta semana me la he pasado entera haciendo un informe económico y comercial (de esos que buscábamos en la página de ICEX en el máster) que no sé si alguien se lo leerá, pero que a mi me distrae, la verdad (por cierto, seamos sinceros, Italia va mu' malita, eh?). Por otra parte, mi trabajo consiste en una parte importante de leer prensa e interpretar noticias de economía, y estar atenta a cuando salen las publicaciones... sé que no suena muy apasionante, pero a mi me gusta, jolines. Y por el ambiente, cada vez mejor. En primer lugar porque me estoy integrando ya definitivamente (las dos primeras semanas era como un poco demasiado cuidado), ya sé cuándo es la hora exacta del café, y ya he ido hablando con la gente, y me mola. Y en segundo, porque el consejero es auténtico. Se le va la pinza pero a base de bien (después de escribir esto, os podeis figurar todos que este mi blog queda vetado en las instalaciones oficiales); lo mejor son los discursos que se marca; nos llama a todos al despacho, nos pregunta el signo del zodíaco y nos cuenta cuales de sus amigos tienen el mismo... cuandos e supone que nos está dando instrucciones. El mejor momento de la semana ha sido cuando llamó a mi compi el Comex al despacho, le tuvo media hora escuchando una conversación que no tenía que escuchar y al final le dijo: "Yo no puedo ayudarle" y le echó del despacho!!! Pero vamos, que sin acritud, porque al día siguiente nos llamó a todos, y a él no le volvió a echar. Desde luego el Consigliere va a darnos mucho que hablar.
Y hablando de las cosas a las que me quería apuntar; ya he encontrado una academia de francés aun precio razonable... y resulta que escribí un mail a La Sapienza, preguntando por los cursos sencillos (aqui te puedes apuntar a una sola asignatura sin matricularte del todo) y preguntando como iba lo de las tasas y eso, y me respondieron un mail diciendo poco más o menos, que sí, que la Universidad existe. Vamos, con la atención que dábamos nosotros en la UAP, por favor. La verdad es que los cursos que me interesan han empezado ya, igual lo dejo para enero... ya veremos, porque claro, ir en persona a preguntar es una odisea, con esos horarios que tienen tan estupendos: abrimos al público por las mañanas, los L, los X y los V de 10:45 a 11, y por las tardes, los M de 15:45 a 16:15 y los J de 14:35 a 14:57. Total, que no es que vayas a posta, es que atinas...
Y estas son mis vivencias hasta el momento. Ahora me voy a la oficina otra vez, que el pobre informático se ha quedado haciendo una copia de seguridad, y ha llamado que se aburre... a ver cuando logro colgar el próximo post.

jueves, 13 de octubre de 2005

Ya tengo una direcciòn!!

Despuès de un laaaargo proceso y de haber soltado una pasta gansa (porque el milanès no se fiaba de nosotros...), al final tenemos una casa!! Es una casa estupenda, luminosa, grande, con tres habitaciones, en un tercer piso de cuatro y en una zona estupenda!! Es como vivir en el barrio de Salamanca. Hasta vamos a tener telèfono fijo (ahora se impone una investigaciòn entre las ofertas de telèfono presentes en el mercado italiano, que de momento va ganando Tele2) y un portero pfìsico. Hemos repartido las habitaciones y me ha tocado la conocida como la "del fondo", no he tenido buena suerte, como podreis comprobar los que vengais de visita, pero aùn asì yo creo que cabrà perfectamente una cama del IKEA que queremos comprar (tambièn tenemos que hacer una lista de la compra, porque no sabemos las cosas que faltan).
Uff, despuès de una semana pasada por agua, al final se empieza a deslumbrar un poco de glamour al final del tùnel. No es que me fuese a volver a mi casa solo por eso de no encontrar un lugar donde dormir, pero la verdad es que hasta ahora Roma no era lo que yo habìa esperado.
Ahora, que ya hay buenas perspectivas (y sinceramente, creo que a pesar de los paseos hasta la oficina y los cabreos con citibank, que la madre que los trajo, hemos tenido buena suerte con la casa), la verdad es que me parece hasta una ciudad màs acogedora, y con gentes màs agradables (he de decir en su favor, que el romano medio es màs simpàtico que el perugino medio, serà por el clima). Esta semana ya puedo empezar a apuntarme a todas las cosas que me querìa apuntar (a ver si supero lo de los cursos de yoga de cierta señora, y los de pintura de cierto señor), a francès, puede que a la uni, despuès de un chivatazo que me han dado respecto a las tasas y los becarios del gobierno, y tengo que buscarme un gimnasio cerca de casa. He visto uno al lado de la ofecomes, pero me parece que eso ya va a ser demasiado glamour, la verdad.
Tambièn puedo ya empezar a centrarme en el trabajo, que llevo aquì ya màs de una semana incorporada, y con la cosa de la casa, como no hemos parado, no me he centrado nada. Me pregunto cuàndo voy a empezar a escribir algo! Hombre, tengo buenas perspectivas, porque hoy hemos tenido una comida de bienvenida con il Consigliere, en un restaurante chic del centro, y tambièn con mi otro jefe (o sea, el de verdad), F, y ya me ha dicho que mañana o la semana que viene nos vamos a poner en orden. La verdad es que hasta ahora no habìa hablado con èl, pero me ha parecido buena gente. Con una casa, creo que le verìa buenas perspectivas a cualquier trabajo (aunque ya siempre echarè de menos el ambiente de eficiencia y relas de la UAP).
Para celebrar lo de la casa, ayer me fui al cine (porque la celebraciòn espontànea la tuvimos ayer a mediodìa, y la calculada la tendremos el domingo por la noche, cuando podamos hacer una tortilla de patatas) y vi una peli francesa, La dama de honor. El caso es que hasta media pelìcula no me di cuenta de que era una peli que querìa haber visto en España pero que se me pasò (como taaaantas otras este invierno), lo cual demuestra que no era mala elecciòn, porque la elegì dos veces de entre carteleras distintas. No es que fuera espectacular, pero me gustò porque estaba de un humor peculiar; no es nada original ni en la temàtica (chica conoce chico, chico se enamora de chica, chica le pide a chico que mate a alguien para demostrar su amor, chica està como un cencerro), ni en el visual, pero la mùsica y ciertos detalles del guiòn me llamaron la atenciòn. Lo mejor es que la vi doblada al italiano, y eso me sentò muy bien.
Ay, que ganitas tengo de que llegue el domingo para poder extender la ropa por el armario! Tengo la sensaciòn de que huele toda a humedad, y ademàs hay un zapato que no encuentro. Paciencia, ya solo me quedan tres noches.

El purgatorio: Impasse de espera

Todo será como lo predije, lo sé... pero no lo comprendo.
El silencio se extiende como un manto de niebla sobre el futuro, que está ocupado solo por la ausencia, la extrañeza, la pena y la añoranza. Veo extenderse hacia el pasado las infinitas posibilidades y combinaciones, pero sé lo que pasó en cada momento. Hacia el futuro, no veo nada. Es como quedarse ciego, como estar de pronto en tinieblas después de haber estado en medio de una luz brillante, como ver el mundo lleno de sombras justo después de ver la luz de medio día.
No estás y no estarás, hay cosas que no cambian nunca.
Debería acostumbrarme, pero no puedo, cada vez que lo pienso, tu ausencia vuelve con la misma fuerza de siempre, dejándome desconcertada en medio de la nada. Me pregunto donde estás y qué haces. Me pregunto si tú alguna vez te preguntas, y si intuyes esas sombras. Me pregunto si alguna vez recuerdas y te dices que las cosas podrían haber sido distintas. Me pregunto si te importa. Te puedo imaginar en esa vida que no sé si tienes, feliz de ser quien eres, como me gustaría que fueras. También te puedo imaginar igual que estabas cuando te encontré, con esa mirada, me pregunto como serías si nunca nos hubieramos conocido. Y como sería yo. Te puedo siempre imaginar en la vida que te regalo cada vez que sueño. Pero las preguntas nacen y desaparecen, porque el silencio no las repite como el eco; ni siquiera me las devuelve. Tengo siempre miedo de olvidarme de ti en el silencio, de perder la orientación en este bosque de árboles muertos, de no saber de donde vine y acabar en el mismo sitio del que salí, pero esta vez sola, siempre sin ti. Tengo miedo de olvidar los significados de un lenguaje que fue secreto, de que todas las sensaciones mueran en el recuerdo. Creo que desde que te conocí, tengo miedo; por tí, por mí y por los dos.

Qué será de mi, si alguna vez no recuerdo tu voz y tu sonrisa?A veces me despierto en la mitad de la noche y por un instante veo como una sonrisa moldea tus labios... y hasta me parece oír tu voz... pero la visión desaparece en el aire, y entonces noto el silencio más que nunca.

lunes, 10 de octubre de 2005

Weekend grigio

Vaya fin de semana... resulta que el viernes por la mañana proseguimos con nuestra búsqueda de piso, que efectivamente es una tortura (pero no tan melodiosa como la de Shakira, la verdad).
Vimos un piso espectacular (según la descripción de nuestro becario Comex), aquí al lado de la ofi, en una calle comercial, pero sin ruido, mas o menos decentemente amueblado (le falta una cama, veremos como se soluciona), con tres habitaciones y con mucha luz, a un precio no barato, pero razonable. Evidentemente nos enamoramos todos del piso (bueno, yo en particular me encamorè de un armario que es como los de las pelìculas, todo glamouroso), pero está probando de ser mucho más difícil de alquilar que el resto! Nos han pedido más fianza, más meses anticipados y sospecho que el dueño es un poco bastante mezquino... en fin, una desesperación desesperada (aunque todos sabemos que aquì una uapera ha pasado por cosas peores, para quièn no sepa la hitoria, que me pregunte la proxima vez que me vea, por el tìo que alquilo la habitacion con nosotras dentro...) Esperabamos saber algo hoy, porque es muy triste no tener casa (aunque màs triste es de robar). Yo no había vivido esta situación como otros de los que se fueron de Erasmus, porque a pesar de que me mudé cuatro veces en Perugia (esas cartas que se perdieron, esos equipajes maltratados), y que tuve problemas con todos los caseros (sin excepcion), tuve casa siempre de un día para otro, la verdad (pr0bablemente por eso tuve problemas con los caseros, de hecho, ahora que lo pienso).
En resumidas cuentas, este fin de semana, que además ha sido lluvioso ha sido un poco... extraño. No era lo que me esperaba al llegar aquí, la verdad. Hoy, aunque tengamos lo del piso colgado, me siento más animada, porque hace sol. Ayer ya estuvimos paseando por el centro, en plan turistas, pero estoy deseando ubicarme en alguna parte, para que todo deje de parecer eventual. Estoy descubriendo que lo que no me gusta no son los cambios, sino no saber cómo van a acabar las cosas. Además estoy harta de la pizza al taglio, quiero una tortilla de patatas!! En fin. Dentro de poco estará solucionado, para bien o para mal. También tengo muchas ganas de hacer vagabundeos en busca de rincones de la ciudad. Ayer por casualidad llegamos al barrio judío, y hasta vimos tiendas de comida kosher para llevar... por ejemplo eso hay que investigarlo en profundidad.
Y por el otro lado, mi razón principal de venir a Roma, mi trabajo en la ofecomes... creo que todavía no ha empezado de verdad, están esperando a que encontremos piso. Pero tiene buena pinta! (Ya veremos si cuando esté hasta las orejas actualizando datos de albania, opino igual.)
Aunque no sè yo, porque hoy le han dado al Comex muy malas perspectivas... ya veremos como evoluciona el asunto. Siempre me quedaràn los informes ilegales y redactar noticias que nunca saldràan publicadas en el Exportador.
Por cierto, he descubierto una nueva comida italiana que hasta ahora me era desconocida (corregidme si me equivoco los que estuvìsteis conmigo en Perugia), que son
las arancine, o sea, pelotillas (màs bien pelotas, porque la que me he comido era bien grande) de arroz rebozado con cosas dentro. Suena a comida china, pero no. Estàn buenas. El caso es que me suena haber comido algo de eso, pero no lo tengo muy claro, la otra vez no debieron gustarme nada... en fin, yo y mi memoria de pez de colores. A ver si dejo las drogas (hacìa mucho que no lo decìa, Miss S).
Bueno, pues acabo este post desde un internet point, porque desde la ofi, por alguna extraña razon que escapa a mi comprension no informatica (o sea, incompatibilidad de versiones, me dice aqui mi compi A) no puedo colgar los susodichos. Asì que no os preocupeis si las publicaciones se ralentizan, que no me ha secuestrado ninguna secta extraña.
Id comprando los billetes, baideguei.

Per me è importante

Hoy es un día tranquilo, porque sólo te añoro. No me preguntes por qué, ni yo misma lo sé. Lo que no se ha tenido nunca es imposible añorarlo ¿no?, sólo se puede imaginar con más o menos tristeza, o más o menos impaciencia. Me duele hablar siempre en condicional cuando me refiero a tí, cada vez que una idea viene a mi mente y pienso cómo podría ser, cómo podría haber sido, deseo que nada hubiera sido como fue. A veces querría volver atrás en el tiempo y cambiarlo; pero no sé como. Tal vez yo ahora seguiría sumida en mi pequeña ignorancia, feliz de no saber... pero no es así, porque ahora las cosas son diferentes, y noto que brillan menos porque tú no estás. Y no me basta con imaginar que podrías haber estado. Cada campanada que oigo, cada paso que resuena en una calle empedrada, cada color que veo del anochecer, cada rostro extraño o conocido, cada brisa de aire que percibo, cada elemento de los que componen este extraño mundo que me rodea (creo que era menos extraño cuando tú estabas cerca) me recuerdan a tí sin ningún remedio. No me puedo escapar, a pesar de que lo intento. Nunca imaginé que todo sería así de determinado y de confuso a la vez; tan simple y tan inalcanzable. Creo que estuve siempre equivocada, y que en cambio tú tenías razón, hasta es posible que no se pudiera hacer nada más y nada menos de lo que se ha hecho, porque en el fondo, las cosas son mucho más simples de lo que parecen. Prefiero no pensar, porque no me lleva a entender nada más; solo a tener cada vez más ganas de sumirme en mis recuerdos y añorarte, a pesar de saber que no te puedo añorar porque nunca estuviste ahí. Sé que llegará el día en que vea las gotas de lluvia resbalar por el cristal y no tenga ganas de ser una de ellas, que tienen una vida simple y hermosa. Pero mientras llega, siento que el mundo sigue girando sin mí.

Le incomprensioni sono così strane
sarebbe meglio evitarle sempre
per non rischiare di aver ragione
che la ragione non sempre serve
domani invece devo ripartire
mi aspetta un altro viaggio
e sembrerà come senza fine
ma guarderò il paesaggio.......
sono lontano e mi torni in mente
t'immagino parlare con la gente......

Il mio pensiero vola verso te
per raggiungere le immagini
scolpite ormai nella coscienza
come indelebili emozioni
che non posso più scordare
e il pensiero andrà a cercare
tutte le volte che ti sentirò distante
tutte le volte che ti vorrei parlare
per dirti ancorache sei solo tu la cosache per me è importante........

mi piace raccontarti sempre
quello che mi succede
le mie parole diventano nelle tue mani
forme nuove colorate
note profonde mai ascoltate
di una musica sempre più dolce
o il suono di una sirena
perduta e lontana
mi sembrerà di viaggiare io e te
con la stessa valigia in due
dividendo tutto sempre
normalmente.....

Per me è importante, Tiromancino.

viernes, 7 de octubre de 2005

Il primo giorno del resto della mia vita

[POST ESCRITO EN LA HABITACIÓN DEL B&B EL 6 DE OCTUBRE, DESPUÉS DE UNA GRAN PALIZA BUSCANDO PISO Y QUE HA DEMOSTRADO SER IMPOSIBLE DE COLGAR HASTA HOY]
Pues ya estoy aquí... después de tantos sufrimientos en el máster tapadera, y de tantos agobios, y de tantas despedidas y de tantas cosas,ya he plantado los pies en la Ciudad Eterna. Aunque la llegada ha sido,como no, difícil.El día 4 me lo pasé casi íntegro peleándome con la maleta y pensando, repensando, pesando y repesando mi ropa, a ver cómo lograba meter toda mi vida en 20 kilos, como no lo logré, me fui a lacama, sin haber logrado (todavía!!) ver Vacaciones en Roma. Incluso se puede decir que me acosté de un humor tormentoso... Al día siguiente, me levanté un poco agobiada, porque fiel a mi naturaleza optimista (que últimamente no se deja ver mucho), había dejado para el último momento lo de buscar un sitio donde dormir la misma noche de mi llegada, así que me puse a las 8:30 de la mañana. Con tanta agudeza mental, que en vez de querer reservar para el día 5,pretendía reservar para el día 4 (sin duda, debido al jet lag de mi viaje Madrid-León), y claro, todas las páginas me decían que la fecha era no válida. Pasé unos instantes de pánico intenso, hasta que me di cuenta de lo triste que es no saber en qué día se vive, y las perniciosas consecuenciasque tiene para mi hígado llevarme sustos tan tontos.Después de lograr encontrar un sitio (un B&B), no demasiado lejos de la oficina (detalle éste que será importante más adelante), desayuné y me puse a terminar con la maleta. Mejor dicho, me puse a que la maleta acabase conmigo,y casi lo consigue. LLevaba dos días pensando que me iba a llegar la maleta roja (que algunos conocéis tan bien, recordemos todos la increíble historia del maletero roto), pero cuando vi que verdaderamente amenazaba con explotar, y sólo llevaba 19,7 kilos de los 20 que me podía llevar, decidí que iba a ser que no, y que mejor me llevaba la azul (ese monstruo ingente que en estos momentos me mira desde los pies del armario; de hecho es casi tan grande como el armario). Además, pensé que si no encuentro casa rápido, pues la puedo echar al Tevere y vivir dentro de ella. Así las cosas, decidí asumir el sobrepeso, cambiar la maleta y llevarmeuna cantidad de ropa decente, porque si se trata de ir mona a la ofi,pues habrá que llevarse los modelitos... Al final, la operación maleta se saldó con 29 kilos en la azul y 15 en la demano, que se suponía que también era más de lo permitido... pero bueno. La chica del mostrador de facturación se portó conmigo, y me dejó pasar, y lo mismo me pasó con el de mano. Después de las aventuras del lunes, tenía cero ganas de coger otro avión (bueno, otros dos), pero me sobrepuse a mis miedos intrinsecos, como debe hacer una uapera que se precie, y me dispuse para el viaje. Bueno, me registraron, pero la mujer que lo hizo me dijo que era rutinario (aunque yo no estaba a punto de perder un tren a Valencia, conste). Creo que me dijo que estaban buscando una lima, pero como yo no llevaba, pues no coló... pero creo que cuando abrí la maleta y vió como llevaba las cosas de colocadas para que cupieran, le dió palo removerlas. Bueno, el viaje transcurrió sin más incidentes... me sirvieron un zumo de tomate en el primero y en el segundo me ignoraron ampliamente cuando intentaba pedir un menú del díade Iberia, con lo cual tuve que llamar aparatosamente al azofaifo (o auxiliar de vuelo, que él no tiene la culpa) para que me trajera una lástima de chapata de jamón york y queso. Pero pensé que más valía eso, que comer Diossabequé Diossabecuando, porque a Roma ya no llegaba a tiempo ni de cenar una pizza al taglio.
Por cierto, he decidido que a partir de ahora voy a medir el tiempo de los trayectosen sudokus. Por ejemplo, el vuelo fueron ocho sudokus y el final de El Séptimo Unicornio (¡pocholillos!). Y esta mañana,ir a la ofecomes (Oficina Comercial y Económica de la Embajada Española ante Italia, para los legos), me ha llevado casi un sudoku. Bueno, llegué, recogí las maletas sin mayores incidentes que casi causarme una hernia discal, y cuando me dirigía al tren, me asaltó una horda salvaje de conductores de taxis y de minibuses. El taxi me pareció bastante caro, pero elminibus sí que era una opción razonable, dado el peso de mis bultos, así quecogí uno. En seguida me puse a hablar con el conductor, que era un chaval joven, muy majete, que me dijo que al principio había pensado que yo era italiana (¡qué ilusión!), y que se hizo los cuarenta kilómetros desde Fiumicino en un tiempo récord (menos mal que no me estoy sacando el carnet aquí, aunque por otro lado...). Cuando estaba en esperando el minibus, me llegó un mensaje al móvil, que no fuera al B&B donde tenía la dirección en el Viale Giulio Cesare, sino en la Via del Panteon (para los que conoceis Roma, adivinad dónde está! Me puse contenta solo de pensarlo, dar una vuelta por allí la noche de mi llegada...), aunque me fastidió un poco, porque no estaba tan cerca de la oficina. Bueno, cuando ya entrábamos en Roma, me llegó otro mensaje, que no fuese tampoco a este sitio, sino a la via Napoleone III... que es donde estoy ahora, y que está la lado deTermini (pero por el lado bueno, para los que conocen Roma de nuevo). En fin, llegué al sitio sana y salva y un chavalín me ayudó a subir las maletas en un ascensor como el de Aquí no hay quien viva, pero pequeño. Pensé que estaba lejos de la ofecomes, pero por lo menos tenía dónde dormir, las cosas no iban mal. Después de saber que el día siguiente no iba a poder desayunar, porque el desayuno empieza a las 8:30 y a esas horas yo ya tengo que estar en la oficina, me dispuse a ver un poco la tele, y descubrí que mi tele sólo sintonizaba la RAI1, en la que además estaban emitiendo un interesantísimo debate sobre gente que oía cosas mientras estaba en coma (porque ha despertado un chaval que llevaba no se cuánto en estado vegetativo y ha dicho que oía hablar a la gente mientras, y todo el mundo está muy soliviantado con lo de la eutanasia), que, la verdad, daba un poco de mal rollo. Lo deseché, hice un par de sudokus, preparé el traje para el día siguiente, me pasé diez minutos buscando el pijama en la maleta (así de llena estaba) y me acosté.Esta mañana me he levantado a las 6:35 para salir a las 7; habíamos quedado los tres becarios a las 7:40 en la puerta de la ofecomes, para conocernos. Bueno, A y R ya se conocían, pero yo no, porque no estuve en aquella famosa fiesta de vuelta al cole del CECO (en parte porque aquel día me había levantado a las 5:30 para ir a clase de conducir, y porque aquel fue el día del examen oral de alemán y de los apasionantes recorridos pedestres por Getafe, sin ironía ninguna). Bueno, pues nos hemos conocido y ya le he puesto caras a los textos del msn, que siempre resulta interesante. Después de tomar un cafecito, hemos subido a la ofi, que es verdad que está reestructurada, que está en un palacete antiguo chulísimo y en la que se respira, efectivamente, un ambiente de cordialidad y eficiencia. Tengo una pedazo de mesa y un ordenador que no va tan bien como el de la UAP, pero tengo tarjetas en las que pone mi nombre, y luego consulente macroeconomico, Ambasciata di Spagna in Italia, Ufficio Economico e Commerciale. Más bonitas... Bueno, nos han hecho la ronda para presentarnos a todo el mundo (supongo que me iré aprendiendo los nombres según pase el tiempo... yo y mi facilidad fisonómica) y luego el segundo Consejero y el Consejero Jefe (que es mi jefe directo) nos han contado un poquito de la ofi, como funciona, quienes somos, a dónde vamos y esas cosas... al final tengo dos semanas de vacacionesy mis ocho días de asuntos propios (no es demasiado tiempo, pero espero no dejar sano ni un rincón de Europa), y puedo elegir horario de 8 a 15 o de 9 a 17 con una hora para comer... en cuanto tenga casa, me lo pienso (los que conoceis mi tónica laboral sabeis que los requerimientos mañananeros de este trabajo no me convencían...).
Después, hemos emprendido la búsqueda de casa. Desde la ofecomes hemos llamado a un par de sitios, y por la tarde hemos ido a buscar sitios nuevos, además de comprar un teléfono italiano (atentos todos a las colgaditas con el0039 delante)... pero me temo que lo de la casa va a dar para otro post, porque estamos viendo cada cosa... Bueno, a las puertas del fin de semana, me encuentro sumergida ya en mi aventura italiana. Espero que de aventura tenga sólo el nombre, porque ya maduré mucho la otra vez que estuve aquí...