lunes, 31 de octubre de 2005

Domingo por la mañana, casi Halloween

Me encanta este cambio de hora... te levantes a la hora que te levantes, siempre parece que es pronto! Ya sé que es en cambio de la hora que dormimos de menos en marzo, pero todos los años tengo al impresión de que esta hora nos la regalan. Vale, todavía no he encontrado ninguna cosa con la que aprovecharla a tope (por ejemplo, todos los años con la hora del cambio, hago una buena obra...), pero sigo pensando que tiene mucho potencial, y de todas formas me gusta levantarme y pensar que es una hora menos de lo que dice el reloj. Ojalá pudiera hacerlo todas las mañanas, cuando veo las siete y veinticinco y toca levantarse. Y eso que esta temporada me estoy acostando pronto por primera vez desde los catorce... hemos bajado la media de la una de la mañana a las once, o así. Pero es que aquí los romanos van con las horas cambiadas; la hora de comer es entre la 13:30 y las 15:30, y las de cenar sobre las 19:30, claro, a las 20:15 empiezan las pelis y a las diez, el horario nocturno de la tele... las once es ya la madrugada, yo creo.
El hecho es que esta mañana he abierto los ojitos a las nueve, que eran las ocho, después de estar un rato remoloneando en la cama, sin querer salir del sueño (que no sé que era, pero era agradable). La luz se filtraba por entre las estupendas cortinas violetas y la cama estaba blandita, qué gusto de domingo por la mañana! (Espero poder colgar este post hoy mismo, porque al paso que voy con el blog...).
Esta ha sido la semana típica, ya con toda la rutina normal. Bueno, más o menos. En el trabajo he tenido ya que salir a dos excursiones extraoficina, las dos el jueves. Por la mañana, a la presentación de un informe del ISAE, una cosa de economía estrictamente. Me hizo mucha ilusión, aunque sea una tontería, que me llamaron dotoressa al identificarme en la entrada. Jo, cada vez veo que el trabajo es más en serio! En fin; luego por la tarde estuve en la presentación del libro de Tremonti: Rischi Fatali: l’Europa invecchiata, la Cina e il mercatilismo scatenato (o no sé como). En realidad fui sólo para ver si me daban el librito de marras, porque no me lo pienso comprar para leérmelo, oyendo hablar a este hombre. La verdad es que...

Angustia

Si esto es vivir la vida intensamente, hasta hoy no la vivía. Si esto es conocer todos los extremos de dolor y de la alegría, hasta hoy no los conocía. Si esto es amar, hasta ahora no amé nunca nada fuera de mí. Lo que siento no tiene nombre ni razón, no es grande ni pequeño, no existe ni desaparece, tiene una vida separada de la mía y lo siento arder bajo mi piel, hace que todo tenga sentido y que nada valga la pena. A veces pienso que me estoy volviendo loca a base de verte una y otra vez, otras, que te estoy enterrando en algún lugar de mi alma, de donde ya no te podré hacer resurgir nunca. Los eternos amantes, eternamente separados, la frustación de la cercanía que no se puede realizar, el dolor y la decepción de los sueños que se cumplen y el destino que vuelve una y otra vez, sin parar nunca, sin dejar de doler y sin dejar de cultivar esperanzas de que esta vez sea la definitiva, y poder estar eternamente el uno sin el otro, el amor perfecto y el dolor infinito, la melancolía sin fin, los sentimientos que abarcan más que la imaginación humana, el bufón perpetuo que está perpetuamente triste, sentir a gritos la llamada que nadie más oye, sentirse culpable por las palabras de los demás, el amor platónico y la pasión efímera, los pasos vacios que resuenan en pasillos de claustros interminables, siempre en silencio amargo y lleno de paz a la vez, las promesas de amor eterno que duran un fin de semana, pero parecen verdaderas y los recuerdos de los instantes que duran toda una vida. Me he enamorado de tí miles de veces, y todas ellas han sido la misma tortura. Todo lo hago por tí y para tí, sabiendo que nunca lo sabrás, y que las cosas que haga permacerán desconocidas, guardadas en mi memoria sin tiempo. He pasado siglos esperando encontrarte para perderte inmediatamente después, cifrada toda la vida en la esperanza de un segundo de que todo cambie, aún sabiendo que nada cambiará. He gritado por tí cientos, miles, millones de veces, pero jamás lo oíste, estabas siempre demasiado lejos. Te he recordado en mil ciudades distintas y te he añorado en cien desiertos diferentes, bajo tantos cielos estrellados... Cuando estás, nada me importa, y cuando no estás, nada tiene sentido. He buscado tu voz en todas las voces que he conocido... He encontrado tu mirada sólo para ver un instante del mundo reflejada en ella, recogiendo la luz del universo, para después desaparecer en el vacío absoluto. Te he contado miles de vidas en una sola de mis miradas, y te he formulado miles de preguntas mientras tú me mirabas interrogante. He oído incontables veces el eco de tus pasos que se alejan. He vivido tantos finales junto a tí, que ya no sé distinguir el comienzo de un dolor del final de otro. Cada vez tengo menos fuerzas; no sé si te recordaré siempre, porque ya no me recuerdo ni a mí misma tal y como era antes de huir. Incluso ahora, constantemente me pregunto por tí,sin recordar ni por qué lo hago. Algún día parará esta inquietud, transformada en la costumbre del sinsentido de la vida, del dolor y de la angustia que me consume. Pero la vida es mucho más prosaica que todo eso, y tú lo sabes. Si todos los caminos se extendieran ante mí como mil vidas, amor, no sé cuál de ellos seguiría... no sé cuál de todos ellos podría romper este círculo y llevarme a tí. Al menos esta vez te he conocido, no como tantas otras. Y no sé por qué, esto no me consuela.

viernes, 21 de octubre de 2005

Desde mi casa...

Bueno, pues ahora ya sí que sí que estoy instalada en mi casita, despues de haber pasado un montón de peripecias, porque tras escribir el ùltimo post, la casa demostró que habría sido un buen escenario alternativo para Esta casa es una ruina... (mientras no lo sea para Los Otros)pero a estas alturas, ya està todo solucionado, y estamos felizmente instalados. Tras una semana de zozobra, hemos logrado arreglar el calentador, que era horrible lo de las duchas frìas (de hecho, la otra noche yo me calentè un perolo de agua y me di un baño caliente a la antigua, bastante adecuado a la tónica del baño, al que le falta sólo la bañera con patas), y mañana nos traen la lavadora.. por fin! La pobre va a lavar tanto el dìa de su estreno, que no se lo va a creer. Sospecho que cuando lave toda la ropa que tengo esperando, voy a necesitar otro armario... Ikea proveerà.
Tengo una vista idìlica desde mi ventana... Para los que hayais visto La finestra di fronte, es como si viviese en una pelìcula, veo a mis vecinos (que son un matrimonio de mediana edad de los de los anuncios y tienen una casa bastante bonita, la verdad) prepararse un tè mientras hago algùn sudoku que otro antes de dormir... ya estoy en el nivel dos del libro aquel, pero no los hago porque me aburra, es puro vicio, conste.
Poco a poco me voy integrando en la vida italiana y me voy acostumbrando a las aventuras cotidianas que suponen generalmente perder los nervios; he estado cuatro dìas esperando a cargar el mòvil, porque me vendieron una recarga que no estaba habilitada, por alguna extraña razón; el sábado por la mañana me dijeron que lo iban a habilitar por la tarde, y claro, hasta el martes no lo hicieron. En cuanto a mi fusión con el ambiente, estoy aprendiendo a exagerar todavía más que antes (eso también es un vicio), y a no pagar en los transportes públicos... verás cuando tenga que comprar el abono transporto, que no voy a saber... claro, que pagar los transportes romanos es tirar el dinero, porque estoy convencida de que se lo queda alguien. Excepto algunos metros nuevos, que no pegan nada con el ambiente del Bronx que se viveallí abajo, y que son, curiosamente, españoles, el vagón menos andrajoso tiene veinte años. Por no hablar de los autobuses, y los tranvías. Estos últimos tienen un sistema de seguridad para no atropellar a nadie (siempre me ha parecido una cosa como muy tonta lo de morir cono Gaudì, atropellado por un tranvía), hacen tanto ruido por la calle, que los oyes desde dos paradas antes.
La lluvia perpetua esta que nos acompaña (empiezo a sentirme como un dibujo animado, con la nube negra encima de la cabeza) nos ha permitido hacer un nuevo descubrimiento; en Roma no hay ninguna acera sin baches y agujeros de distintos metrajes. Cuando ves un charquito y calculas, con tu mentalidad española, que debe tener un centímetro de profundidad, es mejor que no pises, porque es posible que sea una zanja de la que no salgas más. Hasta que no deje de llover, he renunciado a llevar los tacones, porque son muy glamourosos en la oficina, pero me pueden llevar a un estado de paranoia importante con estas aceras. También hemos aprendido a rehuir los pasos de peatones, porque en ellos (quién sabe por qué) están los charcos más profundos, y los conductores romanos ganan puntos cuantos más peatones mojen en un solo charco. Por otro lado, es super gracioso leer los carteles que avisan de las pérdidas de puntos (aquí tienen la patente a punti desde no hace demasiado), por ejemplo, no ceder el paso a los vehículos de emergencia supone perder dos puntos. Eso es civismo, leche.
Otra forma de inmersión en este peculiar país es la tele... ayer ví el mejos programa de todos los tiempos. La verdad es que nos reímos muchísimo; se llama Al posto tuo, y se trata de una panda de actores (algunos verdaderamente malos) que escenifican a base de entrevistas en plan El programa de Ana, las escenas de una historia (normalmente un drama rural impresionante) que le ha sucedido a alguien de verdad! Ayer era una chica que dejó a su novio, descubrió que estaba embarazada, no se lo quería decir, pero su mejor amiga la convenció, y cuando ella por fin fue a decírselo, se encontró con que el susodicho estaba liado con la susodicha mejor amiga. Y cuando peor iban las cosas, la madre le dijo que no se lo tenía que haber dicho al chico porque los hombres son todos iguales, y resulta que a ella su marido (es decir, el padre de la prota) la había dejado cuando se enteró de que estaba embarazada, y que la había mentido todos estos años. Lo peor no es que a alguien le pase todo esto, sino que además va y lo cuenta! y deja que una panda de actores lo escenifique!! Por supuesto, al final todo se arregló y la pareja se casó y comieron perdices; pero no me digais, que lo que no haya sufrido esa mujer!! Claro, que la juerga que nos pasamos... imaginaos, completando truculentamente el final de la historia. Sé de por lo menos un habitante de Villaviciosa que habría sido feliz viéndolo... Y lo que se aprende de psicología viendo esas cosas tan culturales...
Y en cuanto al trabajo, de mi parte está siendo interesante; esta semana me la he pasado entera haciendo un informe económico y comercial (de esos que buscábamos en la página de ICEX en el máster) que no sé si alguien se lo leerá, pero que a mi me distrae, la verdad (por cierto, seamos sinceros, Italia va mu' malita, eh?). Por otra parte, mi trabajo consiste en una parte importante de leer prensa e interpretar noticias de economía, y estar atenta a cuando salen las publicaciones... sé que no suena muy apasionante, pero a mi me gusta, jolines. Y por el ambiente, cada vez mejor. En primer lugar porque me estoy integrando ya definitivamente (las dos primeras semanas era como un poco demasiado cuidado), ya sé cuándo es la hora exacta del café, y ya he ido hablando con la gente, y me mola. Y en segundo, porque el consejero es auténtico. Se le va la pinza pero a base de bien (después de escribir esto, os podeis figurar todos que este mi blog queda vetado en las instalaciones oficiales); lo mejor son los discursos que se marca; nos llama a todos al despacho, nos pregunta el signo del zodíaco y nos cuenta cuales de sus amigos tienen el mismo... cuandos e supone que nos está dando instrucciones. El mejor momento de la semana ha sido cuando llamó a mi compi el Comex al despacho, le tuvo media hora escuchando una conversación que no tenía que escuchar y al final le dijo: "Yo no puedo ayudarle" y le echó del despacho!!! Pero vamos, que sin acritud, porque al día siguiente nos llamó a todos, y a él no le volvió a echar. Desde luego el Consigliere va a darnos mucho que hablar.
Y hablando de las cosas a las que me quería apuntar; ya he encontrado una academia de francés aun precio razonable... y resulta que escribí un mail a La Sapienza, preguntando por los cursos sencillos (aqui te puedes apuntar a una sola asignatura sin matricularte del todo) y preguntando como iba lo de las tasas y eso, y me respondieron un mail diciendo poco más o menos, que sí, que la Universidad existe. Vamos, con la atención que dábamos nosotros en la UAP, por favor. La verdad es que los cursos que me interesan han empezado ya, igual lo dejo para enero... ya veremos, porque claro, ir en persona a preguntar es una odisea, con esos horarios que tienen tan estupendos: abrimos al público por las mañanas, los L, los X y los V de 10:45 a 11, y por las tardes, los M de 15:45 a 16:15 y los J de 14:35 a 14:57. Total, que no es que vayas a posta, es que atinas...
Y estas son mis vivencias hasta el momento. Ahora me voy a la oficina otra vez, que el pobre informático se ha quedado haciendo una copia de seguridad, y ha llamado que se aburre... a ver cuando logro colgar el próximo post.

jueves, 13 de octubre de 2005

Ya tengo una direcciòn!!

Despuès de un laaaargo proceso y de haber soltado una pasta gansa (porque el milanès no se fiaba de nosotros...), al final tenemos una casa!! Es una casa estupenda, luminosa, grande, con tres habitaciones, en un tercer piso de cuatro y en una zona estupenda!! Es como vivir en el barrio de Salamanca. Hasta vamos a tener telèfono fijo (ahora se impone una investigaciòn entre las ofertas de telèfono presentes en el mercado italiano, que de momento va ganando Tele2) y un portero pfìsico. Hemos repartido las habitaciones y me ha tocado la conocida como la "del fondo", no he tenido buena suerte, como podreis comprobar los que vengais de visita, pero aùn asì yo creo que cabrà perfectamente una cama del IKEA que queremos comprar (tambièn tenemos que hacer una lista de la compra, porque no sabemos las cosas que faltan).
Uff, despuès de una semana pasada por agua, al final se empieza a deslumbrar un poco de glamour al final del tùnel. No es que me fuese a volver a mi casa solo por eso de no encontrar un lugar donde dormir, pero la verdad es que hasta ahora Roma no era lo que yo habìa esperado.
Ahora, que ya hay buenas perspectivas (y sinceramente, creo que a pesar de los paseos hasta la oficina y los cabreos con citibank, que la madre que los trajo, hemos tenido buena suerte con la casa), la verdad es que me parece hasta una ciudad màs acogedora, y con gentes màs agradables (he de decir en su favor, que el romano medio es màs simpàtico que el perugino medio, serà por el clima). Esta semana ya puedo empezar a apuntarme a todas las cosas que me querìa apuntar (a ver si supero lo de los cursos de yoga de cierta señora, y los de pintura de cierto señor), a francès, puede que a la uni, despuès de un chivatazo que me han dado respecto a las tasas y los becarios del gobierno, y tengo que buscarme un gimnasio cerca de casa. He visto uno al lado de la ofecomes, pero me parece que eso ya va a ser demasiado glamour, la verdad.
Tambièn puedo ya empezar a centrarme en el trabajo, que llevo aquì ya màs de una semana incorporada, y con la cosa de la casa, como no hemos parado, no me he centrado nada. Me pregunto cuàndo voy a empezar a escribir algo! Hombre, tengo buenas perspectivas, porque hoy hemos tenido una comida de bienvenida con il Consigliere, en un restaurante chic del centro, y tambièn con mi otro jefe (o sea, el de verdad), F, y ya me ha dicho que mañana o la semana que viene nos vamos a poner en orden. La verdad es que hasta ahora no habìa hablado con èl, pero me ha parecido buena gente. Con una casa, creo que le verìa buenas perspectivas a cualquier trabajo (aunque ya siempre echarè de menos el ambiente de eficiencia y relas de la UAP).
Para celebrar lo de la casa, ayer me fui al cine (porque la celebraciòn espontànea la tuvimos ayer a mediodìa, y la calculada la tendremos el domingo por la noche, cuando podamos hacer una tortilla de patatas) y vi una peli francesa, La dama de honor. El caso es que hasta media pelìcula no me di cuenta de que era una peli que querìa haber visto en España pero que se me pasò (como taaaantas otras este invierno), lo cual demuestra que no era mala elecciòn, porque la elegì dos veces de entre carteleras distintas. No es que fuera espectacular, pero me gustò porque estaba de un humor peculiar; no es nada original ni en la temàtica (chica conoce chico, chico se enamora de chica, chica le pide a chico que mate a alguien para demostrar su amor, chica està como un cencerro), ni en el visual, pero la mùsica y ciertos detalles del guiòn me llamaron la atenciòn. Lo mejor es que la vi doblada al italiano, y eso me sentò muy bien.
Ay, que ganitas tengo de que llegue el domingo para poder extender la ropa por el armario! Tengo la sensaciòn de que huele toda a humedad, y ademàs hay un zapato que no encuentro. Paciencia, ya solo me quedan tres noches.

El purgatorio: Impasse de espera

Todo será como lo predije, lo sé... pero no lo comprendo.
El silencio se extiende como un manto de niebla sobre el futuro, que está ocupado solo por la ausencia, la extrañeza, la pena y la añoranza. Veo extenderse hacia el pasado las infinitas posibilidades y combinaciones, pero sé lo que pasó en cada momento. Hacia el futuro, no veo nada. Es como quedarse ciego, como estar de pronto en tinieblas después de haber estado en medio de una luz brillante, como ver el mundo lleno de sombras justo después de ver la luz de medio día.
No estás y no estarás, hay cosas que no cambian nunca.
Debería acostumbrarme, pero no puedo, cada vez que lo pienso, tu ausencia vuelve con la misma fuerza de siempre, dejándome desconcertada en medio de la nada. Me pregunto donde estás y qué haces. Me pregunto si tú alguna vez te preguntas, y si intuyes esas sombras. Me pregunto si alguna vez recuerdas y te dices que las cosas podrían haber sido distintas. Me pregunto si te importa. Te puedo imaginar en esa vida que no sé si tienes, feliz de ser quien eres, como me gustaría que fueras. También te puedo imaginar igual que estabas cuando te encontré, con esa mirada, me pregunto como serías si nunca nos hubieramos conocido. Y como sería yo. Te puedo siempre imaginar en la vida que te regalo cada vez que sueño. Pero las preguntas nacen y desaparecen, porque el silencio no las repite como el eco; ni siquiera me las devuelve. Tengo siempre miedo de olvidarme de ti en el silencio, de perder la orientación en este bosque de árboles muertos, de no saber de donde vine y acabar en el mismo sitio del que salí, pero esta vez sola, siempre sin ti. Tengo miedo de olvidar los significados de un lenguaje que fue secreto, de que todas las sensaciones mueran en el recuerdo. Creo que desde que te conocí, tengo miedo; por tí, por mí y por los dos.

Qué será de mi, si alguna vez no recuerdo tu voz y tu sonrisa?A veces me despierto en la mitad de la noche y por un instante veo como una sonrisa moldea tus labios... y hasta me parece oír tu voz... pero la visión desaparece en el aire, y entonces noto el silencio más que nunca.

lunes, 10 de octubre de 2005

Weekend grigio

Vaya fin de semana... resulta que el viernes por la mañana proseguimos con nuestra búsqueda de piso, que efectivamente es una tortura (pero no tan melodiosa como la de Shakira, la verdad).
Vimos un piso espectacular (según la descripción de nuestro becario Comex), aquí al lado de la ofi, en una calle comercial, pero sin ruido, mas o menos decentemente amueblado (le falta una cama, veremos como se soluciona), con tres habitaciones y con mucha luz, a un precio no barato, pero razonable. Evidentemente nos enamoramos todos del piso (bueno, yo en particular me encamorè de un armario que es como los de las pelìculas, todo glamouroso), pero está probando de ser mucho más difícil de alquilar que el resto! Nos han pedido más fianza, más meses anticipados y sospecho que el dueño es un poco bastante mezquino... en fin, una desesperación desesperada (aunque todos sabemos que aquì una uapera ha pasado por cosas peores, para quièn no sepa la hitoria, que me pregunte la proxima vez que me vea, por el tìo que alquilo la habitacion con nosotras dentro...) Esperabamos saber algo hoy, porque es muy triste no tener casa (aunque màs triste es de robar). Yo no había vivido esta situación como otros de los que se fueron de Erasmus, porque a pesar de que me mudé cuatro veces en Perugia (esas cartas que se perdieron, esos equipajes maltratados), y que tuve problemas con todos los caseros (sin excepcion), tuve casa siempre de un día para otro, la verdad (pr0bablemente por eso tuve problemas con los caseros, de hecho, ahora que lo pienso).
En resumidas cuentas, este fin de semana, que además ha sido lluvioso ha sido un poco... extraño. No era lo que me esperaba al llegar aquí, la verdad. Hoy, aunque tengamos lo del piso colgado, me siento más animada, porque hace sol. Ayer ya estuvimos paseando por el centro, en plan turistas, pero estoy deseando ubicarme en alguna parte, para que todo deje de parecer eventual. Estoy descubriendo que lo que no me gusta no son los cambios, sino no saber cómo van a acabar las cosas. Además estoy harta de la pizza al taglio, quiero una tortilla de patatas!! En fin. Dentro de poco estará solucionado, para bien o para mal. También tengo muchas ganas de hacer vagabundeos en busca de rincones de la ciudad. Ayer por casualidad llegamos al barrio judío, y hasta vimos tiendas de comida kosher para llevar... por ejemplo eso hay que investigarlo en profundidad.
Y por el otro lado, mi razón principal de venir a Roma, mi trabajo en la ofecomes... creo que todavía no ha empezado de verdad, están esperando a que encontremos piso. Pero tiene buena pinta! (Ya veremos si cuando esté hasta las orejas actualizando datos de albania, opino igual.)
Aunque no sè yo, porque hoy le han dado al Comex muy malas perspectivas... ya veremos como evoluciona el asunto. Siempre me quedaràn los informes ilegales y redactar noticias que nunca saldràan publicadas en el Exportador.
Por cierto, he descubierto una nueva comida italiana que hasta ahora me era desconocida (corregidme si me equivoco los que estuvìsteis conmigo en Perugia), que son
las arancine, o sea, pelotillas (màs bien pelotas, porque la que me he comido era bien grande) de arroz rebozado con cosas dentro. Suena a comida china, pero no. Estàn buenas. El caso es que me suena haber comido algo de eso, pero no lo tengo muy claro, la otra vez no debieron gustarme nada... en fin, yo y mi memoria de pez de colores. A ver si dejo las drogas (hacìa mucho que no lo decìa, Miss S).
Bueno, pues acabo este post desde un internet point, porque desde la ofi, por alguna extraña razon que escapa a mi comprension no informatica (o sea, incompatibilidad de versiones, me dice aqui mi compi A) no puedo colgar los susodichos. Asì que no os preocupeis si las publicaciones se ralentizan, que no me ha secuestrado ninguna secta extraña.
Id comprando los billetes, baideguei.

Per me è importante

Hoy es un día tranquilo, porque sólo te añoro. No me preguntes por qué, ni yo misma lo sé. Lo que no se ha tenido nunca es imposible añorarlo ¿no?, sólo se puede imaginar con más o menos tristeza, o más o menos impaciencia. Me duele hablar siempre en condicional cuando me refiero a tí, cada vez que una idea viene a mi mente y pienso cómo podría ser, cómo podría haber sido, deseo que nada hubiera sido como fue. A veces querría volver atrás en el tiempo y cambiarlo; pero no sé como. Tal vez yo ahora seguiría sumida en mi pequeña ignorancia, feliz de no saber... pero no es así, porque ahora las cosas son diferentes, y noto que brillan menos porque tú no estás. Y no me basta con imaginar que podrías haber estado. Cada campanada que oigo, cada paso que resuena en una calle empedrada, cada color que veo del anochecer, cada rostro extraño o conocido, cada brisa de aire que percibo, cada elemento de los que componen este extraño mundo que me rodea (creo que era menos extraño cuando tú estabas cerca) me recuerdan a tí sin ningún remedio. No me puedo escapar, a pesar de que lo intento. Nunca imaginé que todo sería así de determinado y de confuso a la vez; tan simple y tan inalcanzable. Creo que estuve siempre equivocada, y que en cambio tú tenías razón, hasta es posible que no se pudiera hacer nada más y nada menos de lo que se ha hecho, porque en el fondo, las cosas son mucho más simples de lo que parecen. Prefiero no pensar, porque no me lleva a entender nada más; solo a tener cada vez más ganas de sumirme en mis recuerdos y añorarte, a pesar de saber que no te puedo añorar porque nunca estuviste ahí. Sé que llegará el día en que vea las gotas de lluvia resbalar por el cristal y no tenga ganas de ser una de ellas, que tienen una vida simple y hermosa. Pero mientras llega, siento que el mundo sigue girando sin mí.

Le incomprensioni sono così strane
sarebbe meglio evitarle sempre
per non rischiare di aver ragione
che la ragione non sempre serve
domani invece devo ripartire
mi aspetta un altro viaggio
e sembrerà come senza fine
ma guarderò il paesaggio.......
sono lontano e mi torni in mente
t'immagino parlare con la gente......

Il mio pensiero vola verso te
per raggiungere le immagini
scolpite ormai nella coscienza
come indelebili emozioni
che non posso più scordare
e il pensiero andrà a cercare
tutte le volte che ti sentirò distante
tutte le volte che ti vorrei parlare
per dirti ancorache sei solo tu la cosache per me è importante........

mi piace raccontarti sempre
quello che mi succede
le mie parole diventano nelle tue mani
forme nuove colorate
note profonde mai ascoltate
di una musica sempre più dolce
o il suono di una sirena
perduta e lontana
mi sembrerà di viaggiare io e te
con la stessa valigia in due
dividendo tutto sempre
normalmente.....

Per me è importante, Tiromancino.

viernes, 7 de octubre de 2005

Il primo giorno del resto della mia vita

[POST ESCRITO EN LA HABITACIÓN DEL B&B EL 6 DE OCTUBRE, DESPUÉS DE UNA GRAN PALIZA BUSCANDO PISO Y QUE HA DEMOSTRADO SER IMPOSIBLE DE COLGAR HASTA HOY]
Pues ya estoy aquí... después de tantos sufrimientos en el máster tapadera, y de tantos agobios, y de tantas despedidas y de tantas cosas,ya he plantado los pies en la Ciudad Eterna. Aunque la llegada ha sido,como no, difícil.El día 4 me lo pasé casi íntegro peleándome con la maleta y pensando, repensando, pesando y repesando mi ropa, a ver cómo lograba meter toda mi vida en 20 kilos, como no lo logré, me fui a lacama, sin haber logrado (todavía!!) ver Vacaciones en Roma. Incluso se puede decir que me acosté de un humor tormentoso... Al día siguiente, me levanté un poco agobiada, porque fiel a mi naturaleza optimista (que últimamente no se deja ver mucho), había dejado para el último momento lo de buscar un sitio donde dormir la misma noche de mi llegada, así que me puse a las 8:30 de la mañana. Con tanta agudeza mental, que en vez de querer reservar para el día 5,pretendía reservar para el día 4 (sin duda, debido al jet lag de mi viaje Madrid-León), y claro, todas las páginas me decían que la fecha era no válida. Pasé unos instantes de pánico intenso, hasta que me di cuenta de lo triste que es no saber en qué día se vive, y las perniciosas consecuenciasque tiene para mi hígado llevarme sustos tan tontos.Después de lograr encontrar un sitio (un B&B), no demasiado lejos de la oficina (detalle éste que será importante más adelante), desayuné y me puse a terminar con la maleta. Mejor dicho, me puse a que la maleta acabase conmigo,y casi lo consigue. LLevaba dos días pensando que me iba a llegar la maleta roja (que algunos conocéis tan bien, recordemos todos la increíble historia del maletero roto), pero cuando vi que verdaderamente amenazaba con explotar, y sólo llevaba 19,7 kilos de los 20 que me podía llevar, decidí que iba a ser que no, y que mejor me llevaba la azul (ese monstruo ingente que en estos momentos me mira desde los pies del armario; de hecho es casi tan grande como el armario). Además, pensé que si no encuentro casa rápido, pues la puedo echar al Tevere y vivir dentro de ella. Así las cosas, decidí asumir el sobrepeso, cambiar la maleta y llevarmeuna cantidad de ropa decente, porque si se trata de ir mona a la ofi,pues habrá que llevarse los modelitos... Al final, la operación maleta se saldó con 29 kilos en la azul y 15 en la demano, que se suponía que también era más de lo permitido... pero bueno. La chica del mostrador de facturación se portó conmigo, y me dejó pasar, y lo mismo me pasó con el de mano. Después de las aventuras del lunes, tenía cero ganas de coger otro avión (bueno, otros dos), pero me sobrepuse a mis miedos intrinsecos, como debe hacer una uapera que se precie, y me dispuse para el viaje. Bueno, me registraron, pero la mujer que lo hizo me dijo que era rutinario (aunque yo no estaba a punto de perder un tren a Valencia, conste). Creo que me dijo que estaban buscando una lima, pero como yo no llevaba, pues no coló... pero creo que cuando abrí la maleta y vió como llevaba las cosas de colocadas para que cupieran, le dió palo removerlas. Bueno, el viaje transcurrió sin más incidentes... me sirvieron un zumo de tomate en el primero y en el segundo me ignoraron ampliamente cuando intentaba pedir un menú del díade Iberia, con lo cual tuve que llamar aparatosamente al azofaifo (o auxiliar de vuelo, que él no tiene la culpa) para que me trajera una lástima de chapata de jamón york y queso. Pero pensé que más valía eso, que comer Diossabequé Diossabecuando, porque a Roma ya no llegaba a tiempo ni de cenar una pizza al taglio.
Por cierto, he decidido que a partir de ahora voy a medir el tiempo de los trayectosen sudokus. Por ejemplo, el vuelo fueron ocho sudokus y el final de El Séptimo Unicornio (¡pocholillos!). Y esta mañana,ir a la ofecomes (Oficina Comercial y Económica de la Embajada Española ante Italia, para los legos), me ha llevado casi un sudoku. Bueno, llegué, recogí las maletas sin mayores incidentes que casi causarme una hernia discal, y cuando me dirigía al tren, me asaltó una horda salvaje de conductores de taxis y de minibuses. El taxi me pareció bastante caro, pero elminibus sí que era una opción razonable, dado el peso de mis bultos, así quecogí uno. En seguida me puse a hablar con el conductor, que era un chaval joven, muy majete, que me dijo que al principio había pensado que yo era italiana (¡qué ilusión!), y que se hizo los cuarenta kilómetros desde Fiumicino en un tiempo récord (menos mal que no me estoy sacando el carnet aquí, aunque por otro lado...). Cuando estaba en esperando el minibus, me llegó un mensaje al móvil, que no fuera al B&B donde tenía la dirección en el Viale Giulio Cesare, sino en la Via del Panteon (para los que conoceis Roma, adivinad dónde está! Me puse contenta solo de pensarlo, dar una vuelta por allí la noche de mi llegada...), aunque me fastidió un poco, porque no estaba tan cerca de la oficina. Bueno, cuando ya entrábamos en Roma, me llegó otro mensaje, que no fuese tampoco a este sitio, sino a la via Napoleone III... que es donde estoy ahora, y que está la lado deTermini (pero por el lado bueno, para los que conocen Roma de nuevo). En fin, llegué al sitio sana y salva y un chavalín me ayudó a subir las maletas en un ascensor como el de Aquí no hay quien viva, pero pequeño. Pensé que estaba lejos de la ofecomes, pero por lo menos tenía dónde dormir, las cosas no iban mal. Después de saber que el día siguiente no iba a poder desayunar, porque el desayuno empieza a las 8:30 y a esas horas yo ya tengo que estar en la oficina, me dispuse a ver un poco la tele, y descubrí que mi tele sólo sintonizaba la RAI1, en la que además estaban emitiendo un interesantísimo debate sobre gente que oía cosas mientras estaba en coma (porque ha despertado un chaval que llevaba no se cuánto en estado vegetativo y ha dicho que oía hablar a la gente mientras, y todo el mundo está muy soliviantado con lo de la eutanasia), que, la verdad, daba un poco de mal rollo. Lo deseché, hice un par de sudokus, preparé el traje para el día siguiente, me pasé diez minutos buscando el pijama en la maleta (así de llena estaba) y me acosté.Esta mañana me he levantado a las 6:35 para salir a las 7; habíamos quedado los tres becarios a las 7:40 en la puerta de la ofecomes, para conocernos. Bueno, A y R ya se conocían, pero yo no, porque no estuve en aquella famosa fiesta de vuelta al cole del CECO (en parte porque aquel día me había levantado a las 5:30 para ir a clase de conducir, y porque aquel fue el día del examen oral de alemán y de los apasionantes recorridos pedestres por Getafe, sin ironía ninguna). Bueno, pues nos hemos conocido y ya le he puesto caras a los textos del msn, que siempre resulta interesante. Después de tomar un cafecito, hemos subido a la ofi, que es verdad que está reestructurada, que está en un palacete antiguo chulísimo y en la que se respira, efectivamente, un ambiente de cordialidad y eficiencia. Tengo una pedazo de mesa y un ordenador que no va tan bien como el de la UAP, pero tengo tarjetas en las que pone mi nombre, y luego consulente macroeconomico, Ambasciata di Spagna in Italia, Ufficio Economico e Commerciale. Más bonitas... Bueno, nos han hecho la ronda para presentarnos a todo el mundo (supongo que me iré aprendiendo los nombres según pase el tiempo... yo y mi facilidad fisonómica) y luego el segundo Consejero y el Consejero Jefe (que es mi jefe directo) nos han contado un poquito de la ofi, como funciona, quienes somos, a dónde vamos y esas cosas... al final tengo dos semanas de vacacionesy mis ocho días de asuntos propios (no es demasiado tiempo, pero espero no dejar sano ni un rincón de Europa), y puedo elegir horario de 8 a 15 o de 9 a 17 con una hora para comer... en cuanto tenga casa, me lo pienso (los que conoceis mi tónica laboral sabeis que los requerimientos mañananeros de este trabajo no me convencían...).
Después, hemos emprendido la búsqueda de casa. Desde la ofecomes hemos llamado a un par de sitios, y por la tarde hemos ido a buscar sitios nuevos, además de comprar un teléfono italiano (atentos todos a las colgaditas con el0039 delante)... pero me temo que lo de la casa va a dar para otro post, porque estamos viendo cada cosa... Bueno, a las puertas del fin de semana, me encuentro sumergida ya en mi aventura italiana. Espero que de aventura tenga sólo el nombre, porque ya maduré mucho la otra vez que estuve aquí...

lunes, 3 de octubre de 2005

Día eclipsado

Bueno, yo que me preciaba de haber vivido días estresantes a montones, y de haber vivido extrañas aventuras en los límites de nuestro mundo mecanizado, hoy he batido mi propio récord. La estructura del día ya preveía que iba a ser por lo menos cansado (y el eclipse no auguraba nada bueno, seamos serios), pero no que fuese a acabar con este palizón. Lo bueno es que llevaba una semana buscando palabras para mi siguiente post, y de golpe las he encontrado todas... no hay como una par de sustos para acabar con la tristeza de un plumazo.
Esta mañana he hecho el examen del coche, cuyo resultado ha sido que no me llevo el carnet a Roma... (bueno, de haber aprobado tampoco me lo llevaría, porque tardan) El caso es que lo estaba haciendo bien hasta que de repente he tenido que frenar porque casi atropello a un señor. No me preguntéis de dónde ha salido, porque yo creo que no lo sabía ni él. Claro, me he puesto un poco nerviosa, y a partir de ahí ha sido un chow. El caso es que el examinador era majo, pero lo que no puede ser no puede ser y además es imposible. Me han pasado todas las cosas que en clase no me pasaban (en el fondo, me ha recordado un poco a la presentación del proyecto, cuando el powerpoint se negó a abrirse, se materializaron mis peores pesadillas, pero el tribunal fue relativamente majo y comprensivo; "la has fastidiado, pero no te vamos a crucificar además").
Bueno, he asumido rápidamente que me merecía un suspenso (sniff, ya no me puedo comprar un Tipo en Italia... bueno, puedo comprarlo, pero no conducirlo... bueno...) y lo he superado antes de que volvieran los otros dos que se examinaban... de hecho, lo he asumido tan rápido, y tenía tantas cosas que hacer, que me ido antes de que me dieran el DNI. Hecho éste del cual me he apercibido cuando, al ir a pagar las lentillas nuevas y las gafas (que iba yo tan contenta que me había dado tiempo), he visto el hueco en la cartera. Ha sido como en las películas, he visto el pasado, mi mano dándole el carnet al profe; y el futuro, yo llegando al mostrador de facturación sin el DNI (porque me venía a Legio VII, desde donde escribo estas letras)... Según he pensado esto, casi me da un síncope, y he debido de empezar a poner caras raras, porque la muchacha de la óptica se ha asustado y me ha dicho que no me preocupase, que podía sacar dinero en un montón de bancos alrededor... muy maja también, la verdad. He llamado a la autoescuela, y no he logrado localizar al profe, al que he llamado como trescientas veces al teléfono móvil. Está claro que por alguna razón que no alcanzo a comprender ( y que desde luego no es la belleza de la foto), se ha fugado con mi DNI.
Bueno, después de asustar a los que me han llamado para preguntarme por el examen (qué monos sois, os habéis acordado), he logrado tranquilizarme un poco, he llamado a casa y le dicho a mis padres que preguntasen aqui en el aeropuerto (que es que lo tenemos aquí en el jardín) qué se podía hacer. Allí les han dicho que me podía pasar por la comisaría del aeropuerto, hacer una denuncia y presentarme con ella en el mostrador.
A todo esto, yo llevaba el tiempo no pegado, sino encima de la chepa, para llegar al avión. Cerraban faturación a las 15:10 y yo he salido de casa a las 13:47 (que he mirado el móvil, no es ninguna exageración). He hecho un tiempo récord en llegar a la Renfe, sobre todo pensando que iba con la maleta (que también ha debido ser un chow verme, unas veces con la maleta delante y otras detrás, echando carreras con ella) y después del periplo con la línea 10 (que hoy no se ha entretenido, menos mal, porque si no, me da algo) he logrado llegar a Barajas. Allí, claro, la ley de Murphy, la comisaría está en la T1 y mi vuelo salía de la T3. "No hay dolor" me he dicho, y a las 14:56 (que lo he visto en las pantallas de salidas) he salido corriendo por el pasillo a buscar la comisaría. Y cuando la he encontrado, lo he flipado un poco, porque resulta que el policía de la puerta no ha hecho más que mirarme a la cara, mirar mi abono transportes y hacerme un papel en el que ponía que yo decía que era yo. Y digo yo, para eso no me podían dejar identificarme con mi abono en el mostrador de Iberia?? No sé, yo esperaba que me leyesen el iris o algo para comprobar mi identidad, pero no han comprobado nada, al menos de forma visible. Por otro lado, lo he agradecido, porque con la hojita rápidamente he vuelto a salir corriendo hacia el otro lado del aeropuerto (hasta he atropellado a un matrimonio, como en las películas, sólo que no había fruta ni cajas de cartón que salieran por todas partes) y he logrado llegar a las 15:14 al mostrador de facturación. Me he desparramado por encima del mismo, le he endosado los papeles al chavalín, que se ha reído (no sé si de mí o conmigo, porque no estaba yo para apreciar sutilezas), y he facturado la maleta (que a todo esto, no sé ni lo que he metido, porque he empezado a meter cosas y la he llenado en tres minutos, espero que no se haya roto nada)... buff. Cuando he llegado a la puerta de embarque, me he dado cuenta de que llevaba como diez minutos sin respirar como es debido, y he vuelto a hacerlo, lo cual ha supuesto un cmabio a mejor.
Luego he entrado en la zona de embarque de Iberia Regionales (como bien saben mis uaperos, que lo han oído en directo), que es graciosísima. Estaban todos los aviones pequeños puestos uno al lado del otro y parecía una estación de autobuses... de hecho, he tenido que preguntar cuál era el de León a los que hacían cola delante de mí (como quien pregunta "¿es la segunda de móstoles?").
Hasta que no me he visto sentada en el avión no me he tranquilizado (y no me ha durado demasiado, porque en cuanto ha empezado a funcionar, las hélices hacían un ruido muy raro). Pero en seguida me he puesto a hacer un sudoku de ese maravilloso libro para emergencias, y ya sí me he tranquilizado. Luego me han ofrecido el periódico, y me he dado cuenta de que llevaba ni sé los días sin ver ni oír noticias, gracias al stress previaje... en fin, me he reubicado un poquito (bueno, no me había perdido tanto, con la coña del Estatut, es siempre lo mismo; y las desastrosas noticias internacionales) y ya cuando he llegado a casa, después de un zumo de tomate con sal y pimienta, era mucho más persona.
Total, que he pensado que seguramente os reiríais con la historia, y que era mejor eso que ponerme triste y melancólica otra vez, así que he abandonado mi proyecto de post de fin de la UAP. Si alguna vez tengo que volver a pasar una semana como la pasada, con tanta despedida lacrimógena y emocionante, creo que no me iré. Si, ya sé, se supone que esta es la vida que quiero llevar, como mi bailarín particular se encarga de recordarme cada vez que me quejo. Pero bueno, si me paso la vida así, yéndome, me va a dar algo... a lo mejor el espíritu inquieto se me acaba pasando a base de estreses previaje.
Por otro lado, me preocupan los que se quedan. Las noticias que me llegan desde la UAP no me gustan un pelo... va a ser verdad que estaban esperando a que nos fuéramos.
En fin, me sumiré de nuevo en mi stress maletero para no ceder a la tentación de ponerme triste y ver fotos. (Y sigo sin saber dónde voy a dormir en Roma!)

sábado, 1 de octubre de 2005

Fotos de Roma

Estas fotos son de cuando me voy por ahí por las mañanas y me pierdo por las calljuelas (a veces me pierdo de verdad, de hecho). El caso es que casi me conozco mejor algunos barrios de Roma que Madrid... bueno, vale, no. Pero dadme un año...


Mercato campo dei fiori, domenica mattina.








San Pietro dal Ponte Umberto, questa è la nostra veduta quando andiamo in centro.







San Carlo in Catiere e le colombe, le altre vicine da Roma.





Trastevere










Piazza della bocca della veritá.