domingo, 26 de noviembre de 2006

Fragmentos y jirones


Todas las vidas se componen de millones de fragmentos, de pequeñas teselas diferentes unas de otras, de fragmentos, de pequeñas partes de sueños mucho mayores, o de pesadillas que ocupan una vida entera, que a cada uno toca interpretar.
Esta noche, he cerrado una nueva parte del mural.



Nadie sabe en qué acabará este misterioso dibujo.
Pero nadie me quitará las maravillas que veo en él.


It's a damned cold night,
I try to figure out this life
Won't you take me by the hand,
take me somewhere new?
I don't know who you are,
but I,
I'm with you....

viernes, 24 de noviembre de 2006

Palabras encadenadas


Es ese curioso fenómeno que describía en el post anterior... si el conocimiento (sobre cualquier cosa) tiene una forma, debe tener la forma de un ovillo de lana. Y una, que tiene espíritu de gato, empieza a darle con las uñas por un lado, y acaba sacando un cabo y tirando de él... el problema es que a veces, el resultado es que acaba una enredada en el dichoso hilo.
Como mirar una palabra en un diccionario de otro idioma. Mientras hojeas buscando, te paras a mirar como se dice una expresión, y otra, y otra... y luego dicen que los diccionarios no tienen argumento. Sólo hay que rellenar los huecos narrativos!
Como buscar una canción que te gusta en el emule, especialmente si no sabes su título exacto, acabas bajándote quince mil canciones (entre las cuales, según la ley de Murphy, no se encontrará la que buscabas, cuyo título no tiene nada que ver con su estribillo), y a lo mejor descubres grupos que no conocías, who knows.
Como entrar en una biblioteca (o en una librería!)y mirar los títulos de los libros (mala costumbre la mía, elegir los libros por su título casi exclusivamente)... me sentaría en el mismo pasillo a leer, para no tener que elegir (y más de una vez lo he hecho).
Como empezar una búsqueda en google. Nunca sabes en qué país del mundo acabará.
Y aquí llego a lo que quería decir. Que gracias a una oportuna intervención del autor de la última adquisición de mi red humana en la red, he revisado los links, que daban un poquito de asco ya (tenía hasta nueve planetas, que está ya demodé, eso!!). Feliz vuelo a los confines de la internet.
También he organizado los posts por etiquetas... en cuanto averigüe como, los archivo por esa clasificación!

Cosas que pasaron hoy:
  • Descubrí una confesión para hacer, pero no hubo oportunidad de hacerla. ¿Se perderá en el eter? ¿Dónde van las confesiones que no se hacen (porque el limbo ya no existe...)?
  • Coleccioné vacunas que me tienen que poner el lunes. Se aceptan apuestas acerca de cómo me van a sentar y cuánto tiempo me va a doler el brazo. Lo peor, es que he leído en el librito que me dieron en Vacunación Internacional, que no todas garantizan que no cogerás nada! Y yo que pensaba que las vacunas eran una apuesta segura... en fin, esas son las cosas que pasan por simplificarles las cosas a los niños pequeños.

miércoles, 22 de noviembre de 2006

Respuesta debidamente motivada?


Dice la RAE que la indolencia es la cualidad de indolente (me encanta eso de tener que buscar mínimo dos palabras, claro que por internet no se tarda nada) que, como cabía esperar, es:

Del latín indolens, -entis, insensible.

1. Que no se afecta o conmueve

2. Flojo, perezoso
3. Insensible, que no siente el dolor.

Encuentro ejemplos cercanos, más de lo que quisiera. ¿Será este el famoso callo que tiene que salirle a uno en el alma para poder llevar una vida normal?
Una vida normal... como si eso fuera tan fácil de entender, no digamos de compartir.
Digamos que en mi diccionario particular, la indolencia está un paso más allá de la ceguera, que viene a ser "no lo veo, y además no me importa"... o me importa en la forma, y no en el fondo, que para el caso es lo mismo.
Creo que estallaré si vuelvo a oír a alguien más que me dice "¿y por qué te vas, con lo bien que se está en España?"
Pues no sé por qué me voy... probablemente para no oír a gente que me dice esa clase de cosas. Consejo: si no sabes qué desearle a alguien que se va a otro país a hacer algo que probablemente le guste, habla del tiempo. Claro, que ya lo decía el conejito Tambor en Bambi: si al hablar no has de agradar, te será mejor callar.
Cómo explicar que me voy porque la vida tiene forzosamente que ser algo más que estar aquí, ir todos los días de tu vida al mismo trabajo (eso si te dejan, claro), hacer lo mismo siempre, a los mismos bares, ver las mismas caras, tiene que haber algo más allá fuera, aunque no sepa el qué...
Todo eso, no le interesa a quien te pregunta por qué te vas.
Aunque la verdad es que tampoco sé muy bien qué es lo que quiere oír alguien que te pregunta eso.
Igual esperan una larga y detallada explicación, una exposición de motivos, o una lista de razonamientos que yo, desgraciadamente (o afortunadamente), no tengo. Así que mejor, devolveré la indolencia con indiferencia, en beneficio de mi hígado, que es quien, al final, sufre mis cabreos.

Mientras tanto, veo que han cambiado la ley de ayuda al desarrollo... a ver qué han hecho con ella, esta tarde tengo deberes.

martes, 21 de noviembre de 2006

Said then the lost Arch Angel, this the seat ...

Hmm
Sueños y realidad... sólo vemos lo que queremos ver.
Es todo tan subjetivo. Claro, que si no fuera subjetivo, no sé qué interés podría tener...
Doy vueltas alrededor del mismo pensamiento y no termino de verlo claro y distinto en mi mente... lo escribiré, a ver si lo veo mejor.

Será que no atino porque es lunes (aunque técnicamente sea martes), o porque hoy me han sacado de mi camisa para hacerme ver, al menos, una cosa.
Nótese el siguiente fragmento de conversación (y por dios, no se ofenda la otra protagonista si falto a la estricta verdad, pues es falla de mi memoria de pez de colores, y no de mi voluntad de ardilla trepadora):

- ¿Puedes hablar?
- Si, ahora si.
- ¿Has leído mi mail?
- No, tengo 28 mails sin leer...
- ¿Te vienes a Dinamarca?
- ??

Después de unas claramente necesarias explicaciones:

- Sí, a Dinamarca.
- Bueno ¿te das cuenta de lo que me acabas de proponer? Me lo tendré que pensar...

Acepto que incluso es posible que no tenga nada que ver con lo que se supone que es una conversación normal, no me molesta nada admitirlo. Y que mis amigos se tengan que esperar cualquier cosa de mi, siendo como soy... vaaaaale, aceptamos barco, a una le han dicho tantas veces que es difícil de prever...
Pero ¿cuándo se conoce a una persona?
Causar tal shock con una sola pregunta me ha dejado sorprendida... pero señores, la culpa no la tengo yo, es la espontaneidad que me posee y habla por mí.

Si resumimos mi estado de ánimo actual:
Es divertido ser difícil de prever y sorprender continuamente... cuando se hace a propósito.
Es muy relajante dar rienda suelta al placer de decir la última palabra... cuando no hace daño.
Es reconfortante cuando los demás no dan cosas por sentado de tí... hasta que empiezan a dar por sentado cosas con las que no te identificas.

No me voy a poner a dar a estas alturas de la vida cursillos de cómo llegar al interior de una persona, y menos sobre mí.
Pero a veces, cuando comprueba uno con qué eficacia se ha construido las murallas alrededor, frustra la soledad.
Como el demonio solitario de El paraíso perdido de Milton.

¿No habrá quien se atreva a escalar?
¿No habrá quién quiera mirar por el mismo agujerito de la muralla?
Es culpa mía, lo sé, que la risa se inventó para reírse y no para ocultar otras cosas, pero es superior a mí...

Ni siquiera contigo soy capaz de abrir grietas en la muralla... soy capaz de observar atentamente cómo brota la sangre de la herida y mirarla tranquilamente mientras te sonrío, una vez más. Tal vez dejarás de mirarme porque mi sonrisa te parezca estúpida y sin vida... hace mucho tiempo que perdió su sentido, tienes razón. Hace demasiado tiempo que digo una cosa y pienso otra. Ni siquiera sé cuánto tiempo hace.
Y pensar, que todo empezó porque quise llenarla de significados por tí...
Estúpida, era inexorable.
Y no ves que detrás, está el caos, porque sólo se ve lo que se quiere ver.

domingo, 19 de noviembre de 2006

El ilusionista

Ayer fuimos al cine sin mucha convicción, pero al final acabamos viendo una peli acertada. De esas que además de estar bien, ves en el momento justo. El ilusionista es una película de amor e ilusionismo (al espectador le queda decidir si es magia o no) con ciertos toques de cuento y de historia negra que la hacen muy interesante. Dura casi dos horas que desde luego, no lo parecen!
Visualmente muy lograda, con una fotografía muy buena y con un absoluto control del color. También la banda sonora está bastante lograda, de esas que sutilmente conducen al espectador al estado de ánimo adecuado.
Pertenece al grupo de historias ambientadas a principios del siglo XX, dentro del marco de la lucha de los descubrimientos científicos en lucha con la superstición... como si no siguiéramos así, pero bueno.
Personalmente, lo encuentro dentro del mismo estilo que las sorprendentes historias de Roald Dahl, que según Kludge, hace parecer las cosas horribles incluso divertidas. Cierto, algo de eso hay en la historia.
Es, en cierta manera, una concentración del mismo sentimiento que se queda después de reírse tras la caída de alguien... Después de mucho pensar, me he dado cuenta de que lo tenía todo el tiempo delante de mis narices, ése es el tipo de cinismo perfecto, isn't it?
De todas formas, lo que más me gusta de la película, es cierto detalle del final. Pero aún no soy tan mala como para desvelarlo aquí...

Cosas que han pasado hoy:
He logrado abrir los puertos para el emule, yuhu!! A ver si es posible que la cosa funcione a una velocidad no desesperante
Nos vamos a Billund, más información en próximas entradas.

miércoles, 8 de noviembre de 2006

Puente, estrés y cintas de vídeo.


Que más que puente de esos romanos, es uno de esos de cuerda que salen en las pelis de Indiana Jones, porque casi nadie lo tiene, y porque llevo millones de planes cogidos con alfileres (como se lleva la lección de una asignatura que no te interesa)... Me bajo a la Villa, a ver cómo sigue... y a celebrar un par de cositas que tengo pendientes (y cuando se oyó nunca que yo dejase una fiesta sin celebrar, salvo fuerza mayor).
Después de un fin de semana de peleas con el ordenador, decidí tomar una solución drástica (hmmm, le estoy cogiendo el gustillo) y formatear, para demostrarle quien es el que manda aquí. Obviamente, es él, porque sigue apagándose, pero al menos ahora sé que no son los virus. Desde aquí, mi santuario cibernético, maldigo al que los programa... ¡Que se prepare cuando aprenda a hacer ritos mayas!!
Para que el trasto vea que me da igual su indiferencia, lo torturo haciendo cedeses de música incomprensible, y mañana lo abandono para ir a la autoescuela... después de la licencia, va el carnet... espero no atropellar a ningún leonés.
¡¡Y espero acordarme de cuál era el embrague!!

Esta noche antes de dormir he visto La mujer del Cuadro, con Edward G. Robinson y Jane Bennet, una agobiante película que resulta un tanto ingenua en estos tiempos del CSI, pero que me recuerda que el glamour murió hace tiempo.
Deberes de Historia hechos según mi planning: cero. Aunque, sinceramente, después de tantos años de universidad, no esperaba cumplir el plan!

domingo, 5 de noviembre de 2006

Fascination

Leyendo en el proceloso mar de los blogs, he descubierto, otra vez, una verdad como un castillo. Y es que entre todos sabemos más que dios...
Esa verdad de la que no me había dado cuenta, es que todos mis amigos tienen alguna particularidad que me fascina. Incluso cuando llega un momento en el que sabes lo que una persona está pensando, o sabes perfectamente lo que alguien dirá en una determinada situación o sobre un determinado tema, ese algo fascinante sigue ahí, y por el hecho consciente-inconsciente de que eso existe, sigue siendo perfectamente agradable estar con esa persona.
Así que las personas tienen ese poder; primero te fascinan, después llega la confianza.
¡¡Es imposible no cogerles cariño!!

Lo que pasa hoy:
Hoy es cinco de noviembre, se celebrará de forma distinta este año?
En Lilithlandia seguimos abriendo cajas sorpresa que estaban almacenadas desde la mudanza. Tanto contacto con mi infancia no puede ser bueno...

sábado, 4 de noviembre de 2006

Danza de doma y preocupaciones

Dice la RAE lo siguiente:

preocupar
(Del lat. praeoccupāre)
1. tr. Ocupar antes o anticipadamente algo.
2. tr. Prevenir a alguien en la adquisición de algo.
3. tr. Dicho de algo que ha ocurrido o va a ocurrir: Producir intranquilidad, temor, angustia o inquietud. U. t. c. prnl.
4. tr. Dicho de una cosa: Interesar a alguien de modo que le sea difícil admitir o pensar en otras cosas.
5. prnl. Estar interesado o encaprichado en favor o en contra de una persona, de una opinión o de otra cosa.


Me quedo con la primera definición: es exactamente ocuparse antes de lo debido de cosas que podrían pasar.
O de cosas que van a pasar.
O de las consecuencias de las cosas que han pasado.

La gente normalmente se ocupa de cosas de las que no debería ocuparse, con que no digamos de las que se preocupa... Preocuparse de las cosas de personas que no conoces pero que salen en la tele, se llama morbo. Preocuparse por las cosas de los demás, cuando estas no deberían importarnos, se llama ser entrometido. Preocuparse por la gente que conoces, se llama cariño, o al menos está profundamente unido a ello.

Es, según mi humilde opinión, aún más consustancial al amor que los celos, porque éstos precisan de un componente de inseguridad en uno mismo que la preocupación no tiene. Para preocuparse por alguien a quien quieres, ni siquiera hace falta ser especialmente fatalista o tremebundo (aunque muchas madres tienen tendencia a ello), simplemente hay que estar en el mundo, porque las cosas pasan. Y desgraciadamente, muchas cosas no son una leyenda urbana.
No se puede tener todo bajo control, y desde que lo descubrí, me ha tenido muchas noches en blanco pensar que la vida es pura inseguridad y que nos pasamos demasiado tiempo engañándonos a nosotros mismos.
Y algunas veces, cuando acuso a mi madre de preocuparse demasiado, o cuando veo en las noticias que algo ha pasado en un sitio donde conozco a alguien, o cuando me entero de que ha pasado algo que le podría haber pasado a cualquiera, durante un instante repaso mi lista mental de personas a las que no debería pasarles nunca nada. Sin pensar que siempre hay alguien que no quería que le pasara nada al tipo al que le pasó.
En ese instante de egoísmo en el que las cosas siempre le pasan a los demás, la enfermedad, los accidentes, la mala suerte, etc... es cuando el cariño adquiere una cualidad especial.
Porque al fin y al cabo, querer a alguien es estar domesticado, como decía el zorro de Saint-Exùpery. Y entonces, esas personas que componen tu vida, son distintas a todas las demás personas del mundo.
Y eso significa que te preocupas por lo que podría sucederles.
Aunque sea irracional pensar en quien irá en el interior de una ambulancia que pasa por tu lado mientras caminas por la calle.

Consuelo

Es a la vez hermoso y frustrante sentir el consuelo en las puntas de los dedos y ver cómo retiras de nuevo la vista dolorida y cansada.
Soy un espectro ante tus terribles, poderosos ojos, que me atan a tí como un conjuro.
Tejo mis redes inútiles de pensamientos y dulzura, hago mis cálculos ridículos de compasión y esperanzas.
Acaricio el aire como si fuera tu piel que anhelo...
Pero todo tiene un gusto de hielo en el fondo de la garganta, un amargor de veneno que sorbo con cada palabra tuya, que me hiere en el no dejarme calmar tu dolor.

Seguiré mi camino a tientas y a fuerza de pasos en falso... hasta que me aleje de tí, y de la incapacidad de consolarte. Debí saberlo,me acerqué demasiado al fuego y mis ojos no ven ya más allá de los tuyos...

miércoles, 1 de noviembre de 2006

Halloween: el extraño caso del carnet de conducir


Lunes a las 8:50 de la mañana, me despierta el vibrador del teléfono (nota bene: quitar el vibrador del modo tchsss).
No atino a cogerlo debido a las legañas como torrijas (venga ya, que legañas tenemos todos, además tengo los ojos malitos), pero veo un número de Legio. Cuando, tras un rato intentando ver las musarañas en el techo me canso de buscarlas (sin gafas no las veo) y me desperezo, llamo al contestador y descubro que me llamaban de Tráfico... Considero que soy lo suficientemente persona como para llamar y lo hago. Una voz amable (hmmm, sospechoso) me dice que espere un segundo. Tras un rato de oír un hilo musical horrendo (incluso, peor que la bso de El Golpe, que tiene mi Muy Mejor Amigo en la ofi), oigo ajetreo en el otro lado y una voz que dice (en off, claro, por los teléfonos siempre se oye en off...) "uy, el teléfono". Me siento aludida por el comentario, y dos segundos después, otra amable voz me dice: "hola".
¡¡Me llaman para darme buenas noticias!! (y esa vocecita dentro de ti que te dice que eso no puede ser bueno...). Resulta que el teórico que hice el año pasado, aún me vale, porque ahora valen dos años... (???), y que puedo pasar a por la licencia cuando quiera.
¿Licencia? Si yo quiero el carnet, oiga...
Tanto da, será mejor que me pase...
Dicho y hecho, me acerco y hago cinco minutos de cola (qué diferencia, si me llega a pasar en la Villa y Corte, echo tres mañanas en el trámite), tras los cuales una nueva voz amable (esta vez ya no en off, sino en in) me dice que si, que me vale el teórico y que me dan la licencia previo pago de las tasas... Y de hecho, aquí la tengo, en el bolso. Ya puedo conducir cochecitos de broma de esos que me gustan a moi. No quiero ni saber si habría podido tener uno en Roma... (esos paseos al IKEA, dios mío).
Tras comprobar que el Tráfico son muy amables, pero se hacen la picha un lío como en casi todas las administraciones, me acerco a la autoescuela y le cuento a la chica lo que me ha pasado.
Ella me dice que comprobará el asunto, así que la llamaré mañana...
Y aún miro la licencia con desconfianza...
¡Puedo conducir vehículos agrícolas!


Y en un orden absolutamente distinto de cosas; he amenazado a varias personas con un post que os iba a escocer la conciencia a todos, pero no sé si me llega la mala leche, porque acabo de ver mi primera nota de Historia Contemporánea y no está mal.
Resulta que me preocupo de tener esto bonito, para teneros informados, después de un mes de espera, me dicen lo de Guate, se entera la mitad de la gente por el blog, y no tengo más que una felicitación en los comentarios??
Al próximo que me diga algo por el msn le borro el contacto, leñe.
Ten amigos...
El próximo blog lo hago anónimo, hombre, y no le doy la dirección a nadie!



Cosas que han pasado:
Han arrestado a Pinochet con el cargo de tortura, ya estaba bien. A ver qué sucede esta vez.
Mi madre ha leído esta leyenda de Becquer en la radio.