miércoles, 27 de septiembre de 2006

WFP staff ICEX mediante

Ya es definitivo, aunque no sepa ni dónde ni cuándo...
El blog cambia de aspecto y en breve cambiará de nombre, porque ICEX mediante (y a pesar de mi desconfianza inicial, que he visto defraudada, afortunadamente!!) me voy con el WFP a un país por determinar de Sudamérica... Lilith se va a descubrir el Nuevo Mundo...

Ya solo queda hacer las maletas, mandar los últimos paquetes por posta, descolgar las fotos y las postales de las paredes, hacer las últimas fotos y el informe de beca, tomarse las últimas birras con los becarios, coger el último avión y se acabó.
Ha pasado un año y es lo justo.
Otra etapa que se cierra.
Y hoy no puedo decir si estoy triste o ilusionada.

martes, 26 de septiembre de 2006

Ecco fatto y la primera cena de despedida

Fusionados quedan ambosdos blogs... dos días me ha costado...
Ahora, procederé a la remodelación del blog, porque los tiempos han cambiado, me siento distinta de cuando esto empezó a escribirse solo...
Últimamente, la única forma de liberar el stress es, precisamente, ordenar y cambiar cosas. Aunque al final resulta ser contraproducente, dado todo lo que tengo que ordenar y llevarme de vuelta a casa.

La vuelta es complicada. Mucho más de lo que nunca imaginé...

Y sigo sin saber a ciencia cierta nada del futuro, aunque sospecho que en breve cambiará también el nombre del blog... abandono la Ciudad Eterna físicamente, pero nunca la abandonaré del todo.
Lilith vino a morir a la Ciudad Eterna, como en la leyenda... pero resurgirá de sus cenizas!


Nota bene: Hoy, he tenido otras dos bajas en el foro. Lo peor no es que esto se acabe, sino quedarse el último a ver cómo se termina...

Mas, como dice el salmón noruego, no lloremos por las esquinas, que en breve estaremos en Madrí (o en Estambul) tomándonos unas cañas y viéndonos las caras mientras hablamos...

lunes, 25 de septiembre de 2006

El tiempo de las decisiones, el final de la tierra de los demonios


Ha llegado.

A la vez que las "caras" familiares y las "voces" van desapareciendo de mi panorama de rutina, y todos los días toca una despedida distinta vía internet o en persona, se presiente el cambio en el aire, y las deciciones pululan pendientes de ser tomadas.
Esta vez las he tomado, en contra de mis propios pronósticos. Pero de verdad. Sin embargo, el final de la historia lo contaré en otro episodio... porque da mal fario hacer planes sobre cosas que están en el aire.
Decisiones, porque ha llegado la hora de afrontar cosas: el futuro, ciertas historias suspendidas de mi vida como murciélagos de una cueva...
Esta nueva serie de decisiones la inauguro fusionando dos partes de mí, que en realidad siempre estuvieron juntas. Y que si miro hacia atrás, noto que en realidad tienen mucho que ver la una con la otra...


Se acabó la Tierra de Demonios, porque los demonios, los llevamos todos dentro.

martes, 19 de septiembre de 2006

Foto con destinatario


Cada vez menos dudas...

Vacaciones capítulo IX: Arbeit macht frei

Resulta complicado escribir este post, porque es difícil transmitir todo lo que me gustaría transmitir sobre Auschwitz Birkenau. Pero al final, toda resulta en realidad ser muy concreto y muy descarnado. La vida es lo que es, prosaica a más no poder. Y elijo como título una de las muchísimas y retorcidísimas crueldades que componen el crisol de Auschwitz, pero ni la más grande, ni la más duradera.


Todos hemos visto películas y documentales.


Todos hemos leído cosas.


Pero cuando pisas la hierba que crece dentro del lager (por que sí, la hierba crece. Lo terrible, es que la vida sigue), no hay una banda sonora emotiva que te haga llorar.No hay, de hecho, ni un sólo sonido. Allí no hay ni un solo gramo de tristeza, ni de conmiseración, sólo hay miedo y horror. Allí no hay ninguna historia que contar, sólo queda vacío. Sólo un vacío enorme... y un miedo irracional a lo que las personas pueden llegar a hacerle a otras personas.


Desde entonces, he leído cosas, pero no me cabe en la cabeza que nadie pueda hacer tanto daño, de una manera tan sistemática y tan sumamente organizada (porque los campos de exterminio no eran sólo máquinas de matar, eran máquinas eficientes de matar)... ¿qué clase de cosas pasan por la cabeza? No es ni siquiera violencia, está mucho más allá de la violencia... es una extraña combinación de lo racional y lo irracional. Es la locura cuando se la mira cara a cara.
No es un hipotético monstruo debajo de la cama, ni un ruído extraño en casa por la noche, ni un insecto desconocido. Es un miedo concreto y real. Físico.


"Lo importante es que no se repita", se oye decir.
Pues es tarde, porque se está repitiendo, se repite constantemente, se ha repetido en demasiadas ocasiones... Si lo importante es que no se repita desde hace sesenta años, ¿por qué se sigue repitiendo?

Se questo è un uomo

“Voi che vivete sicuri
Nelle vostre tiepide case,
Voi che trovate tornando a sera
Il cibo caldo e visi amici:

Considerate se questo è un uomo
Che lavora nel fango
Che non conosce pace
Che lotta per mezzo pane
Che muore per un sì o per un no.
Considerate se questa è una donna,
Senza capelli e senza nome
Senza più forza di ricordare
Vuoti gli occhi e freddo il grembo
Come una rana d’inverno.

Meditate che questo è stato:
Vi comando queste parole.
Scolpitele nel vostro cuore
Stando in casa andando per via,
Coricandovi alzandovi;
Ripetetele ai vostri figli.

O vi si sfaccia la casa,
La malattia vi impedisca,
I vostri nati torcano il viso da voi.”


PRIMO LEVI. Se questo è un uomo.

Unas irresistibles ganas de fumar

Que no es que si fumara o fumase se me fuera o fuese a hacer menos larga y menos angustiosa ninguna espera, pero es que esta situación de stand by me está matando lentamente... ese no poder hacer nada por acelerar nada, ese tener que dejar que las cosas pasen. Pero es que no pasan nunca. Esta es la prueba final a la paciencia que he acumulado este año, me acabo de dar cuenta.
Tengo la sensación de que detrás de mi, donde puedo oírlo pero no verlo, hay un enorme reloj de arena donde no pasa nuuuuuuunnnnnnca el tiempo.

Y tengo un nudo gordo que no se deshace en el estómago.

Y tengo la sensación de que, ahora que llevo los chapines, no aparece el camino de baldosas amarillas por ninguna parte.

¿Por qué bailo en mi silla sin parar?

Probablemente, dentro de un mes, me parecerá todo una broma, las cartas que no llegan nunca, las llamadas que no se producen, los rumores que no se confirman... Pero ese mes, tengo la sensación de que se me hará largo como un año.

O mejor, será este mes tan largo, como corto ha sido el año que se acaba.
Porque hace nada, estaba yo cerrando cosas en España, despidiéndome, buscando casa (jaja) en Roma, haciendo planes optimistas en la Ciudad Eterna y contando los últimos días de verano (sin darme cuenta, de que en realidad, no quedaban días de verano)... porque hace nada que llegué, con el maletón azul que me han traído ahora mis padres. A una ciudad lluviosa, como es de nuevo la ciudad eterna estos días.

Hace nada que tenía un maravilloso año de relax por delante y ahora ya se ha evaporado. Entre experiencias, risas, cosas aprendidas, tópicos confirmados y desmentidos, haciendo amigos a distancia y de cerca, viajes sorprendentes, problemáticos y maravillosos... una nueva colección de recuerdos que parece imposible de concentrar en un año, pero que ha transcurrido en ese tiempo.

En un año que se acaba, lentamente... me tengo que despedir de cada rincón de mi casita, para empezar. Ayer, tuvimos nuestra primera baja oficial en el foro. Qué será de nosotros sin los doscientos mensajes diarios en el mail? Porque la vida sigue, pero nunca sigue igual... esta es una etapa más que llega al final... agridulce, es verdad.

Y que tiene un final como un enjambre de nervios crispados, porque estamos todos, como cuando estábamos todos de exámenes, como cuando esperábamos la primera fase, desquiciados. Porque en cada nueva elección, las apuestas van subiendo, y nos jugamos más de lo que pensamos... como me decían, si nuestro balance no es "mejor no haber venido", hemos tenido suerte.
Confiemos en ella de nuevo.

A ser posible, sin fumar.


POR CIERTO, hoy he visto en la prensa... que hay gente que reacciona cuando le mienten... Será esto la enésima tergiversación en favor de un partido político a la vez que se aprovechan las burradas del otro? Pero dónde queda la decencia?? Porque por otro lado, nos siguen mintiendo como bellacos...

domingo, 17 de septiembre de 2006

Lunga sera di domenica

Llueve intermitentemente en la ciudad eterna, el sol ha desaparecido por enésima vez hoy detrás de una masa de nubes grisáceas y de formas irregulares. Y ya no volverá a salir, porque es la hora de irse a la cama para Lorenzo. Truena como si fuera a llegar el Fin del Mundo (y si me pilla, que me pille aquí, porque tan cerca del Vaticano, seremos de los primeros, no?). Me pregunto nerviosa si ha vuelto la temporada de lluvias.
Toca recoger, así que la sensación de domingo se intensifica... Todavía se puede estar con las ventanas abiertas mientras llueve a cántaros, aunque es más una cuestión de voluntad que de estar a gusto, porque ahora que el sol se ha ido, hace bastante fresco... Pero tengo la sensación de que si cierro las ventanas, volveré al invierno pasado. Y yo me quiero ir con el recuerdo del verano en la mente, de la estate romana, de la Notte Bianca (la hacen en Madrid también!!!), con los días largos y soleados y la luz (jeje) tan especial de esta ciudad, sobre todo en las noches de verano.
Así que de momento, no cerraré las ventanas.
De momento, es domingo de cine... un largo domingo de espera.
Y veremos si mañana tengo suficiente suerte. ¡O si no la necesito!

viernes, 15 de septiembre de 2006

Vacaciones capítulo VIII: Cracovia y el de la trompeta

Aterrizamos en Cracovia a la hora prevista y con un sol de campeonato. Polonia era un poco come me la imaginaba, uséase, muy parecida a Alemania (mal que les pese a los polacos, pobres). Pero muuucho menos rica. entiéndase, las mismas casitas unifamiliares, los mismos jardincillos, pero en los que se notan menos mejoras, y en general, menos inversión. Sin embargo, el mismo airecillo de limpieza y eficiencia. El novísimo aeropuerto de Cracovia, está, claro, dedicado a Juan Pablo II, desde el cual se puede coger un autobús a la estación de tren que lleva al centro de la ciudad. El autobús tarda exactamente, veinte segundos en llegar a la estación (si, segundos, no me he confundido)... un viaje divertido y curioso... Después hasta Cracovia, que es como si la hubieran sacado de un cuento, con su extensísimo centro histórico de 800x1200 m. Vimos un caballo con pintas, bueno, dos; un tío que salía a la torre a tocar la trompeta cuatro veces cada hora en punto (una melodía armoniosa que se interrumpe violentamente porque recuerda a una invasión (de las muchas que ha sufrido Polonia) en la que el centinela en cuestión se llevó un flechazo en el pecho a media melodía de alarma); nos reunimos con la becaria de Varsovia, que nos guió por la ciudad y nos ayudó a comer comida polaca (que nos encantó). Nos cayó una tormenta que depsués nos dejó un cielo alucinante y vimos la cueva de un dragón!! Pero de un dragón de verdad, de los que echan fuego por la boca... y que tenía una inmensa cueva. Lástima que ya no esté... la leyenda es bastante curiosa.
Érase un dragón que se era, que vivía debajo del castillo Wawel. Nadie sabe si había llegado antes el castillo o el dragón, pero personalmente, opino que es bastante estúpido hacer un castillo encima de la gruta de un dragón... El caso es que, obviamente, de esa relación vecinal, sólo cabe esperar problemas, porque los dragones tienen muchas manías, como comer doncellas y tirar los huesos por ahí. Así que el príncipe, hartito ya del bicho, decidió poner en marcha un plan. Entre unos cuantos que pasaban por allí, cogieron una pobre oveja (de lo que sigue, se deducirá que a la oveja no le preguntó nadie), la pringaron de pies a cabeza de azufre y la prendieron fuego. Se la tiraron al dragón, que se la comió de un golpe, el muy burro (bueno, el muy animal, porque era un dragón, no un burro. Y de todas formas, esta parte de la historia nos enseña a no comer las cosas sin masticar) y claro, le sentó un poco mal. Yo diría que le dió ardor de estómago... El caso es que el dragón se acercó al río, que casualmente pasaba por delante de la cueva y por debajo del castillo, y se infló a beber agua... y por alguna misteriosa razón química que aún no ha sido bien determinada, estalló, ofreciendo (palabras de la guía) a los habitantes de Cracovia un espectáculo pirotécnico sin par. Allí en el sitio no hay ningún resto del suceso, ¡pero debió ser fabuloso!
La cosa más graciosa de Cracovia es que cuando pases por la Plaza del Mercado, es posible que coincidas con el pobre hombre de la trompetilla. No sé las fotos que tenemos nosotras... ¡y los vídeos!
También vimos unas minas de sal, a doscientos metros bajo tierra, llenas de habitaciones enteras hechas de sal, con lámparas, esculturas, cuadros, de todo... y montones de iglesias, de lagos subterráneos... el único problema es que las vimos con la guía en polaco, con lo cual tuvimos que conformarnos con imaginarnos lo que el guía quería decir... no podíamos despistarnos de un grupo en un sitio con más de trescientos kilómetros de túneles subterráneos...
Y lo que más me ha gustado de Cracovia es ir ahora, antes de que se convierta en un lugar demasiado turístico, aunque uno de los restaurantes que venían en la guía ya ha sido sustituido por un Sephora.
De un lado me encantan las low costs, del otro... no tanto.

miércoles, 13 de septiembre de 2006

Serenata nocturna de brújula y teclado: el final

Parecía que nunca iba a pasar de verdad...
Pero está llegando, y probablemente llegará aún más cerca mientras duermo esta noche. Parece que ahora, las cosas se miden por el tiempo que durarán en mi vida... dos fines de semana en Roma, quince días para hacer todas aquellas pequeñas cosas que me prometí repetir o que me fui dejando para el final... o quizás las cosas siempre se han medido por el tiempo que durarían... y es sólo que yo no me había dado cuenta.
Me paso la vida despidiéndome de cosas, echándolas de menos... me queda el consuelo de que las habría igualmente echado de menos aunque no me moviera del sitio. La melancolía es una cosa adictiva y peligrosa...
Hoy es miércoles, los miércoles siempre... nooooo, sólo me quedan dos miércoles aquí...

El caso es que además de la proverbial tristeza de la despedida, he entendido de una vez por todas lo que quiere decir esa estupenda expresión de las películas: sentimientos encontrados... no se me ocurre nada más gráfico que los coches de choque para describirlo. Ganas de todo y de nada a la vez... fuerzas y debilidad, buen humor e irritabilidad... hermoso cocktail, para bebérselo de un trago.

Estoy convencida que nunca de que lo mío no es hacer exámenes de conciencia... así que decido dejar de hacerlos... pero, puedo examinar este casicasiaño y observar en qué ha quedado. Aprender he aprendido muchas cosas, aunque de índole muy distinta a las que yo pensaba aprender. Mis objetivos al venir a Roma eran oscuros y misteriosos (jeje, el mejor año de mi vida, me sugirió una voz la otra tarde... o al menos, eso parecía, añadió. Pero yo sabía que no, que era una prueba más), siempre escudados en la furiosa manía de irse lejos, fuera, a lo distinto... ah, cuánto me puede el aburrimiento. Vivir en la ciudad eterna... conocer sus secretos... es imposible, pero he hecho un buen intento. Al menos, Roma ya no es una asignatura pendiente.
No, venir a Roma, era un experimento para saber si me gustaba este mundillo, si me interesaba, y si se correspondía con lo que yo imaginaba... Porque las cosas rara vez son como uno las imagina. Y efectivamente, se confirmaron mis temores, nada era como debía ser! Menos mal, que todo era provisional... uno de los principales logros, ha sido saber qué no me gusta, como ya dije... y no es poco, efectivamente.
A partir de entonces, se me disparó una brújula en la cabeza. Una brújula que daba vueltas sin parar, sin considerar las direcciones a las que apuntaba, y que sólo ahora está frenándose. Es posible que en algún momento se pare, y por lo menos, sabré a donde ir; mientras, me queda observarla, aunque puedo comenzar el paseo... y qué digo, puedo, si me obligan!

Es otoño, es época de decisiones, esperemos que este año, haya una buena cosecha, porque no siempre ha sido así en el pasado.
Pero lo que más me asombra, mirando atrás, es que ahora lo que he conseguido, es el año sabático que llevaba buscando tanto tiempo. Y me direis, justamente: ¡pero si has hecho un montón de cosas! Claro, ¿cuándo no he estado yo haciendo un montón de cosas? Pero ha sido un año tranquilo, sin preparar catorce proyectos a la vez y en el que me he mirado, al fin y al cabo, largamente el ombligo. Fundamentalmente, ha sido un año lleno de viajes y de experiencias... ha sido un año en el que he hecho nuevos amigos, encontrados de la forma más curiosa... un año marcado por las ausencias, las desapariciones y las relaciones a distancia, en el que he aprendido a valorar cosas que antes no valoraba tanto... ahora me explico aquello de camino interior que me dijeron cuando me intenté apuntar a la danza del vientre... un camino interior, que te lleva a alguna parte dentro de tí mismo que no conocías de antes. Ha hecho su aparición la paciencia, que siempre pensé que era ajena a mí... Un amplio saldo positivo, diría. Sólo espero no haber madurado hasta caerme del árbol...

Ahora miro a mi alrededor y las cosas van bien... y realmente, no hay razón para no esperar que vayan mejor... aunque irracionalmente, subsiste la duda, la inquietud de hacia dónde seguirán mis pasos... pero, se acerca ya el momento, y cuando se acerca un momento importante, me invade siempre esta curiosa frialdad... como la que presiento que se acerca en estos momentos. La flecha se está quedando quieta... se acerca el final. Veremos en qué se queda todo.

martes, 12 de septiembre de 2006

Vacaciones capítulo VII: Good bye Lenin

Cuánto me gusta Berlín.
Es una ciudad fea, como destartalada, a medio hacer, pero con un ambiente especial. De todas las obras que hay en marcha en ella, y que seguirán en marcha mucho tiempo, muchas estaban relacionadas con el mundial, así que la han dejado todo lo niquelada posible para el evento. Curioso, que en agosto, siguiera habiendo voluntarios...
He decidido que lo adecuado es volver al menos una vez al año, de momento y hasta que las dos partes sean iguales... aunque creo que falta mucho para eso. Hay heridas que dejan cicatrices que se ven siempre.
Nueva Hauptbanhof, el mismo agujero delante de la Brandeburger Tor, nueva Plaza de la ópera, con un monumento emotivo a los libros quemados por los nazis, mismas grúas detrás de la Isla de los Museos... extraña mezcla.
Berlin, Berlin.
Nos lo pasamos bien. Logré llegar al albergue donde me esperaban A y P, después de que Easyjet decidiera cambiarme el vuelo del viernes al sábado por la mañana. Un albergue que recomiendo encarecidamente, porque era relativamente barato, y estaba muy bien! Además, había unos gatos monísimos en el jardín.
Nos hizo bastante malo, pero bueno, Berlin en agosto... Vimos el muro y comimos pizza, a falta una currywurst. Subimos en los autobuses normales que son turísticos (líneas 100 y 200, qué gran idea, estos alemanes...) y vimos el centro y la Gedachtnichskirche, y la albóndiga de agua... un buen tour. Por la noche, algunos componentes de la excursión, acabaron haciéndose fotos en pijama delante de la Puerta de Brandeburgo...
Al día siguiente, volvía a llover, pero vimos el Checkpoint Charlie y su nueva exposición de fotos, además de lograr comer la famosa currywurst (parece ser que existe una latente competición entre la currywurst hamburguesa y la berlinesa...). El caso es que salimos tarde de casa, pero dimos una buena vuelta por el centro, dejamos al componente alemán del grupo en el coche de vuelta a la ciudad más bonita de Alemania, y seguimos vagando por la enorme Berlín. Es difícil de entender que una ciudad tan grande resulte acogedora, pero estoy convencida de que es, de todas las capitales europea, la más vivible con mucho. Dos millones de habitantes, y ocho veces la extensión de París.
El día de la partida, ergo el lunes, claro, hacía un sol brillante... pero teníamos que coger un avión a Cracovia. Desde el aeropuerto de Schönefeld, le lancé un besito a Berlín. Algún día vendré para quedarme una temporada, te lo aseguro.

lunes, 11 de septiembre de 2006

La bellissima despedida de la ciudad eterna

He oído que dos millones de personas, aunque sospecho que aquí siempre dicen que han acudido dos millones de personas a todo... en cualquier caso, es posible que ayer por la tarde, por la noche y esta mañana, hubiera dos millones de personas en la calle... o más.

La Notte Bianca, la mejor despedida que me podía dedicar la Ciudad Eterna... vestida de gala y de vida toda una larguísima noche mágica, llena de eventos especiales, de representaciones, de actuaciones, de música, en resumen, de Meraviglia, de Poesia, de Mistero, de Gioco, de Festa...

Habría que haber tenido el don de la uibicuidad para verlo todo. Obviamente, no tenemos esa suerte, así que las aguerridas aventureras P et moi, nos diseñamos un un plan perfecto, un itinerario por el amplísimo centro de la ciudad siguiendo una serie de eventos de entre los más de cuatrocientos que componían el programa de la noche.
El ajuste al tiempo real fue un poco peculiar, pero logramos ver casi todo lo que nos propusimos...

El viernes por la noche nos fuimos a comprobar la conversión del Gazometro en el Luxometro, un monumento de luz dentro de una antigua área industrial en reconversión. Espectacular, especialmente verlo moverse con la música de fondo... y la noche acabó a la romana, despidiéndonos del verano con una aténtica grattacheca en el Testaccio.

Y al día siguiente, pusimos en marcha el plan. De puro despistadas, se nos pasó la hora de visitar el jardín del Centro Japonés, que lo hemos tenido que poner en la lista de cosas a hacer aún este mes... así que empezamos por la segunda etapa, la representación de Asesinato en el Orient Express en un tren antiguo, al final del andén 1 de la estación Termini. Cierto es que nos tocó verla en pie y que uno de los actores se hizo un poco un lío, pero la cosa quedó interesante...

La siguiente etapa era La Noche Española en la Piazza del Cinquecento, en la que estuvimos aproximadamente diez minutos, porque no nos gustó especialmente, aunque es curioso ver los anuncios internacionales de San Miguel. Después de observar el espectáculo en el escenario y en el público, nos dirigimos a hacer la primera parada técnica, que incluyó cena a base de pizza en el cuartel general. La siguiente etapa, a la que nos dirigimos en un ruidosísimo tranvía, incluía ir al Bioparco a obervar algunos animales por la noche, pero fue el segundo mal cálculo de la noche. No obstante, fue ampliamente compensado por los que bautizamos como I pesciolini del lago de Villa Borghese... espectáculo en el que los peces voladores se mecían por encima de los patos desvelados, y un cisne al fondo del estanque se hacía el remolón con las fotos. Es increíble como un poco de trabajo escénico puede transformar un lugar, aunque si el sitio parece ya mágico de por si...

Tras el momento chill out en el que nos abandonamos al furor fotográfico, nos dimos un entrañable paseo por Villa Borghese y ver la vista de la ciudad iluminada desde el Pincio. Parecía que había un montón de hogueras de diferentes colores, la ciudad era un hervidero de colores. Después de un buen rato, logramos atravesar la Piazza del Popolo entre el barullo ciudadano... en el sitio donde cualquier otra noche de sábado a estas horas habría habido un espacio desierto, había montones de grupos disfrutando del fresquito, que empezaba a transformarse, a decir verdad, en frío... a veinte metros de altura, habían estado haciendo un espectáculo de funambulismo.

Hicimos la segunda parada técnica y ya a las cuatro y pico de la mañana, con el tercer mal cálculo de la noche a cuestas, perdimos Indovini di Nuvole en el Ponte Sant'Angelo, donde enseñaban elfos, aunque no creo que fueran de verdad (visto que no eran un Circo de Criaturas Mágicas) decidimos acercarnos a los foros. Para ello, vimos el Trastevere con su encantador ambiente habitual, la fiesta en la Piazza della Boca della Verità, el Circus Maximus en el Circo Massimo y el Colosseo iluminado... con dirección a los Mercados de Trajano... que, oh, maravilla, no fueron nunca un mercado! (Recibieron el nombre en las primeras excavaciones, encargadas por el amigo Mussolini. No te acostarás sin saber una cosa más.) Nos enseñaron el Gran Aula, que han abierto ahora al público, y nos explicaron que el año que viene, los Mercados serán el Museo de los Foros Imperiales, donde recogerán restos encontrados en los foros con sus correspondientes reconstrucciones... de lo que nos enseñaron, parece que seré exactamente el museo que le falta a la ciudad eterna... me pregunto si no le quitará encanto a las ruinas que uno se pueda hacer idea de cómo era todo.

Después del Mercado, nos fuimos al Campidoglio, a gozar de la vista sobre los foros, y nos encontramos con un montón de gente dormida y/o hipnotizada en un concierto de piano y cuerda que hacía la plaza aún más surreal de lo que ya es normalmente. Con la vista de los foros que no me cansará nunca delante de los ojos, fuimos bajando hacia la Avenida de los Foros Imperiales para regresar tranquilamente por donde habíamos venido, y subir ya con una cierta urgencia al Gianicolo a ver el alba desde el mejor punto de la ciudad. Cuando llegamos al Piazzale Garibaldi, nos encontramos con montones de parejas y grupos que habían tenido la misma idea que nosotras, pero el ambiente era tremendamente tranquilo. Había otro concierto, esta vez de piano y solista, interpretando bandas sonoras,escuchamos un trozo de West Side Story... viendo el amanecer más mágico que he visto.
De hecho, no recuerdo más que dos amaneceres como el de hoy.
Y una vez más, me he convencido, de que el sol sale siempre justo después de la hora en que más frío hace. Aunque siempre parezca que no termina nunca de surgir.


Y la noche ha acabado como todas las noches, en un prodigio de luz, y en un caffé cornetto en una de las cafeterías más conocidas de Roma, debajo de mi casa. Peccato, que no puedo probar el famoso cappuccino de leche de cabra... Pero no ha sido como todas las noches, sino mucho más especial.
Y cuando me metía en la cama, sospechando que a la Noche Blanca no iba a seguirle un Día Negro, a pesar de las predicciones interiores, he pensado que, al fin y al cabo, la vida es corta pero ancha.


P.S.
Estaba yo haciendo un examen de italiano, mientras cambiaba el mundo.
Hace cinco años del 11S.
Y no sé si estamos todavía en estado de shock o no.

sábado, 9 de septiembre de 2006

Lady Lilith


Of Adam's first wife, Lilith, it is told
(The witch he loved before the gift of Eve),
That, ere the snake's, n'er sweet tongue could deceive,
And her enchanted hair was the first gold.
And still she sits, young while the earth is old,
And subtly of herself contemplative,
Draws men to watch the bright net she can weave.
Till heart and body and life are in its hold.

La certeza y la frialdad

Cada una de tus palabras se clava más dentro que la anterior.
Ahora que le pongo palabras a tus labios que se movían en silencio en mi mente, ahora que la certeza está inundando mi alma como una marea gélida, ahora, que el sentido de las cosas se me escapa como la arena entre los dedos. Ahora que el frío me paraliza mientras me dueles aún más profundamente que antes...Otro antes, tantos antes... me pierdo a mi misma entre todos los antes, entre las palabras dichas y no dichas, entre lo justo y lo injusto, entre lo infinito y el vacío.
Cada una de las certezas que acumulo sobre tí es una pequeña parte de la realidad que no entiendo.
Ahora que ha llegado el momento.
Ahora que no soy la misma de aquel antes hipotético en el que apareciste tú. Ahora, que me abandonas vulnerable, herida y fría... Quizá nunca estuviste allí, todo era un trágico error... o quizá yo nunca estuve allí, todo fue una casualidad absurdamente magnificada...
Tengo frío, y ahora sé que el frío se quedará siempre ahi.
Y que no volverán jamás los días cálidos, en los que el sol iluminaba sueños nacientes encima de una mesa.

Vacaciones capítulo VI: Mis hermanísimos en la ciudad eterna

Nos encontramos en Fiumicino... y yo que estaba preocupada porque me tenían que esperar dos horitas en el aeropuerto, nooo, el handling proveyó por mi, tardando casi casi ese tiempo en sacarles a ellos la maleta, así que me los encontré dentro. El que sí que no proveyó fue el conductor que no vino a buscarnos... lo cual me llenó el lunes de pollos telefónicos, llamando a Iberia por las doce horitas de espera y llamando a la compañía de coches. No es que ninguno de los dos haya resultado especialmente efectivo aún, pero bueno.
Una semanita de guía de nuevo, cuánto me gusta esta ciudad. Y buscando iglesias escondidas en el mapa... de las cuales, gracias a los horarios de apertura, es imposible hacer una ruta coherente. La pregunta es: ¿por qué en Italia la gente siente la necesidad de tener unos horarios de apertura tan poco regulares?? La respuesta es; probablemente para fastidiar al prójimo, no cabe otra explicación. Sant'Ivo a la Sapienza, Sant'Ignazio, San Carlo alle Quattro Fontane, San Luigi dei Francesi, San Pietro in Montorio, Sant'Andrea all Quirinale... Impossible Mission Free... no es que no de tiempo a ver todas las iglesias de Roma, es que además los horarios son como para hacer un psicotécnico antes de meterse con ellos.
Por otra parte, como sospechaba, mi querido hermanito, tenía un montón de chascarrillos sobre los arquitectos y las iglesias, plazas y monumentos en cuestión, aunque no se había preparado el viaje... Y fundamentalmente, me he aprendido la enésima historia curiosa sobre la Piazza Navona.
Claro, que el mejor descubrimiento ha sido la cantidad de gente en pelotas que hay representada dentro del Vaticano... y las interpretaciones de mi cuñadísima, que desde luego, pasan a los anales de la interpretación del arte... y, una vez que te lo dicen, no hay que ser muy retorcido para verlo!!!


La lástima de la semana ha sido el agosto romano... nadie por la calle, bares, restaurantes y tiendas cerradas... Dios mío, el testaccio sin gente que parece un barrio peligroso de las afueras, el Trastevere con carteles de chiuso per ferie fino al 9 di settembre, buone vacanze! En fin. Lo cual demuestra que la vida, la gente, en Roma lo es todo... Cerrados los mejores sitios para el aperitivo, la mitad de los restaurantes buenos, y fundamentalmente, acercarse a alguna parte si saber si vas a poder ir... eso, y volver tarde a casa por el servicio aún más pésimo de lo habitual, con S poniendo la banda sonora...
Moraleja: nunca mais un agosto en la ciudad eterna.

Y lo más de la semana, en retrospectiva, es que no me dijeron nada del sobri!!!! Esperando la confirmación, que estaban... ya decía yo que tenían muy claro el día que se iban a subir a ver a mis padres... jejeje. Y estuve a punto de chincharles con el tema un par de veces!!!

Les convencí para que se llevaran una maleta (y se ofrecieron voluntariamente a llevarse una más grande, digan lo que digan, ya me contarán qué le dijeron a la del check in) y la última noche me la pasé preparando maletas... bueno, haciendo unos impresionantes logísticos para meter las cosas en la minimaleta de azafata que me acompañó en el tour europeo... lo cual es una prueba irrefutable de que la práctica lo es todo. Ahora estoy convencida de que todo lo que hay en mi habitación, se va en maletas...
El sábado, dejando a los hermanísimos las llaves y las indicaciones de como llegar por la noche al aeropuerto, agarré la minimaleta y el taco de reservas de vuelos, y salí para el aeropuerto, otra vez... camino a Berlín!

viernes, 8 de septiembre de 2006

Contando alla rovescia

es decir, contando hacia atrás.
Contando semanas, dias, horas y minutos, con sentimientos encontrados.
Ocupando el tiempo con todos los planes del mundo, que no había hecho hasta ahora.
Como si a partir del próximo mes, no supiera donde voy a estar.
Miro el calendario y parece que a finales de octubre una mano misteriosa haya escrito: a partir de aquí, monstruos.

Y lo más preocupante, es que puede que los haya...
Pero ya hemos hablado de esto, me digo una y otra vez... hay muchos caminos que elegir en la vida, en unos hay más seguridad que en otros. La cuestión es (y más económica no puede ser), seguiré siempre teniendo la misma actitud ante el riesgo.
Curiosamente la respuesta no me llega... me respondo a mi misma sólo con el silencio.
Tal vez, en el fondo, era eso lo que venía buscando cuando vine a Roma. Y es posible que no me vuelva con la respuesta, a pesar de que este año, las cosas han cambiado.
Lo más desesperante de la cuestión, es que, al final, de entre todos los caminos posibles, elegiré uno cualquiera, después de ponerme las manos delante de los ojos y echar a andar a ciegas. Curioso, porque dicen que todos los caminos llevan a Roma, y sin embargo, yo me estoy marchando.


Hoy empieza la Noche Blanca, estupenda iniciativa... los museos abren hasta las seis de la mañana y hay toda una serie de actividades por toda la ciudad. Esta noche y la noche de mañana, el transporte público es gratis de verdad, y hasta hay unos taxis gratuitos que no cobrarán la carrera, pero aceptarán donativos para un maratón de recogida de fondos que se celebrará el domingo. Parece que Roma se vestirá de fiesta todo el fin de semana... y de momento, esta noche, nos vamos a ver el Luxometro, es decir, el Gazometro de Piramide, pero vestido de luz... sólo eso suena maravilloso. Un asesinato en el Orient Express en Termini, una Fiesta Spagnola en la Piazza del Cinquecento... sospecho que este fin de semana, no dormiré nada. Lógica continuación de una semana de noches en blanco...

miércoles, 6 de septiembre de 2006

Será que tengo alma de bolero

No sé tantas cosas... ni de tí, ni de nadie, ni de nada... No soy tan grande en el mundo que pueda ocupar un gran espacio, ni me encuentro tan brillante que pueda atraer tu atención el tiempo suficiente... tengo más bien la sensación de no poder distinguirme entre la marea de cosas que gira a tu alrededor, de confundirme entre el ruido que rodea tu vida y de mezclarme con el ambiente, aunque yo me sienta como una gota de aceite en el agua.
Quiero intentar tantas cosas, quiero ver tantos horizontes, quiero sentir el aire como nunca lo he sentido, quiero encontrar mi alma y ya no perderla nunca.
Y al final, acabaré deslizándome lejos de tí, lo sé. Sin poder evitarlo, sin poder agarrarme a nada antes de desaparecer en la penumbra de la distancia. Entonces, sólo me quedará mi pequeña vida nocturna en la que nunca me alejé de tí, y que termina todas las mañanas cuando abro los ojos y veo que no eres tú quien está a mi lado, sino un montón de humo que se desvanece.
En esa vida, no existe el miedo y podemos mirarnos tranquilamente, dejando escurrir el tiempo sin sentirlo pasar...
Siempre recaigo en la misma tortura.
Como en la canción.
Será que tengo alma de bolero.

martes, 5 de septiembre de 2006

La Serenísima

que, sin embargo, me ha sorprendido por su practicidad. Cómo resolver los problemas de vivir en una laguna y no morir en el intento... y el color tan especial de su agua (que ni huele mal, ni está especialmente sucia, para los malpensantes). Y el carácter particular que, por fuerza, tiene la gente que vive en una isla llena de canales. La ciudad más laberíntica que he visto, en la que nunca sabes si una calle (que se llaman así, calle) te va a llevar a un puente, a otra calle, o a un canal... donde la gente,en vez de tener un coche, tiene una lancha.
Más real de lo que esperaba, menos espectacular, resulta como una botellita de concentrado de ese aire de decadencia tan particular que tiene Italia... una bella negligencia, una armonía casual que ni las bandadas de turistas ni las de palomas logran romper. Venezia al amanecer es como un cuadro, como si no hubieras abierto todavía los ojos, y la estuvieras imaginando, aún más delicada y perfecta de lo que habías visto a plena luz... es como un sueño... como el palacio que el héroe de los cuentos tiene en la cabeza... San Marcos, con los ojos aún cerrados bajo la primera luz del sol, al otro lado del canal, es una visión que no querría olvidar nunca.
Una ciudad donde se vive y se sueña, además de bregar con los turistas. Donde la armonía de la mañana se ve rota solo por el ruido del vaporetto que se acerca... vamos, a empezar otra ruta turística. Ponte el sombrero de gondoliere con las cintas, y a cantar.
De momento, y a estas horas de la noche, solo puedo decir que, no sé dónde estaré el año que viene, pero volveré a ver el Carnaval, porque hay algo más allá debajo del aparato turístico, un corazón que late y prefiere morir a no ser elegante. Y qué mejor que ver la sublimación del cinismo en la representación de la belleza?

Impresiones a parte, sospecho que la ciudad que, por razones puramente casuales ha frustrado mi intención de entrar en la vida de George, pero a cambio a hecho reentrar en mi vida a Magritte, guardará siempre un lugar muy especial entre mis recuerdos.

viernes, 1 de septiembre de 2006

A la Mostra

Bueno, ya estoy haciendo la maleta otra vez... en realidad, la mochila, porque Ryanair ya no sabe que inventarse para que los aviones vayan lo menos cargados posible, y si no facturas, pagas menos (vamos, que pagas por lo que factures...), y sólo dejan un bulto, así todo en la misma mochila... Claro, que por el otro lado, es como coger el bus, porque me ha costado menos (mucho menos) que el tren, y he podido hacer el check in por internet, con lo cual, ya solo tengo que llegar directa al embarque, pasando por la revisión de seguridad (donde me abrirán la mochila, porque siempre que me llevo la reflex, me la abren!).
Muchas cosas que hacer en poco tiempo, me voy solo un fin de semana...
¡¡Ah, pero qué fin de semana!! Al recorrido turístico (y no tan turístico, recordemos que me voy a hacer fotos!) de la ciudad se añade la Mostra di Venezia, que del 30 de agosto al 9 de septiembre, incluye el festival de cine... desde el jueves están venga a llegar famosos, me han encargado un montón de fotos, aunque no sé si veré a alguien. He estado mirando los precios de las entradas y son sorprendentemente parecidos a los de las entradas de cine normal... lo cual quiere decir que intentaré ir a alguna peli, aunque ya veremos para qué quedan entradas... Aún me queda la esperanza de que todo lo que participa en estos festivales, tiene un mínimo de trabajo, o sea que no acabaré viendo Alien 314, el peñazo vuelve. El otro riesgo es ver alguna peli japonesa en versión original, pero al menos habré estado en una peli de la Mostra...
En un alarde de los grandes avances que hace este país por volverse al siglo XV, las entradas no se pueden comprar por internet. Tiene mucho más glamour hacer la cola en el Lido... me parece que mañana lo primero que voy a hacer va a ser madrugar para ir a comprar entradas, en lugar de irme a San Marcos!