domingo, 5 de diciembre de 2010

Limpieza estacional

Y no sólo. Porque el único fin de semana completamente libre de los últimos tres meses nos lo hemos pasado el Simpa y yo limpiando y arreglando toda esa serie de chapucillas en casa que te hacen la vida complicada cuando dejas que se acumulen (uno se cansa de ver un cuadro apoyado el suelo porque se cayó, y de tirar de la cadena con una cierta inclinación porque si no, no funciona... etc.).
A pesar de la paliza, nuestra calidad de vida ha aumentado considerablemente. Ahora ya sólo nos queda discutir seriamente con los gatos para que dejen de hacer ruido por la noche, y no dejen entrar al gato gris que se les come la comida. En el fondo, son unos mininos todavía.

Además de la limpieza, también ha tocado el cambio de ropa, porque incluso aquí, en la Dimensión Paralela, ha llegado el cambio de estación (nada que ver con las temperaturas que leo por lugares al norte, eso sí). Así que hemos sacado las cosas de manga larga, el nórdico para dormir y esas cosas que dan a la vida un toque de normalidad.

Todo esto me lleva a pensar que ya va siendo hora de empezar a echar cuentas de fin de año... Hace casi un año que nos mudamos a esta casa (o sea, que ahora que lo pienso, además de limpieza estacional, también ha sido limpieza anual!) y desde entonces han pasado muchas, muchísimas cosas! Creo que el balance de este año va a ser intenso... y ya es hora de que haga también limpieza en la cabeza, porque últimamente tengo demasiados sueños raros.


Ideas

Qué traidora es la inspiración. Esta una tranquilamente en la oficina, intentando escribir la melodramática justificación de la financiación de un propuesta y no sólo no hay manera de dar con la palabra justa para hacer saltar la lágrima por el rabillo del ojo del futuro lector, sino que además algunas ideas pertinaces se obstinan en aparecer y aparecer en la pantalla luminosa de la mente de una. Y las ideas, aunque parezca mentira, son más pesadas que las moscas de la Dimensión Paralela (que mira que son recalcitrantes!).

A lo mejor es consecuencia de haber llamado demasiado a la inspiración, ha venido bajo dos o tres formas. Otras veces, ya puedes llamarla a gritos, que los informes tienen que escribirse solitos.
Y hoy, tenía un tal barullo de ideas en la cabeza, que he tenido que empezar tres entradas del blog para quitármelas de encima y poder escribir mi justificación tranquilamente... que quieras que no, hay que dar buenas razones para pedir cinco millones de dólares. Y para que te los den, se entiende.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Detalle

No puedo quitarme tu mirada de la memoria, porque dentro de tus ojos fríos y cálidos al mismo tiempo, veo una vida completa, una sonrisa velada, como si sonrieras por algo que yo no sé. Veo todos los momentos que no han pasado, ni pasarán nunca, veo días soleados,días lluviosos y noches estrelladas y tormentas de nieve.
Tus ojos me miran como si nos conociéramos desde hace un milenio, pero para mi tu recuerdo es como una sola gota en el mar de la memoria.
¿Qué sabes que yo no sé?
¿Qué ata tu mirada a mi memoria?
¿Cuál es el detalle que se me escapa?
¿Acaso tú me recuerdas?