domingo, 21 de julio de 2013

Entrada dormida

Porque eres bueno, pero tienes ese toque de malvado;
porque sabes sonreir sin usar la boca;
porque eres realista, pero te dejas llevar por tu imaginación;
porque cuando duermes, estás en paz;
porque cantas mientras haces cosas;
porque me miras a los ojos cuando bailamos y el mundo a nuestro alrededor desaparece;
porque oír tu risa, en cualquier lugar, en cualquier circunstancia, me hace sentirme en casa;
porque tienes miedo, pero aún más miedo de decirlo;
porque por más palabras que tenga, nunca podré describirte con ellas.