miércoles, 29 de marzo de 2006

V for Vendetta

Tremenda película, he estado dos horas sentada al borde del asiento y con los pelos como escarpias de lo interesante que era... tremenda banda sonora, tremendos diálogos, tremendas escenas, tremenda fotografía (la luz!), tremendo todo... mañana me voy a verla otra vez.
Tremenda, hacía tiempo que no salía tan fascinada del cine...
Entre otras cosas, además, quiero verla otra vez porque está llena de homenajes, de juegos de palabras, de imágenes casi subliminales... Tremenda.
Sin sacar las cosas de quicio, diré que tiene sus fallos argumentales, como toda película con pretensiones (alcanzadas o no), como que no termina de definirse políticamente (de forma explícita, porque dejan las cosas bastante claras), y algunos discursos sin un poco simplistas, epro hay un par de frases que me han gustado muchísimo. Por lo menos para mí, esos fallos se ven compensados.
Me llegan voces que me comentan que para aquellos que han leído el cómic, la peli deja bastante que desear, pero me remito a quienes me oyeran comentar El señor de los Anillos cuando salió la peli (pero qué pinta la subnormal de la Tyler en ese papel!!). Con el tiempo, uno se acostumbra a ir preparado mentalmente a las adaptaciones... y si te gusta mucho el libro (o lo que sea), mejor que no veas la peli, porque tú lo habrías hecho de otro modo.
Lo que es innegable es que es una película de las que arrasan en taquilla.



Me acusan de estar vaguilla, y no, nada más lejos de la realidad!
Más bien todo lo contrario! Por un lado, he estado trabajando en la nueva página web, y por el otro, es que de repente en Roma hace todo el sol que no ha hecho desde que llegamos, y no siente uno ni la más mínima gana de quedarse en casa... de hecho, ayer salimos a tomar un café después de comer, y volvimos a las once y pico... Además, este finde ha estado lleno de visitas colaterales (uséase, que sin tener llena la casa, hemos hecho de guías y comparsas), incluyendo el descubrimiento de algunos locales nuevos en la vida nocturna de Roma... me da la sensación de que este verano no voy a pisar mi casa nada más que para dormir (las malas lenguas dirán que eso no es una novedad!).
Ya sólo queda que el Tevere no suba más y encontremos algún barco donde hagan fiestas al más puro estilo de Vacaciones en Roma (sin tener que pegarnos con nadie, aunque en el gimnasio ya me han enseñado a dar patadas, dudo mucho que eso le pegase a Audrey).

En realidad es que me tiene fascinada la primavera, hace mucho tiempo que no veía cuatro estaciones de una forma tan nítida... es como en los cuentos... se ve a los árboles haciendo esfuerzos para echar las hojitas poco a poco y no todas a la vez. Y se empiezan a ver turistas horteras con camisetas de tirantes y sandalias on calcetines... los italianos y los españoles, que sabemos la que se nos viene encima, todavía vamos tapados.
Y en previsión al verano, también, he encargado ya una mosquitera ikeística, porque me han dicho que los mosquitos salen del río con cuchillo y tenedor, y ya se empiezan a ver los primeros.

Tenía guardada esta entrada hasta que pudiese intercalar en ella las fotos (debo todavía las del finde leonés), pero se me han acumulado tantas, que tengo que organizarlas un poco... para que no os quejeis de que entre todos me pagais el sueldo en vano, lo haré esta tarde, y no en el trabajo, como tenía pensado... aunque tengo muy poquitas ganas de ponerme con el excel, la verdad.

lunes, 27 de marzo de 2006

El lunes después

Después de muchas cosas... después de la lluvia, después de un incierto y polémico anuncio de tregua, después de un fin de semana en casa, que me ha sentado muy bien, después, después... y sin saber antes de qué.
La primavera ha llegado definitivamente a la ciudad eterna; con el cambio de hora, y los fantásticos días más largos, las terrazas, que no llegaron nunca a morir del todo, ahora han revivido del todo... Dan ganas de salir en manga corta a la calle, aunque habrá que aguantarse todavía un poco, si uno no quiere coger cualquier cosa (por ejemplo, la gripe del pollo... o del cisne, que el glamour es casi obligación legal en Italia). Hay más buenas noticias en el cartel, como la que he leído esta mañana acerca de una explosión de osos, esos animales entrañables y grandes (si, ya sé que pueden atacar, pero quien haya visto El oso Yogui de pequeño, me entenderá)... qué salaillos.
En cuanto a la tregua... está opinando todo el mundo constantemente, es un bombardeo... que si es una noticia estupenda, que si es la primera vez en cuarenta años, que si es el principio del final (o el final del principio, como dijo ZP el otro día), que si nos están sobornando, que si han conseguido al final lo que querían y que por eso ejan de matar... la verdad, me declaro escéptica. Estos procesos duran mucho más que dos años, nunca se dice todo de ellos abiertamente, y en mi diccionario, pone que indifinida (que sí han declarado treguas indefinidas) y permanente es exactamente lo mismo. Por otro lado, si no van a hacer nada más, para qué robar explosivos? Será para luego no echarlos de menos? No quiero ni saberlo.
Habrá que esperar a ver que pasa, esperando que nadie meta la pata de forma irreversible... total, no sirve de nada ni esperanzarse ni cabrearse con una panda de asesinos infames, que es lo que son. Ni con su tregua, que por mucho que sea pactada, es unilateral, y pueden romper cuando les venga en gana. Es gente que ha matado ya, y que no veo por qué va a dejar de hacerlo en cualquier momento... qué van a hacer, ponerlo como experiencia laboral en el currículum para buscarse un trabajo? Alguien que es capaz de anteponer una idea a la vida de una persona, no puede volver a una vida normal ni aún en el caso de que verdaderamente se pacifique el asunto.
Y las víctimas, qué esperan que hagan? ¿Que se pongan contentas si no se persigue a los etarras, o se les acerca a su casa? ¿Que no haya exaltados de la otra parte también si se les concede lo que piden a los terroristas?
Como para casi todo en la vida real, no hay una receta justa para arreglar esto, porque es verdad que nunca llueve a gusto de todos.
Veamos pues como son las gotas que caigan.

Hablando de violencia, durante el fin de semana he continuado mi ciclo de cine, esta vez de manera particular. Después de un montón de tiempo, he logrado ver Hotel Rwanda. Sobrecogedora película. No encuentro otra forma de describirla... es absolutamente sobrecogedora. Como todas las pelcículas que tratan de conflictos, es partidista (hasta cierto punto) y cuenta algunos detalles a su manera, a mayor coherencia del guión. Pero son detalles que no afectan a la tremenda realidad de lo que sucedió en Rwanda. Y que destaca, aún más que Tierra de Nadie, la inactividad de quienes podían hacer algo, las Naciones Unidas. El desinterés, la despreocupación de los organismos, la preponderancia de los intereses económicos y comerciales y la pasividad ante los actos de crueldad. En Rwanda murió a machetazos más de un millón de personas. A machetazos. Da igual que después se haga un Tribunal internacional para juzgar a los criminales de guerra, si no se impide que los cometan antes. Da lo mismo que luego se ayude (si se ayuda) a reconstruir un país devastado por la guerra, si todo el mundo la vió venir y el mejor pensamiento fue: que se maten entre ellos y lo solucionen.
Estamos hartos de horrorizarnos ante todo lo que rodea los nazis y el holocausto, a preguntarnos el porqué de aquello, pero se sigue repitiendo, y no hacemos nada por impedirlo; e incluso en muchos casos, lo que vendemos son armas! Y sigue muriendo gente en todo el mundo, solo que cada vez muere de forma más violenta y en mayor cantidad.
¿Por qué unas muertes son más importantes que otras?

domingo, 26 de marzo de 2006

I giorni non cambiano mai

Uno detrás de otro, como una larga, interminable fila de segundos, minutos y horas sin sentido... ¿Dónde estás? No estás... el tiempo pasa y me asesina a cada segundo sabiendo que no voy a oirte.
Cierro los ojos y recuerdo... ojalá no tuviera que abrirlos constantemente.


Corrono in macchina,
giocano a prendersi
Lungo una strada bagnata dai bar
Provano a vivere
ma si consumano
E i giorni non cambiano mai
E la prima luce arriva,
là dalla periferia
E piccole case li portano via,
e i sogni non cambiano mai
Sbrigati sole,
fatti vedere,
sparano ancora ma aspettano te
Posaci un raggio sul cuore,
se scopri dov'è
Sorgi per me,
sali con me,
scaldami ancora

Non si conoscono,
però si assomigliano
E i sogni non cambiano mai
Se ti prendono la mano,
cercano la compagnia
Il vento e la guerra li portano via,
ma i sogni non cambiano mai
Svegliati sole,
fatti sentire,
oggi nessuno domanda di te
Copri di luce l'Europa, ricordi dov'è?
Vieni con me,
vola con me,
scaldami ancora

Cambiano divisa e colore
Ma le anime stanche,
aspettano il sole
E dicono che verrà
Credono che verrà
Svegliaci sole,
facci capire,
quanto dolore hai portato con te
Donaci un raggio di luce
nel buio che c'è
Sorgi per noi,
sali con noi,
scaldaci ancora

viernes, 24 de marzo de 2006

Desde cero... siempre en silencio

Cuando el silencio empieza a volverme loca, y las preguntas son demasiadas... en la noche, cuando los pensamientos lo invaden todo como un aire envenenado y asfixiante... no hay noche que no me duerma pensando en tí.
Cuando las lágrimas que no he vertido aún se agolpan detrás de mis párpados, y el tiempo se alarga como una mortecina tarde calurosa de verano...
El dolor es tan grande, que ocupa el mundo: es eso lo que no me deja ver nada más, tu ausencia, que es como el dolor de un puñal clavado en el centro del alma... que está marcada, pobre, encogida... (¿tu ausencia? ¿quién ha huido más lejos?)
La angustia de saber que no te tengo, la angustia de saber que no te tuve... todas y cada una de las veces que me miré en tus ojos, brillantes y febriles, tal y como los recuerdo. La angustia de saber que quizá no te tendré nunca...
Pero lo único que encuentro es el silencio, una fría pared de piedra. Sin grietas, sin goteras... sólo un frío inmenso que mantiene despierta mi pobre alma atormentada.
Y cuando el sol vuelva a entrar por la ventana, amor mío, me vestiré de cinismo para ir al encuentro de todas esas personas que no son tú.

martes, 21 de marzo de 2006

Más cine y algo de fotografía...

Últimamente tengo un montón de cosas en la cabeza, y desgraciadamente, poco tiempo para escribirlas, porque en el trabajo ando un poco estresada (mejor estresada que aburrida, pero todo tiene un límite), todo ello sin contar con los esfuerzos que hago para no contestar mal de vez en cuando, que estoy segura me van a valer una úlcera.
Pero vayamos por partes... para empezar, las fotos, que las he organizado en una página de álbumes de fotos que, de momento, recomiendo. Me está costando sangre sudor y lágrimas colgarlas gracias a la conjunción entre mi ordenador maltratado y la conexión wifi más-caprichosa-no-se-puede, así que espero que os gusten... Empezaba a estar harta de tener el blog lleno de links, y así me da menos pereza colgar un montón de fotos.
En realidad, cuando las cuelgo, me acuerdo de las fotos que encontrábamos cuando buscábamos para el santuario... siempre me preguntaba qué tipo de persona comparte sus cosas con el mundo... y miradme dónde estoy ahora. Igual alguien se pone a hacer un santuario en Australia y acaba colgando una foto de las mías (en la que espero no salir!)... seis grados de separación.
Y siguiendo por partes, toca cine, gracias a este estupendo festival. Veamos, ahora mismo acabo de volver y vengo hiperactiva, no porque la peli me haya gustado especialmente, sino porque la primavera da señales de llegad inminente... El caso es que la peli... yo no pierdo la esperanza con las películas francesas, porque las que me gustan, me gustan taaaanto.... Pero comento primero la del jueves, que el orden cronológico siempre me ha gustado (por más que Cronos a lo de la lógica no le dé mucho).

El jardinero fiel
Tremenda película. Me ha gustado todo de ésta. Me ha gustado la actuación, la fotografía, la banda sonora, la trama y el guión... todo. He de reconocer que iba sin fe, porque LeCarré me cae gordo (no así Forthsythe), aunque le regalamos el libro a mi hermano, y lo recordaba porque me gustó mucho el título; pero no puedo juzgar porque no he llegado a leerlo.
Lo que más me ha gustado ha sido el retrato real de África que se hace, más allá del glamour que suele envolver estas historias de espías... Hace un retrato de la diplomacia y la ayuda humanitaria que me parece mucho más real de nada de lo que he visto hasta ahora (El sastre de Panamá ya iba por ahí, dejando un poco de lado la elegancia y mostrando lo que hay detrás de ella). Plasma un poco el tremendo desencanto y la impotencia que rodean cualquier tema de ayuda humanitaria, negociación y cualquier cosa en general que se dirija a mejorar el mundo. Me recuerda también a las cosas que me gustaron de La intérprete; a pesar de haber tenido mi iluminación acerca de mi futuro profesional en la diplomacia, siempre he sospechado que detrás de las apariencias, la diplomacia no era tan glamourosa como parecía, y los espías debían estar muy desencantados hoy en día. Siempre lo digo, pero es más por recordármelo que por otra cosa, la vida es mucho más prosaica.
Diría que esta visión se plasma perfectamente en la evolución del personaje de Ralph Fiennes (Quayle), que sufre la doble ironía del título (lo siento, pero no quiero destripar nada, así que no diré más sobre ello) y se va dando cuenta de que, como los muertos de El sexto sentido, y como todos, no veía lo que no quería ver.
A nivel técnico, me ha parecido una película fantástica: el guión muy bien adaptado, te tiene en el borde del asiento, pero te deja lapsos para que supongas cosas, cuadra con la difinición que hizo uno de mis amigos teatreros de El señor de los Anillos: carrera-carrera-carrea-elfos-carrera-carrera-carrera-elfos... como no he leído el libro, no sé si deja algo de trasfondo; pero logra describir la situación real sin perder de vista la trama en ningún momento. La fotografía y la banda sonora me han encantado... en especial la fotografía, porque mezcla momentos de casi documental con las entrañables (y consabidas) grabaciones caseras (pero es que son así) y con los momentos de tensión... por no hablar de la fotografía de paisaje, espectacular. La banda sonora me recordaba un poco a la de Memorias de África, con coros de voces blancas e instrumentos africanos, pero muy buena; no me ha parecido de óscar, de todas formas.
Lo mejor, la actuación de Fiennes que cada vez me gusta más (ahora tengo que verla en inglés de todas formas); lo que no me ha gustado, que la trama es demasiado prevedible en dos momentos importantes. Pero no se pierde tanto...



Angel A
Como decía, no pierdo la esperanza con las películas francesas, y ésta prometía mucho, pero me ha decepcionado muchísimo el final... recomiendo ir a verla y salir cinco minutos antes dle final. Así, el sabor de boca será estupendo... El argumento está bastante manido (yo lo pondría con "el golpe del siglo" "los intercambios de cuerpo" y "los niños/animales que lo saben todo"), pero no por ello deja el guión de tener detalles originales; como la forma en la que se presenta el ángel (ella misma lo dice), que no tiene nada que ver con el gordinflón bonachón de Qué bello es vivir. Por otro lado, la vivacidad de los diálogos me ha gustado mucho: lamentablemente no la he visto en francés (y tampoco sé si la habría entendido, pero bueno). En general son muy buenos, aunque a veces hay cambios de personalidad que no me convencen especialmente... demasiado dulce debajo de la ironía... pero hace sonreír en un par de ocasiones.
Tiene detalles, como la conversación con el empleado en el consulado americano, los rumanos en el parque,
que no tienen nada que ver con el argumento, y que deberían haberse camuflado mejor, en el caso del primero, es gracioso, en el segundo, no tanto.
Me gusta el hecho de que esté rodada en blanco y negro (que en realidad es en la más amplica gama de grises que se pueda imaginar, es bonito pensarlo), porque está muy logrado el ambiente irreal, y a la vez retrata una París que es hermosa e indiferente a la vez. Facilita además que Rie aparezca especialmente sobrenatural (amén de los veinticinco cambios de maquillaje a lo largo de la película, que no le hacen ningún bien a las escenas, los cambios son demasiado bruscos), claro, que el efecto ya estaba conseguido con la cabeza y media que le saca al pobre Debouzze.
Lo que menos me ha gustado de la película han sido los demasiados cambios, el ritmo no es constante y da la sensación de que se quedan siempre cabos sueltos. Lo que más me ha gustado son algunos diálogos, como el del parque de las Tullerias, el de la riba del Sena... ah, y los gestos contundentes de Rie Rasmussen.
Viendo la filmografía del director (Luc Besson), confirmo lo que había sospechado, ella me recordaba a la chica de El quinto elemento, que tiene los mismos componentes de surrealismo y cambio.
Me pregunto por qué a los franceses les gusta tanto el surrealismo en todas sus formas...


Y de momento, creo que esto es todo lo que tengo que decir sobre este tema... mañana ya veremos qué película veo; si pudiera votar aquí, ahora mismo votaría a Beltroni, a pesar de ciertos asuntos sospechosos que me han comentado acerca de las multas... total, por lo menos éste se ocupa del cine, aunque no se ocupe de las aceras...
Ah, nota bene, dentro de la oferta cultural romana, tengo que averiguar cuándo es la Noche blanca, para ver los museos por la noche, que tiene una fascinación particular...
Y tengo que ir pensando en la maleta, para partir el jueves hacia la residencia paterna....

lunes, 20 de marzo de 2006

Annonce

On cherche coupin d'aventures et malhereuses pur essayer de changer le monde. Il doit être intelligente, amusant et sans doute un peu fou. Il dovrà aussi tenir sa capacité de s'indigner des injustices. On promet résultat selon effort et ténacité, satisfaction variable et déception et problèmes normals du vie, mais jamais ennui. En plus, il y a une grande possibilité de recevoir une âme en échange de ces services.

viernes, 17 de marzo de 2006

Silencio

Es el silencio de la tranquilidad, porque ahora siempre sonrío, y cada vez queda menos de mí debajo de esta capa de felicidad artificial. Si tú no estás, no hay nada, lo descubrí hace mucho tiempo... sólo la decepción de mis pensamientos recurrentes, pero estos cada vez hacen menos eco. Se parece mucho a languidecer de sed, o a morir de frío... la realidad cada vez está más lejos de mí, igual que tú. Sólo veo el sol por la ventana y me pregunto si no estuve yo viva alguna vez.. Pero en seguida lo desecho, porque lo único que hay real a mi alrededor es el silencio, que vino de la mano de tu sombra, que se alargaba por la calle aquel día de otoño interminable. En mi alma sigue siendo interminable, pero no quiero imaginarlo... me invade la calma una vez más, el sopor de una tarde de verano que se alarga hasta el infinito.
Desde que puedo recordar te he temido mientras te amaba... me has traído la certidumbre que necesitaba, pero acaso te has llevado todo lo demás en prenda... sólo me has dejado el silencio. Cuando grito, no me responde ningún eco. Tú no estás. Quizá no estuviste nunca, y mi risa fue siempre igualmente falsa... ya no lo sé, los recuerdos se confunden con la imaginación...
Sonrío como para infundirme ánimos, pero en realidad no hace falta, porque me rodea el silencio... mi alma se ha quedado prendida en tus talones. Dentro de mí ya solo queda un horrible vacío. Y sólo puedo sonreír constantemente para que no salga y lo invada todo.
El silencio me da miedo.
Pero tú no vas a volver.

miércoles, 15 de marzo de 2006

Son los fantasmas del Roxy... que no descansan en paz.

Como saben bien mis padres, me encantaba esa canción... (también me gustaba Cantinero de Cuba, cuba, cuba, cuba, solo bebe aguardiente para olvidar, pero eso es otra historia y será narrada en otra ocasión). Nunca me aprendí la letra, no por falta de ocasión, sino porque si no te aprendes la letra de una canción, es como si durase más, y cada vez fuese un poco distinta. Cuando la has oído un millón de veces, claro, te la acabas sabiendo, es inevitable... creo que hay que dejar de oír las canciones que a uno le gustan justo en ese límite. Y lo dice una que berrea en la ducha, siempre inventándose trozos de canciones y mezclándolas.
Por lo que me gustaba esa canción es porque me imaginaba el hall del cine (de un cine antiguo, de esos con decoración de terciopelo rojo y carteles de películas antiguas, con telón alrededor de la pantalla y butacas incómodas) lleno de fantasmas en blanco y negro. Me encanta ir al cine... me da igual ir a ver cualquier película (dentro de unos límites razonables, claro), con tal de que el humor sea el adecuado; en el cine las películas son distintas. No es que me guste especialmente coger un tanque de palomitas ni esas cosas, pero no sé... igual que los buenos libros están pensados para que el mundo desaparezca a su alrededor, las buenas películas están pensadas para que los espectadores desaparezcan dentro de ellas.
Por eso, porque lo que me gusta es el ambiente del cine, la pantalla, el sonido... creo que no sería un buen crítico; me seduce demasiado una buena combinación telón de terciopelo rojoy película con buena banda sonora.
Esta semana me estoy dando un atracón de cine (y lo que me queda), con el que creo que me quedaré en paz con todas las veces que he querido ir y no he ido desde que empezó el máster tapadera... o antes, incluso. Recuerdo que D me contó que se había aficionado a ir solo al cine durante un ciclo especial, de esos que los cines organizan cuando no hay nada más que hacer y en la dirección hay algún cinéfilo. Yo me estoy aficionando ahora, y creo que me gusta incluso más que antes, porque cuando sales (sin acritud hacia todos aquellos con los que alguna vez he visto una película, por favor) no te pones a comentar en alto la peli, cosa que le hace perder encanto, sino que te vas, sumido en tus pensamientos, hasta el siguiente paso de tu vida.
Y ¿por qué me iba yo a aficionar ahora? En mi calle, a dos minutos de carrera desenfrenada por entre el táfico romano (y a dos minutos de paseo tranquilo por entre el mismo tráfico), queda un cine de esos, lleno de fantasmas; hasta el nombre es perfecto, se llama Sala Edén (a ver, malpensados, ya sé que también podría ser el nombre de un bar de mala fama, pero se parece a Cinema Paradiso, hombre). Que se ha adherido a la fantástica promoción cortesía de nuestro querido alcalde, Cin Cin cinema, con la cual los pases pomeridianos (a saber, las 4 y las 6) cuestan tres eurazos, y los serali, cinco; en cualquier película en cartel en los cines que se adhieran. Así que de momento ayer vi una peli, y hoy dos.
The proof
No sé como la habrán llamado en España, espero que no sea La prueba, sino La demostración, aunque en español no se puede hacer el juego de palabras del título. Pésima banda sonora, lo cual es una oportunidad perdida, porque este tipo de película psicológica siempre da mucho juego en sonido... Algunas de las canciones no originales están muy bien escogidas, de todas formas. Lo que más me ha gustado de la película ha sido ver actuar a Gwyneth, que sale mona, pero no se dedica a lucirse, y dos frases del guión, absolutamente tangenciales con el tema de la trama; las mujeres en las matemáticas, y cuando el personaje de Anthony Hopkins dice que piensa mejor en los autobuses (creo que le citan, de hecho, no lo dice él). Adivinad dónde se me ocurren a mí las ideas para este blog y para las cartas... y en general.
En la línea de Una mente maravillosa, pero menos fantástica, y tengo que comprobar la historia, pero no está dramatizada para ser más bonita... o se nota menos, mejor dicho.


Capote

Probablemente me esperaba demasiado de esta película, después de los Oscar y de lo que dice todo el mundo. así que la culpa no es de ellos, sino de las expectativas... no me ha gustado especialmente. Algo falla en el ritmo; no se puede decir que sea lenta, porque pasan cosas todo el tiempo; pero... no sé. Lo que más me ha gustado ha sido la fotografía y la actuación de Hoffman, bueeeeeno. Ese cinismo tremendo... claro, que todos los personajes son bastante cínicos, y eso es una cosa a la cual no me puedo resistir tampoco.
El caso es que en algún momento cogí A sangre fría de la biblioteca y recuerdo que no me gustó el principio, así que lo dejé.. y abandoné totalmente a este hombre, porque tampoco he leído Desayuno con Diamantes, con lo que me gusta la historia... Voy a tener que intentarlo de nuevo.
Del guión, de nuevo me quedo con que Capote recuerda el 94% de las cosas; yo conozco uno así... bueno, puede que recuerde menos porcentaje... o puede que diga que recuerda menos porcentaje, aún no lo tengo claro. Pero lo mejor, es Harper Lee... y enterarme del título de Matar a un ruiseñor en Italia (eso si que es una mala traducción!), La oscuridad detrás de la valla. Vaya usted a saber por qué. Y lo mejor de lo mejor, el diálogo:
"- Es un libro para niños, no?
- Si.
- ¿O es sobre niños?"


All the invisible children
Película hecha a base de cortos, que siempre causan un poco de confusión. El que más me ha gustado, hmm, difícil... el que menos, el de los Scott, que no me ha dicho nada de especial. Todos los demás tenían algo más profundo que contar, pero el de los Scott o daba demasiado por sobreentendido, o no sé; tampoco me ha gustado demasiado el de Veneruso. Me han gustado el de Kusturica, ácido él (graaande música) y sobre todo el de Katia Lund, optimista abiertamente. Me he hinchado a llorar con el de Spike Lee y con el de Woo; de verdad, que no puedo con las relaciones paternofiliales que van a mal.
Hacía mucho que no lloraba tanto con una película... no hay nada más triste que una infancia triste. Y me hace replantearme de verdad muchas cosas, no sólo como los anuncios de navidades.


Para mañana todavía no tengo plan, lo pensaré sobre la marcha; hay un montón de cines adheridos al festival éste, por aqui...

Y en realidad, he venido con muchísimas más cosas en la cabeza; un auténtico montón de cosas, parece que mis neuronas rebotan enseguida unas contra otras cuando hace un poco de sol...
En los últimos días me persigue de forma recurrente el tema de la vivienda, y me acecha desde carios flancos; ya he escrito aqui sobre los sentimientos que me provoca todo esto; pero la otra tarde (en el autobús) asumí que es verdad lo que nos han dicho durante seis años de carrera; el mundo es incertidumbre... y todo lo que haces, se dirige a disminuirla, de alguna manera. A cada uno le interesa una parte de incertidumbre, o de inseguridad distinta... hay quien quiere una pareja, hay quien quiere una casa, hay quien quiere dinero... en realidad, nunca se basta uno a sí mismo para sentirse seguro. Cuando en realidad, lo único seguro en esta vida es, precisamente, eso; uno mismo. Bueno, y la muerte.
No me parece mal que la gente haga sus planes, y se dedique a ello en cuerpo y alma, es bonito; es como hacer un castillo de naipes, al fin y al cabo. A veces sale bien, a veces no; te tienes que levantar a cerrar la puerta todo el rato, para que el viento no lo eche abajo... pero es tan hermoso mientras dura... es tan confortante. En cambio, y aunque me gustaría poder hacer eso, cada vez tengo más claro que si hiciera un castillo de naipes, acabaría tirándolo yo misma por el suelo... en el Simcity siempre dejaba que los desastres destruyesen la ciudad, al final.
¿Y qué más da, si mañana podría acabarse todo de todas formas?
Creo que ha llegado la hora de vivir sin red.
Y de asumir que no la hay.

lunes, 13 de marzo de 2006

Casual weekend

Y no porque fuese de moda, ni porque entrásemos en el armario a ponernos lo primero que nos cayese encima (por cierto, uaperos, adivinad qué medias llevo!). Si no porque ERA el fin de semana de las casualidades! Esa extraña conjunción astral en la que las compañías aéreas decidieron ofrecernos descuentos sin par y hasta vuelos gratis!!
En febrero (el 14, nada que ver con la tan citada fecha, pero otra casualidad), la becaria E de Atenas me preguntó si tenía algo que hacer el finde del 10 al 12 de marzo, a lo cual respondí tan negativa como sinceramente. Entonces, me explicó que easyjet había abierto línea nueva y llegaba a Milán desde allí, y que tenía lo que en términos becarios definimos ofertón de la leche. Dichas ocasiones no se pueden dejar pasar, asín que quedamos en Milán para ese día. Yo me encargaba de la parte logística, a saber de conseguir alojamiento fuera en casa becaria o no (allí en Milán, la sufridora de mi grupo del máster tapadera con el innombrable a su vera).
El tiempo transcurrió a su velocidad normal acercándonos inexorable al fin de semana en cuestión (y llenándose de otros viajes frustrados), vino la visita uapera y se fue, y por fin, nos plantamos en la mañana del viernes 10 de marzo, en el que me iba al corazón moral de Italia (definición encontrada en mi cursilísima guía). Una mañana harto estresante, porque tenía que terminar un informe, reunirme con mi jefe, irme a una especie de conferencia, y hablar con todo el mundo que se conectó al msn; todo ello antes de las 10:15, y con lo nerviosa que me pongo yo los días de viaje. Hacia las nueve y pico, se conectó el Uapero J (corrección, porque insiste en que le llame Uapero C) y sostuvimos la siguiente conversación (advertencia: algunas frases de la siguiente conversación pueden haber sido alteradas para conseguir un efecto dramático):
C: Te ibas a Milán hoy, no?
I: Si, salgo esta tarde en tren.
C: Pues yo tb voy.
I: Claro, coge el billete y ven.
C: No, que ya lo tengo. Que me han escrito los de vueling y me han tocado dos billetes!

Y a partir de ahí, el caos para encontrar un sitio donde dormir, porque en casa de la pobre becaria, una solución habitacional más que digna de ciertas ministras, no se cabía en más de cuatro (seis contando con los dueños) de ninguna manera; ni durmiendo con muchísima confianza unos encima de otros. Y yo que me iba a la conferencia esta... el caso es que al final lo logramos, después de muuuuuchas llamadas de teléfono y de tener a la milanesa buscándonos alojamiento toda la mañana (hasta salir tarde del trabajo, le hicimos!).
Hasta que no me monté en el tren, con el tremendo mazacote de las leyendas de Narnia debajo del brazo (niente male, tres de siete libros en el viaje de ida, y uno en el de vuelta), no me pareció que de verdad empezaba el viaje... cómo me gustan los viajes en tren.

Así que, si E hubiera encontrado billete para otra fecha, no habría sido lo mismo. Si el sorteo no le hubiera tocado a C, no habría sido lo mismo, si no le hubiera tocado esa ruta en ese finde, no habría sido lo mismo, y si el sábado no hubiera hecho bueno y nada de frío, si no hubieran llegado por los pelos a registrarse en el hotel, ni hubiera sido el cumple de la milanesa este finde.... el fin de semana de las casualidades.

Y he aquí algunas imágenes:
La Galería Vittorio Emmanuele

Al fondo, el Castello Sforzesco

El cuadrilátero de oro, la tienda al revés...

Menudos pares de piernas...

Esta foto es para mi hermano


Lo hemos pasado bastante bien, hemos logrado comer pasta y pizza, hemos visto un poquito Milano, que no es tan fea como dicen, aunque la única mala casualidad del finde fue que la fachada está tapada (a ver, alguna vez lo tienen que limpiar, el asunto)... El caso es que me da la sensación de que es una ciudad que da mucho más de lo que parece a simple vista, y quien diga que es fea, no sabe lo que dice, aunque me gusta infinitamente más Roma, con su decadencia centenaria...

Y para quien diga que no es bonito, Milán
(aunque la peste aviar es más que un riesgo, con esas palomas...)


Además hemos celebrado el cumpleaños de la milanesa, con su casa llena de gente venida de varios sitios, los atenienses, algunos erasmus, e incluso hasta algún que otro italiano; y los anfitriones, las dos R, moviéndose entre todos para repartir trozos de la fantástica tarta casera (nota bene: tengo que pedirle la receta). Noche que acabó, es nuestro sino, de forma casera, porque como los antros italianos no tienen a bien permanecer abiertos hasta por la mañana como los antros españoles.... pues eso. En cuanto se descuida uno, pues no se va de marcha. Nos vino bien, bueno, a nuetros pies, les vino bien, porque estábamos reventados después de patearnos toda la ciudad.
En fin, un finde indimenticabile, que no pudo ser alargado unas horas más porque no había billetes en los eurostar más tarde del mío.
Y en el que me acordé, al montarme en el tren por segunda vez, del tristísimo segundo aniversario que se cumplía este fin de semana.

jueves, 9 de marzo de 2006

Distanza

Tu mi sembri te stesso, e invece io mi sembro ogni giorno meno me stessa... ogni sole che si alza mi porta più lontano da quello che ero prima, da quello che sono mai stata... ormai non capisco quasi nulla di quello che c'è intorno a me, le parole arrivano ogni volta da più lontano, più basse e confuse, più indistinte... Magari capirei se sentissi ancora una volta la tua carissima voce. L'unica cosa che sembra un punto fisso in tutto questo mondo di confusione e rumore sei proprio tu, quello di cui mi allontano in maniera impercepibile però infermabile.

martes, 7 de marzo de 2006

L'incrocio

E che posso rispondere quando mi chiedono gli altri?
L'unica cosa che posso fare a questo punto è ormai solo sorridere, sorridere un sorriso assurdo, stupido e vuoto, che sostituisce tutte quelle risposte che mi sfuggono.
Perché da che tu non ci sei, mi sfuggono tutte. In testa ho solo domande che si ripetono in continuazione... domande, domande, domande, tutto quello che su di te ignoro, tutto quello che ho una volta saputo e poi dimenticato, domande che non si rispondono mai. Dietro il mio sorriso ci sono anche tutte quelle lacrime che non sono mai riuscita a piangere per te. Ed è giunto, senza che io neppure mi accorgessi, il momento delle decisioni... Dovrò metterti da parte, magari dimenticarti assolutamente, come se non avesse mai incontrato, come se la mia vita fosse solo cambiata per caso, como una barca in mezzo al mare che cambia rumbo solo a causa del vento cappriccioso. Dovrò dimenticare che una volta io ho visto il mondo in un altro modo, che sei stato tu a fare la luce al posto delle tenebre, che sei stato tu a svegliarmi... Dovrò perdere quello che stimo più al mondo, e scordare che solo quando c'eri tu ho conosciuto la felicità vera, solo per un'attimo nella mia vita ho visto come potrebbe essere la perfezione. Non ce l'ho le forze per lasciare perdere quello tuo sguardo, nè la tua voce, amore. Ma le dovrò trovare comunque, perché non spetta a me decidere quando si deve decidere, ma scegliere una via.
Allontanarmi di te, dimenticarti, negare che abbia mai sentito la tua voce, che abbiamo mai condiviso un segreto, un gesto... dimenticare un sogno... tutti i sogni.
Non ce l'ho le forze, ma le troverò comunque...
Il silenzio e la pace della memoria grigia saranno la mia scelta.E il mio sorriso riempirà il vuoto che lascerai tu.

sábado, 4 de marzo de 2006

Los viejos tiempos

Bueno, pues ha empezado marzo sin que nos diéramos mucha cuenta... bueno, estábamos esperando el sueldo como agua de mayo, pero como llegó antes de lo previsto, pues ya el día 1 no era lo más importante del mundo. Por otro lado, esta es una semana de cumpleaños... mi hermano, que ya debería ir pensando en comprarse el porsche y enterrando el bermudas en el fondo del armario (aunque no lo hará, lo sabemos todos), mi alemán preferido, que no ha podido celebrarlo a la romana porque tuvo un problema con los billetes... que son cosas que pasan, que sientan fatal... pero que ya está solucionado, porque viene en junio y nos vamos a Cerdeña. Estupendo, entre unas cosas y otras, me voy a conocer las islas del Mediterráneo (con las últimas averiguaciones, para ir a Corfú, me estoy volviendo una experta en ferries... y en trenes).

La semana ha estado marcada por las cosas del pasado. Cuánto han cambiado las cosas en un año, es increíble; unas para bien y otras para mal. Pero si alguien me hubiera dicho que las cosas iban a estar como están, supongo que no me lo hubiera creído... claro, nunca se ve el futuro. Hace un año de un montón de cosas (aparte de los cumpleaños): hace un año de la peor mudanza de la historia, de la separación no menos traumática de mi familia, y de mi sumergimiento posterior en el máster... examinando las fotos que me ha mandado la uapera L, me doy cuenta de que es aproximadamente la época en la que empezamos a recopilar el santuario, a mediados de marzo.. Y no es que tuviera dudas, pero ahora me queda claro que no era más que una depuración de traumas, lo de escoger las fotos, una detrás de otra. Qué fiebre tan tremenda, qué obsesión por las fotos... y qué encanto tenía lo de no saber si estaba bien o mal sacar las fotos en color y colgarlas en la pared por todas partes... los nombres, con la letra uapera...
Son todo recuerdos, pero son recuerdos tremendamente bonitos, en medio de un año de pesadillas y agobios, que han valido la pena, porque la situación actual es mucho más tranquila de lo que nunca pude imaginar.... pero estoy segura de que si no hubiera sido por la UAP, habrían podido conmigo.
Ver estas fotos ha sido como volver al pasado, para que luego digan que no existen los viajes en el tiempo.