jueves, 29 de septiembre de 2005

So, this is the end

So...
This is the end
Time...
Like grains of sand
Falls...
Into the past
Just like tears down an angel's eyes
Leave...
Like rain on fire
Heavens may cry
Don't look back now
Leave...
Hold your head high
You know
men don't cry
You can't look back now
So...
Go see the world
I'll keep my heart
In a shell like a pearl
I'll wait
For someone who deserves
And takes me as I am

Las palabras se han anudado en mi garganta.
No soy capaz de reaccionar más allá de la tristeza. Me repito constantemente que las cosas nunca pasan como uno quiere, que las piezas del puzzle no siempre encajan, que la vida es una serie de casualidades mal coordinadas, que no era el momento perfecto, que... no lo sé, porque ya no me escucho ni a mi misma. Estoy cansada de mentirme. Tengo la sensación de que la suerte está echada, el viento sólo me traerá tus palabras a partir de ahora, el mundo ya no será nunca el mismo, porque lo has teñido para mí de tus colores. Los recuerdos contigo, unos reales, y otros imaginados que se mezclan con ellos, los sueños compartidos (jamás compartí tantos sueños con nadie nombrándolos tan poco), los gestos y las miradas, cada cosa tiene su peso específico dentro de mi alma. Algunos días, pensaré que aún queda una esperanza, y que la vida no ha de ser tan injusta, tan cruel y tan triste que no volvamos a vernos... y otros, sentiré, como ahora, que me muero por dentro mientras veo como te alejas sin poder decirte nada.

domingo, 25 de septiembre de 2005

Esa sensación

Esa sensación que me hace sonreir desde que poso mis ojos en los tuyos, esa constante referencia que encuentro para tí, ese buscarte continuamente entre la gente. Tu mera presencia es suficiente, no tengo fuerzas para reclamar nada más de tí, si soy feliz con lo poco que tengo...
Y me llevo todo lo demás a mis sueños y a mis pensamientos. Hago conjeturas que acaso te alcanzan. Esa sensación de absurda felicidad, ese júbilo sin sentido, esa alegría inconsciente. Me basta con ello.
A veces pienso que te he conocido en el momento justo, pero a destiempo. Después, me embarga el cinismo. Pero sólo disimula las dudas una vez más, porque yo sé que sigues siempre presente en lo que soy y en lo que hago.

El guateque

El día empezó pronto, a las 7;17 de la mañana estaba con el ojo abierto. Debe ser por mis cambios horarios; es que soy como los bebés, me cambia el sueño, y me cambia. En fin, hice esfuerzos por no levantarme a esas horas intempestivas y me amodorré hasta las 9:15, momento en el que pude más, y me levanté a hacer cosas. Había quedado con mi compi en que íbamos a ir luego a comprar, así que pensé en ponerme a limpiar, pero luego pensé en solucionar el problema de los quitches, y descubrí que tengo varias bandejas de horno, cosa que hasta ayer ignoraba.
Al final acabamos comprando a la hora de comer en un mercadona abarrotado de gente a más no poder, y fue un chow, con los dos carros, uno de ellos lleno de bebida. Yo creo que la gente hasta nos miraba mal.
Bueno, la verdad es que la tarde me cundió, pero no tanto como yo esperaba. Claro, que luego ha sobrado un montón de comida (vamos a ver, que no me coméis, que yo me voy la semana que viene y aqui hay comida para un mes, joé)... el caso es que me puse a hacer más quitche y tortillas como loca, y cuando empezaron a llegar los invitados, a los primeros que llegaron (algunos por casualidad, otros a posta a ayudar, porque me conocen ya muy bien) les puse a terminar de cocina y a poner velas en la terraza. Mítico será los de los sandwiches de D. Cada vez que entraba en la cocina, me preguntaba: ¿de verdad sigo haciendo sandwiches? y yo le decía que sí, porque si no, el señor alérgico al huevo no iba a poder comer. Craso error, porque resulta que la mitad de los sándwiches tampoco los podía comer. El resultado es que tengo ahí en la encimera dos bandejas de sánwiches de paté... que están muy bien hechitos, pero que se han resecado.
Muchas gracias a los que me dijísteis en repetidas ocasiones que las quitche y las tortillas estaban muy buenas. La verdad es que normalmente lo que se me olvida es la sal, pero ayer me concentré en cocinar... me alegro mucho de que os gustase la comida y de que no os fuérais con hambre a casa. Si alguien quiere provisiones esta semana, que se vuelva a pasar por mi casa y yo se las empaqueto. En cuanto a la bebida, no fue con mala intención... es que el Lambrusco es lo que tiene.
Por cierto, que aprobé el examen de italiano con el tiramisú (dicho por un siciliano), y ya tengo permiso oficial para ir a Roma!
Bueno, la verdad es que fué una auténtica sorpresa que la mayoría de la gente llegase sobre las diez y media! Creo que es la primera vez que me pasa! El timbre de la puerta, un show. Me han comentado que hubo gente que llamó a otros pisos, en otros portales, e incluso hubo alguien que llamó a los padres de mi compañera!! En fin... a ver si dejáis todos las drogas. Además si desde la calle se veía perfectamente dónde estábamos de fiesta...
Hubo un montón de reencuentros; con los de teatro en especial, que hacía mil años que no nos veíamos. Hubo grandes ausencias, pero también fue una de esas noches estupendas en las que todos estábamos sintonizados (puede que fuera "Vladimir, saca el reno del horno, que se nos quema!"), aunque la de los duendes sea difícil de superar (esa lasaña!!).
Me gustó mucho ver a la gente mezclarse y hablar (por eso quería hacer esta fiesta, os hablo tanto a todos de todos, que sólo os faltaba veros. Incluso sé por fuentes fidedignas que algunos dísteis permiso para que hable todavía más de vosotros... insólito, por venir de dónde viene la invitación!). Hubiera sido muy útil lo de las pegatinas para identificar nombres y grupos de relación, y en realidad lo pensé, pero no me dió tiempo!! La primera pregunta que se hacía era: ¿tú eres de teatro, de la universidad o autóctono? y la segunda frase de la noche fue: Ah, tú eres él/la de... Hubo muchas sorpresas y muchas conversaciones interesantes, el ambiente era maravilloso. Ya sabéis todos que soy una adicta a recordar anécdotas, y anoche se contaron montones.
Además hubo regalitos, porque sois unos pocholos. Después del show de los regalos desarrollado el viernes en la UAP, ayer fue el día de las bufandas... si me hubiera ido a Finlandia, seguro que habría caído algún bikini! Jejeje. Muchas gracias a todos, no hacía falta. Seguro que me voy a acordar de vosotros de todas maneras!!
Y lo más espectacular de la noche fue la dijievolución de la personalidad de algunos de los asistentes a la fiesta. Por mencionar los dos casos más espectaculares, el del pocholo oficial de la UAP y el de la increíble muchacha que tenía problemas con el sujetador. En cuanto al primero, habrá que ver las fotos (ese fotógrafo de moda, no se te olvide mandarlas!!), pero tanta marcha concentrada en una sola persona da un poco de miedo; esa liberación, ese humor festivo y ese no parar los pies! Y ese momento explicaciones y planes con el coche... aemás de no enterarse nadie más que él, todavía nos estamos riendo!Todavía me debes un baile en condiciones, guapo. Y en cuanto a la segunda ¿qué decir de mi actriz preferida? Que nos tienen acostumbrados a los sustos, pero que en mi vida había conocido a nadie que hubiera logrado hacerse dos nudos en el sujetador. De verdad.
La noche acabó en un antro de perdición, como yo pronosticaba; en el Ávalon, al que llegamos por fases y después de engañar a los que ya se retiraban (gracias por hacer de taxistas!!) y donde bailamos como auténticos posesos, a pesar de las interrupciones de elementos ajenos a nuestro grupo y pesados como el plomo. Había que ver a la escayolada dando vueltas, que daba miedo acercarse! Y a mi compi, que no sólo estaba drogada (con un myolastán, para el cuello, que le dolía mucho), sino que había dicho que no tenía ganas de salir.
Por otro lado, estoy especialmente orgullosa de mi muy mejor amigo, porque aunque ya sabemos que la una no existe, hemos descubierto que beber con moderación es un buen sustituto de la abstinencia. Lambrusco, 1,59 €, una copa en el ávalon, 6 €, levantarse el domingo como una lechuga, no tiene precio. De hecho esta mañana, me he levantado a las 11 y me he puesto a recoger, tan campante. No hay nada mejor que recoger las cosas de una fiesta pensando en lo bien que te lo pasaste en ella.
Y en ello estoy. Pensando que me encantó reuniros a todos, y que ayer me hicísteis una personita muy feliz, porque ví que tengo muy buenos amigos, y me dí cuenta de lo que os quiero a todos. Una vez más, gracias a los que estuvisteis; los que no estuvosteis os lo perdisteis (fuera o no con motivo justificado; M ponte bueno, cariño), gracias a los que vinisteis cansados y a los que teníais otros compromisos, gracias a los que aguantasteis hasta el final como jabatos, y ya sabeis todos: hoy había que comprar El Mundo, y ver la página de vueling.com.

jueves, 22 de septiembre de 2005

Porque mis ojos brillan con tu cara, y cuando no te veo se apagan...

El dolor es como una aguja de hielo que se clava cada vez más profundo, que hace que la propia visión sea cristalina, que el entorno sea nítido. El dolor palpita, va y viene en oleadas. Cuando me deja respirar, pienso quedamente, para no llamarlo de nuevo. Me pregunto cuándo se acabará. Pero me temo que no se acabará nunca, porque ahora la causa está dentro de mí. Por más lejos que me vaya, siempre me persigue y me da caza. Es una continua huida desesperada, pero no puedo dejar de huir, y no puedo evitar que me alcance. Dentro de un tiempo, el mismo dolor se habrá llevado hasta los últimos restos, si soy afortunada, y me dolerá sólo una imagen, un espejismo que nunca estuvo allí. Quizá, dentro de un tiempo (de mucho tiempo), podré pensar que el dolor no proviene de esto. Quizá todo lo que nos une (lo que se ve y lo que no se ve, lo que está ahí y lo que no, lo que sabemos y lo que ignoramos) será una imagen que no comprenderé, pero que me consolará del dolor, como la imagen que recuerdo, de una valla que se proyectaba en el suelo delante de mí, mientras yo patinaba. Ahora me marcho al lugar donde no estás, y siento que le vuelvo la espalda a la vida, y me sumerjo en el dolor.
Quizá...

miércoles, 21 de septiembre de 2005

Ya sé aparcar...

Aparqué, aparqué!! y con esta breve pero emocionante frase (en realidad es una oración, pero bueno) dejo entrever como van mis clases de conducir (aunque si me sigo metinedo en los cruces sin visibilidad como si fuesen míos, vamos mal.). Espero que hoy haya sido la última a las 7 de la mañana, porque no puedo con mi alma. Con la de cosas que yo quería hacer esta semana, las pocas que estoy haciendo. Los CDs amontonados empiezan a mirarme mal... pero qué culpa tengo yo si después de tomar la resolución resulta que no encontré el precinto para cerrar las cajas, 'amos a ver? Total, que la operación recogida de cosas va fatal. Será mejor dejarla para después de la fiestecita de despedida (a quien pueda interesar, es a las diez y media). Además, así la casa no parece tan desolada.
Por otro lado, una buena noticia. Ya soy licenciada otra vez! (y así cumplo mi condición de conjunta de verdad, para las malas lenguas.) Esta mañana ha sido el examen ese estupendo que hice en febrero, pero del cual me pasaban la nota ahora a fin de que me pudiese quedar en Gestión Académica y mi querida UAP mientras hacía el máster tapadera. He hablado con la profesora y va a ser que sí que me pone la nota, que no se ha fugado con mi examen a las bahamas ni nada de eso. Imaginaos, porque encima, sin hacer el examen más que esa vez, me había llevado la asignatura a cuarta convocatoria (debido a una extraña conjunción de despistes y normas absurdas de alumnos); o sea, que la mujer esta se olvida, no sólo no acabo Derecho, sino que me echan de la carrera.
Y aún por otro lado, los últimos días en la UAP no están siendo lo que yo pensaba... ayer nos hicimos una sesión de fotos, pero hoy ha sido todo un poco... en fin, son como las horas de descuento, tampoco sé que esperaba. No es ni nostalgia, es que todo el mundo está empezando el curso, y sin embargo para nosotros acaba. Ha sido un año peculiar, mirando retrospectivamente. Tengo la sensación de que en breve voy a estar echando de menos intensamente, los dramas rurales.
Ay, que de cosas me quedan por hacer... pero ahora, me voy a ver Sin Rastro. Espero que no resulte tan siniestro como la desaparición del ciclista de la sierra.

domingo, 18 de septiembre de 2005

El unicornio azul

Mi unicornio azul ayer se me perdió,
pastando lo deje
y desapareció.
Cualquier información bien la voy a pagar.
Las flores que dejó
no me han querido hablar.

Mi unicornio azul
ayer se me perdió,
no sé si se me fue, no sé si extravió,
y yo no tengo más
que un unicornio azul.
Si alguien sabe de él,
le ruego información,
cien mil o un millón
yo pagaré.

Mi unicornio azul
se me ha perdido ayer,
se fue.

Mi unicornio y yo hicimos amistad,
un poco con amor,un poco con verdad.
Con su cuerno de añil pescaba una canción,
saberla compartir era su vocación.
Mi unicornio azul
ayer se me perdió,
y puede parecer
acaso una obsesión,
pero no tengo más
que un unicornio azul
y aunque tuviera dos
yo solo quiero aquel.
Cualquier información
la pagaré.

Mi unicornio azul
se me ha perdido ayer,
se fue.

SilvioRodriguez

sábado, 17 de septiembre de 2005

Faltan diecisiete días para el Día R

Bueno, pues después de un montón de intentonas (montón debido a mi escaso conocimiento de cómo demonios organirzar la plantilla, aunque se aprende con la práctica), al final he logrado dejar el blog semidecente (al menos, como yo quería). Entre eso y que, oficialmente no he tenido demasiado tiempo, pues no he actualizado nada más. Ha sido una semana intensa, la verdad; tropecientas horas de curso con alta proporción de contenidos inútiles, clases de conducir a horas intempestivas de la mañana (ya dudo de que sean útiles a esas horas, porque a las 6:30 me cuesta distinguir el embrague del freno, para mayor desesperación de mi profe), larguísimos trayectos en metro, y pocas horas de sueño. El martes estuve en un concierto de Amaral en Fuenlabrada (tú haces Fuenlabrada!), en las fiestas (que por cierto, yo creo que han ido a todas las fiestas menos a las de Móstoles, pero bueno). Estuvo genial: son buenísimos en directo: entre la voz de Eva, que yo de mayor quiero cantar igual, y la puesta en escena, el resultado es bastante bueno. Creo que estuve cantando las dos horas, a pesar de que no me sé las del disco nuevo.
El resto de la semana intenté irme pronto a la cama sin ningún éxito; seamos sinceros, soy físicamente incapaz de irme a la cama antes de las doce excepto casos de enfermedad. El miércoles vi, por fin, Blade Runner. Digo por fin porque la última vez que lo intenté me quedé dormida en el sofá, arropada con mi mantita, y me desperté a las cinco de la mañana, con el pie derecho en estado de congelación. Conste que no me quedé dormida de aburrimiento, sino de cansancio... De hecho me gustó bastante, creo que la había visto una vez, pero no entera (o yo era pequeña, que también es una opción), porque algunas escenas me sonaban muchísimo (como la de los ojos) y el argumento ya lo sabía, pero no todo.
El jueves no hice nada de particular, vi Sin Rastro (me encanta como escenifican el momento en que desaparece la gente) y claro, también me acosté tarde. Si es que no tengo remedio. Y claro, el viernes estaba matada cuando me levanté a las cino y pico para ir a conducir otra vez. Desde luego, no será porque no me merezco el carnet.
Con mis nuevos ánimos, estuve buscando casa y piso en Roma, a través de internet (bendita aula 102 del CECO). Lo del piso no fructificó mucho, la verdad. Todo lo que ví, o era caro porque estaba cerca, o era sospechosamente barato y resultaba estar lejísimos de la ofecomes. Descorazonada, me dió por mirar los anuncios de coches, y ví un montón de Fiats desde 200 € (si, doscientos, no se me ha olvidado ningún cero). Si logro sacar eso de donde me lo vendan para llevarlo a mi casa, será espectacular. De hecho, si me compro un coche por ese precio, seguramente propondré una porra en este blog para ver cuánto me dura!
Las cosas ya se van concretando y ya tengo fecha de partida y todo. La de cosas que tengo que hacer. En fin. El caso es que mis compis de Roma están igual, sin casa ni nada. Me da que vamos a acabar todos en el mismo albergue! Como no he encontrado ni casa ni coche, pues me he puesto a recoger y me ha dado por recoger la música (la de cedeses que tengo!) y he estado todo el día rescatando discos antiguos de mis estanterías. Creo que voy a optar por enviar las carcasas a León y llevarme los discos solo. Dios mío, sólo me dejan llevar veinte kilos!! (Eso implica que voy a preparar diversas maletas para que me las lleven las visitas...preparaos).

miércoles, 14 de septiembre de 2005

Sin ti no soy nada

Te he imaginado en tantos lugares que perdí la cuenta hace mil años. Te he imaginado contemplando el Foro, regateando en un mercado árabe, te he imaginado siguiendo pasos perdidos por senderos desconocidos, te he imaginado bajo el sol inclemente del desierto y bajo cúpulas de árboles interminables, en ciudades y en playas, en apartamentos sórdidos, en escenarios de teatro, entre músicas que no reconozco, bajo miles de estrellas que no sé identificar, en las sombras de callejones que no habitas, en el bullicio de fiestas en las que no estás, frente a acantilados imposibles y cruzando mares fuera de la geografía que conoces. He imaginado lo que tu voz podría decir en cada lugar y en cada momento, he preparado respuestas que sé que nunca daré. He planeado cada uno de tus movimientos, a pesar de saber que tus músculos no obedecerán mis deseos. Te he imaginado una vida que ignoras.
No quiero oír que no puede ser, no quiero saberlo.
Lo único que hace desaparecer mis ensoñaciones es hacer el esfuerzo de no saber.
Pienso en tus ojos cayendo sobre los míos (esos ojos tuyos, cuántas veces han hablado de ellos mil canciones distintas que oía mientras pensaba en tí), en el calor de tu piel (no necesito tocarte para saber cómo es tu tacto, tantas veces lo he anhelado), en el roce de tus manos (hay un abismo entre nosotros), en tu voz cuando me hablas desde dentro (cuántas voces puedes poner cuando narras? tantas como historias cuentes? o tantas como capas de sentimientos descubras?). Pero sobre todo, los imagino en esta vida tuya que no conoces, fundiéndose conmigo en la noche, y desapareciendo del ajetreo.
Mañana, cuando despierte de nuevo (siempre despertar, siempre despertar, tal vez valiera mejor no soñar nunca?), sentiré tu ausencia una vez más. Todas las cosas que quería decirte cuando ví tus ojos acercarse a los míos se volverán un mundo, y sentiré la necesidad de huir, porque no lo soporto. Estás eternamente cerca y eternamente lejos. Y yo soy demasiado experta en traiciones, aunque cada una me duela como la primera. Sé que huiré como ya he hecho otras veces, con la cobardía del traidor, y es posible que esta vez duela más que las anteriores, porque cada vez es menos incertidumbre y más conocimiento. Me alejaré de todo lo que conzco y de todo lo que conoces, para pensar en ese instante mágico que me has regalado hoy, e imaginarte en lugares donde quieras estar, aunque no lo sepas. Para preguntarme qué hubiera podido pasar. Para preguntarme, por última vez, en qué estabas pensando.

martes, 13 de septiembre de 2005

Mientras me enseñan, escribo

Veo en El Mundo de hoy que los diputados ya pueden navegar en internet desde sus escaños. Pues lo es lo único que les faltaba. Ya no les hace falta ni dormirse!! Así que haciendo honor a ello, pues envío mi entrada desde el curso de Excel que estoy haciendo,cortesía del ICEX. Que no es que no esté prestando atención, porque todo esto se financia con fondos públicos (que hay por ahí quien dice que no son de nadie, pero yo creo que tb son míos, la verdad). Pero es que algunas cosas ya me las sé... aunque otras no, porque lo de incrustar datos...Mucho peor es la noticia del primer europeo juzgado por el genocidio de Rwanda, que es,precisamente, belga. El gobierno belga ha pedidio explicaciones, faltaría más. Lo que me pregunto essi harán algo frente a la falta de garantías de los tribunales populares o no. Porque cuando lo quejuzgan es un montón de ciudadanos ruandeses, no es tan importante. ¿O si? En cualquier caso, habráque seguir la noticia (personalmente desde que leí algunos artículos por el décimo aniversario, no había vuelto a leer nada sobre Rwanda).
Bueno, mi vida en los últimos días no es que haya sido estresante, pero sí que ha sido cansada, la verdad. El viernes pasado salí, a las ocho de la mañana, para Valencia. Nos fuimos, en plan familiar, a ver la Ciutat de les Arts i de les Ciències. En realidad el viernes lo que vimosfue la propia ciudad, que yo no la conocía. Me gustó mucho, pero me pareció una ciudad un pocorara, el centro está como muy aislado, y el puerto no tiene ninguna gracia (a pesar de la limpiezaque parece ser que han hecho en la Malvarrosa)...pero tiene un ambiente muy agradable (puntúo conun diez a la simpatía de los valencianos, nunca había topado con camareros tan majos) y el centroes bastante bonito. El sábado nos pegamos la paliza del Museo y del Oceanográfico, que me gustó más todavía.Tiene peros, porque la verdad es que el sitio y la construcción son asombrosos, pero están más que mal cuidados. Está lleno de cristales sucios, y no cuela que es por la lluvia, porque por dentro también están sucios.Las exposiciones, a parte de divertidas, muy instructivas, la verdad. La permanente del Museo, super interesante, y la del genoma, a veces da hasta un poco de miedo. Pone cada cromosoma, las características de las que es responsable, algunas de las enfermedades asociadas con él y algunas exposiciones interactivas para mayor solaz del público. Lo deprimente que resulta cuando uno intenta calcular su agudeza visual, y descubre que ve menos que un topo! (aunque he de decir que yo la Osa Mayor la ví bien, encima del cromosoma 13)De la permanente, lo que más me gustó fue el apartado de la memoria, que hay que ver las malas pasadas que nos juega; y el péndulo de Foucault (no voy a repetirme respecto de ciertas personas que noleen lo que deberían leer). Me fascina la idea del punto fijo, especialmente después de haber leído la explicación del señor Eco, aunque creo que me haría gustado de antes también. ¿Quién dijo que la física no es interesante?Lo único malo del Museo, es que muchas de las exposiciones están rotas, no funcionan o les faltan piezas... una conjunción entre el vandalismo de la gente y la falta de cuidado.Después de unos cuantos achuchones, porque pensábamos que no nos daba tiempo de ninguna manera, nos fuimos corriendoal Oceanogràphic, que la verdad, es bastante interesante también, pero que resultó un poco menosde lo que yo me esperaba. Muchísimos peces, muy bien ambientado, pero muy poco ventilado y la gente no hacía más que hacer fotos con flash (idiotas, si no sale nada!). En el show del delfinario me da la sensación de queles salió algo mal, porque fue un poco cutre y vimos como a una de las entrenadoras le caía una bronca, pero bueno, la verdad es que está muy bien (a excepción de la exposición de los sentidos, más conocida como "has-tocado-una-concha-has-tocado-la-arena-de-la-playa").Los tiburones dan miedo, aunque más miedo da el golpe de burbujas que nos llevamos mi hermano y yo por hacer el idiotaen la zona Mediterráneo.En cualquier caso, le hicimos un book de fotos a la Ciudad en cuestión, entre lo bonito que es el conjuntoy la obsesión profesional de mi familia. En cuanto sea capaz de montar dos fotos que tengo del anochecer tras los edificios, las cuelgo. Ah, y tengo que buscar qué significa Umbracle. Me encanta Calatrava!!Después, el domingo, volvimos en un tren que debía venir de Siberia, por el frío, y vimos una peli de Mr. Clooney y Ms. Zeta Jones, que resultó ser un peñazo, insalvable hasta con el interés que suscita el citado Sr. Clooney (como siga así, me cambió de mito inalcanzable).
Y ya el lunes, empecé mi semana (que promete ser surrealista). Me levanté a las 5:45(que no a las 5:20 como había proyectado, gracias a mi compi de piso) y me fui a Getafe a la clase de conducir, que dí de noche (para cambiar). Estuvimos una hora en carretera y media por ciudad, y como no había nadie por la calle, pues no atropellé a nadie. Que no es que me dé pena, ojo.
Después, a las ocho, me fui hacia el quinto infierno, al CECO al cursito cortesía de la beca. Aparte del reencuentro con la gente (que fue igual que la vuelta al cole, que ilusión), la mañana no es que fuera el tiempo mejor aprovechado del mundo, pero bueno. La tarde prometía más, pero me fuí a hacer el examen oral de Alemán de la EOI a Getafe. Pero no pudo ser, tercero, a causa de la redacción (a ver cuando aprendo a escribir, joé)... en fin, que el Elemental de Tercero de la EOI va a pasar a formar parte de mis frustraciones acumuladas (que se trata de obviarlas, para ser feliz).Y al final me quedé toda la tarde en Getafe,andando como mogollón (hay opiniones que apuntan a los tres kilómetros, yo creo que fueron más, pero no es que se me hicieran largos precisamente).
Total, que cuando llegué a mi casa, no era lo suficientemente persona como para reaccionar a los cantos de sirena de mis compañeros del máster, y no fui a la última fiesta del susodicho. Parece que fue épica, porque esta mañana ha llegado tarde un montón de gente (tarde y con resaca, que es peor).Y además,perdí la oportunidad de conocer a mis futuros compis de Roma, que estaban los dos... pasaré por asocial hasta que lleguemos allí.
Por cierto, que del piso ni hablo, porque el pavo no me llama, y el otro día vimos en la UAP con el Google Earth que estaba más bien en el campo... siga buscando, buena suerte! Y ya tiene billetes mogollón de gente, pero yo no sé nada! Qué agobio que me entra.
A quien pueda interesar: en el cursito me acaban de explicar lo que es un error de redundancia cíclica!

viernes, 9 de septiembre de 2005

Pienso en ti...

Cada segundo que paso cerca de tí hace que cada instante en el que no estás sea aún más insoportable. Que cada vez que me giro y no te veo, cada vez que escucho y no te oigo, cada vez que quiero decirte algo y no estás, suponga una tortura. Que contar los minutos que faltan para verte de nuevo sea una agonía. Siempre me pregunto si nuestra relación se compone de lo que hay o de lo que no hay entre nosotros, pero cuando te miro a los ojos, se desvanece todo. Delante de mí se extiende ahora un desierto de milésimas de segundo en las que no puedo mirarte, y lo único que puedo hacer es cerrar los ojos y pensar en tí, deseando que tú pienses en mí de vez en cuando, pero repitiéndome que no lo estás haciendo. No puedo con el realismo, cuando estás tú de por medio; los sentimientos se agolpan demasiado rápido en mi pecho y en mi garganta. Y ya sólo siento las punzadas de la decepción por las cosas que, una vez más, no te he dicho, y la desesperanza de saber que ahora, otra vez no estamos juntos. ¿O es que se trata de una lucha interior, de saber hasta cuándo podré soportar no estar siempre contigo?Me asalta la duda tenue, pero cierta, de qué será de mí cuando me vaya lejos.Pero es más fácil cerrar los ojos y repasar nuestras conversaciones.

martes, 6 de septiembre de 2005

Cero patatero

Bueno, pues después de dos mareos en el metro intentando leerme el tema de primeros auxilios del cuadernillo de la autoescuela (cosa que no he logrado, porque pensé; "a la tercera va la vencida" y justo llegó mi parada de metro), pues gracias a Dios no me han puesto ninguna pregunta de eso, y he pasado el teórico con cero fallos!! O sea, que estoy más ancha que larga, porque esta mañana he salido del centro de exámenes (que por cierto, casi muero llegando al lugar, porque si no vas con coche es como llegar al centreo de la jaula de los leones del zoo... y digo yo, si la gente que va todavía no puede conducir, joé, ¿cómo llegan?) pensando que seguro que tenía cinco mal... En fin. Ya puedo dormir, porque sé que si me encuentro con una ambulancia, un coche de bomberos y uno de policía en una intersección sin señalización, el que va a pasar primero es la ambulancia. Ya puedo olvidarme de casi todas las palabras nuevas que había aprendido y eso. Ahora toca el práctico, que yo estoy emocionada, pero igual soy un paquete. Aunque, con las prisas que tengo por sacármelo, no voy a poder ni ponerme nerviosa.

Y esa ha sido mi noticia del día, que por lo menos, es buena. Lo que es en la uni hemos estado con una terapia intensiva de estadística (ya nos dirá el uapero D que nota nos han puesto a todos), como hacía años que no me la pegaba yo (infeliz de mí, que pensaba que después de haber aprobado estadística II ya no tendría que mirarle nunca más a la cara a una tabla de frecuencias conjunta...). Pero la verdad es que nos lo hemos pasado bien, a pesar del lío de gente (ahora ya llegan casi sólo dramas rurales de los de verdad y traslados de expediente) (a uno y otro lado de la barrera, ojo).

Fuera de las barreras de mi entrañable UAP (cada vez más entrañable porque cada vez la veo más con mejores ojos, los de la añoranza), el mundo sigue girando, aunque a veces parezca mentira. Mientras en NOLA los muertos avanzan a un ritmo increíble (han pasado de ser menos de cien a más de diez mil en una semana), y las viejas naciones de Europa nos dedicamos a mandarles agua embotellada (vamos a ver, a mí no me parece normal regalarles al agua; que se vayan los bomberos, pues vale, pero ¿agua? qué, no la pueden comprar??) al estupendo imperio que no tiene planes de evacuación (por cierto que Bush va a empezar una comisión de investigación; igual se encuentra otro eje del mal o algo).

Y sigo con mis preparativos para el viaje a Italia. La verdad es que, a pesar de la declaración de intenciones del post anterior, van a paso de tortuga, pero van.

domingo, 4 de septiembre de 2005

Empieza la cuenta atrás

Ah, un fin de semana tranquilo, después de mucho tiempo. De ánimos, y de actividades. El viernes, cena en plan de tranqui con los amigotes de la Uni (bueno, con los que estaban sanos y en el país), amenizada con charla en el jardín hasta las seis de la mañana. Discusiones bizantinas y anéctdotas incluídas, además del consabido planeo de viajes a visitar a los que no están (en sentido, advierto ya de los problemas logísticos, veremos cómo queda el tema). Me pregunto cómo serán estas reuniones cuando tengamos cuarenta años (y algunos tengan hijos otros no!).
Y ayer ví una buena peli, Buon Giorno, Notte (hombre, podría haber sido mejor, pero algunos detalles me gustaron mucho, y además era en italiano, lo cual siempre es un punto in più), pero el amigo Gallardón estuvo a punto de amargarme la noche... el trayecto de mi querida 521, que normalmente lleva como 20 minutos un sábado por la noche (desde que abrieron el centro comercial ya no era lo mismo, se tardaban 25 minutillos), ayer me llevó casi 50!! Menos el pobre blasero, que parecía resignado con su triste suerte, todos los demás estábamos que nos subíamos por las paredes. Yo encima iba cabreada conmigo misma porque podría haberme bajado en Cuatro Vientos y haberme ahorrado el soponcio... pero no, vamos a disfrutar de la noche madrileña... joder, con las obras.
En cuanto a la peli, sobre el secuestro de Aldo Moro, era una mezcla de fantasía y realidad (ojo, que no respondo de la realidad de los hechos... básicamente porque los conocí ayer a través de la peli) que tenía muchos puntos atractivos, pero a mejorar. Por ejemplo, la música era una buena pista para saber si las cosas eran verdad o no, pero aturdía bastante; el asunto del guión complica un poco las cosas, y le da un toque surrealista al asunto, pero se podría haber jugado más con eso... la luz tenía un papel bastante peculiar también, pero a veces engañaba. Por lo demás, hacía mil años que no iba al cine, creo que me hubiera gustado hasta una de acción, porque tenía mono!
Hoy he estado todo el día al ordenador haciendo tests, y gracias a eso he logrado encontrarme a nuestro viajero destacado en Orlando, que está viviendo el sueño universitario americano, el jodío (aunque me ha confesado en primicia que le hubiera gustado estar con nostros el viernes y que todavía no ha habido ningún encuentro destacable en el baño!). Pero la verdad es que estoy harta de los carriles, los sentidos de la marcha y las señales verticales, que ya están empezando a hacer mella en mi humor (nótese que estaba de buen humor porque he tenido la suerte de no ver mucho las noticias, porque hoy eran a cual más desagradable (como siempre, pero cada vez más, qué pasa en París, menos mal que no les han dado las Olimpiadas, porque habrían hecho disciplina lo de quemar edificios? Y en EEUU tienen un plan de democratización del mundo, pero no tienen un plan de evacuación en condiciones?).
Y en cuanto al futuro, que también se discutió ampliamente el viernes por la noche, después de buscar y rebuscar y asustarme de los precios de Roma, parece que he encontrado algo razonable, aunque todavía no es seguro. Es reconfortante pensar que no voy a tener que quedarme debajo de un puente (aunque también lo es pensar que no llevo una semana en el tejado de mi casa esperando que alguien me recoja).

Lo que tengo que hacer ahora, amigos y vecinos, es hacerme un calendario de actividades, porque el mes de septiembre, que es todo lo que me queda en las Españas, es un tiempo finito, y tengo, haciendo honor a mi formación de economista, que repartirlo como tal. Así que deberían acabarse las horas mirando al techo (incluso aunque sean porque no duermo debido al calor, tengo ya películas acumuladas!) y empezar las horas de hacer paquetitos para la mudanza, de hacerme una lista de cosas que arreglar antes de irme (porque no es viable hacerlas la última semana, en fin...) y de hacer la lista de invitados para la fiesta (espero que alguno de los que lea esto, sea porque ha recibido el mail de invitación!!), aunque antes tengo que decidir el día.
A ver si logro sacudirme la pereza de agosto de encima, porque me he dormido en los laureles.
En breve me examino del teórico del carnet, y el fin de semana ha sido productivo, he logrado pasar de una media de tres fallos a uno, esperemos que no la fastidie. Y a ver si el práctico se me da igual de bien; mañana, de momento, clase doble. En cualquier momento aprendo a dar marcha atrás, temblad peatones!
Y se me acumulan los exámenes, porque esta semana también tengo el examen de alemán de la escuela de idiomas; a ver si se me aparece la madonna, porque lo que es estudiar, no he estudiado nada, pero si aprobé el del ICEX! Eso está relacionado con otro momento de stress futuro, porque la semana que viene tengo que ir otra vez al entrañable CECO (¿es que pensaban que lo íbamos a echar de menos, o que?) a otro cursito. Volveré a ver mi querido cartelito de Aquí dió Cristo, nuestro Señor, las Tres Voces. Algunos piensan que no es verdad que lo pone, pero en verdad os digo que es allí mismo. Pero no nos olvidemos que todo eso será después de pasar un fin de semana en Valencia, lo que es visitando (qeu ya está bien que no la conozcamos todavía) la Ciudad de las Artes y las Ciencias!
Jolín, todavía no he hecho el planning y ya me estoy agobiando... además, tengo que tener cuidado, porque de vez en cuando me asaltan las ideas de las cosas que quiero hacer cuando esté en Roma, y como eso es harna de otro costal, no debería mezclarlo...
Bueno, voy a investigar a ver si además de Frenesí (después de la que me hicieron la semana pasada con poner Topaz, que sí me interesaba y no ví, en vez de Frenesí, que es lo peor, como habían anunciado, estoy enfadada con Telemadrid), ponen alguna otra cosa en la caja tonta... espero que la mejor alternativa no sea Novia a la Fuga, porque me pongo a hacer tests otra vez!

Donde van las cosas que no se dicen...

Todas las cosas que no te he dicho las tengo grabadas en el alma.
Todas las cosas que he visto que nunca sucederán, todas las posibles soluciones, cada una de las alternativas en cada una de las ocasiones en que por alguna razón me sentí cerca de tí, todos los gestos, los roces y las señas que no nos hicimos, pero que pudimos hacernos. Cada una de todas las oportunidades que no aprovechamos, y cada una de las que obviamos. A estas alturas sería capaz de vivir de todo aquello que nunca pasó, y sin embargo, aún tengo fuerzas para verte y calcular todo lo que me falta de tí.
Me aturdo y me pierdo constantemente en el entramado del juego. Las escenas se suceden a mi alrededor, y la realidad es como un espejo que me desorienta, busco todo el tiempo el centro del laberinto y sólo oigo murmullos ajenos, de voces que cuentan otras historias, otros sentimientos. Tengo miedo de que no haya ningún orden en nuestras escenas y de que las miradas y los gestos pierdan todo significado... ¿Qué piensas cuando me miras? ¿Por qué no puedo descifrarlo? ¿O es que no piensas en nada cuando me miras? ¿Qué te hace tan distinto de los demás que podría reconocerte entre miles, entre millones? ¿O no crees que sería capaz de ello?
Me siento dentro de un torbellino y me falta la respiración, los colores se vuelven uno solo, gris desesperado, impaciente. Tengo miedo de tí, porque desconoces el valor de tus acciones. ¿No lo ves en mis ojos, cuando te entretienes en ellos? Cada caricia, cada mirada, cada suspiro y cada respiración... te imagino, recortada tu forma contra las sombras de la madrugada y tiemblo como una hoja en otoño, incontrolablemente, porque sé que eres el viento que me arrastrará lejos de todo, hasta que pierda la consciencia. Y me dejo deslumbrar por tí sin poder evitarlo, aunque no sea tu intención, incluso aunque no lo sospeches, en tu cruel ignorancia... ¿o en tu crueldad ignorante? ¿Qué tiene una sonrisa tuya de diferente? Sin embargo, lo es, porque ilumina mi alma. Una vez vi un sueño contigo y ahora siento que la elección (el futuro!) se acerca inexorablemente y el miedo, el terror, me paraliza. Y el dolor...
Vuelvo constantemente a las cosas que no te digo, y tejo dentro de mí lo que habrías respondido, como una filigrana de plata, brillante y distinta al resto de pensamientos. Las hipótesis, las dudas, las posibilidades me abruman, pero sólo son una excusa para seguir pensando en ti otra noche más. Y para odiarme por ser cobarde y no arriesgarme a perderte. Y para sentir la decepción de lo cotidiano, en la carencia de lo extraordinario.