martes, 31 de enero de 2006

El final de la cuesta

Yo creo que en realidad la cuesta de enero para lo que sirve es para que la gente se haga a la idea de que después de unas vacaciones más o menos largas y de unos días festivos en el peor de los casos, hay que ponerse a trabajar de verdad, y no, no es una broma. Es curioso como ahora que dejé la uni atrás, los años empiezan en enero y no en septiembre...
El caso es que el mes ha venido cargado de novedades. De momento, desde que llegué de vacaciones, no paro de trabajar (lo cual es estupendo para variar, pero acaba cansando un poco... jejeje), y además me llegan órdenes contradictorias e intentos de sistemar el trabajo desde todas las esferas (altas y bajas)... como es un caos, pues he decidido abrir el camino que ya exploramos una vez en la UAP (y que dió unos rsultados de eficiencia nunca vistos...) y autodeterminarme. Resulta que me han cambiado el informe trimestral por uno mensual, pues bueno. Yo voy a adoptar uno semanal que he visto que hacen en la ofi de París, que ya está bien de hacer reuniones para hablar de las musarñas sin dar señales de vida. Ahora, este año voy a dominar excel como nunca lo habría imaginado, por lo menos estoy aprendiendo un montón...
Tenemos nueva becaria en la oficina, llega mañana. A ver como se porta sobre el terreno, aunque por la entrada que ha tenido, no muy diplomática... No hay que juzgar a la gente por sus apariencias, me digo. El caso es que nos hemos esperado a que viniese para que nos reciba el embajador, que nos espera el jueves a las 12. Emoción, porque estará también el Embajador ante la FAO, que es el que me interesa. Desde que me hablaron de la segunda fase en la PMA, soy feliz. Si saliera...
Esta semana he decidido ponerme activamente con los cursos de la UNED, he descubierto que tengo un montón que leer! Interesante, sumergirme de nuevo en la Corte Penal Internacional, y cuanto menos curioso el mundo del protocolo. Después de un fin de en el frío, me siento llena de energías.
Me doy cuenta de que no he contado nada de Hamburgo... un fin de semana a menos seis, con un palmo de nieve en todas partes (aunque con la ola de frío, en España ha nevado también de lo lindo el fin de semana), y hasta patinando sobre hielo al aire libre! Increíble, porque era al aire libre, porque había menos seis grados al sol a mediodía, y porque no me caí ni una sola vez... quien sabe si patinar no es lo mío... Esos domingos por la tarde en el club boadilla, la sensación de deslizarse son el aire frío en la cara, el equilibrio que parece que se va a perder todo el tiempo, pero que se mantiene...
En fin, tendré que dejarlo para la próxima vida, o algo de eso. O mejor, cuando pueda, me mudo a una urbanización con pista de patinaje en vez de piscina.

Por cierto, ayer vi Hulk esperando ver una película de superhéroes, y lo que ví era una alegoría de terrorismo internacional... de verdad. Tengo que verla otra vez para analizar bien el esquema, pero es toda una alegoría (si exceptuamos el final pseudofeliz). La fuerza destructiva que aumenta con la rabia, la incomprensión de las partes, el padre pirado que alimenta el miedo del hijo, el control imposible y la superioridad/diferencia buscada sobre los demás...Todo ello con una estética notable de estilo cómic (aún mejor que Matrix), muy buena fotografía y buenos efectos especiales.
Por cierto, después de haber visto a la chica rara de Batman Begins, me alegro de haber visto una novia-del-héroe guapa, que desde Nicole no pasaba.

jueves, 26 de enero de 2006

El cambio

Bueno, pues después de unos días intensos, por fin puedo escribir el post del día 26. La verdad es que la primera felicitación este año corrió a cargo de mis compis A y R, que se pusieron a cantar Cumpleaños Feliz el miércoles a las doce (o sea, el jueves, detalle que habría que explicarle a los subnormales de la agencia de viajes que me vendieron el billete a El Cairo). El hecho es que estábamos cenando con una niña que vino de la Feria de Zaragoza, y que después de un malentendido de acabó en Milán, pero estaba de visita en la ciudad eterna, y con una conocida suya pintora, todo muy alternativo y muy bohemio ello. El caso es que estábamos poniendonos ciegos de spaghetti carbonara cuando les oí que contaban una, dos y tres y se ponían a cantar.. qué emoción... Pero lo mejor no fue eso, sino que por la mañana, me despertaron a las siete de la mañana, con el cumpleaños feliz de Parchis a toda pastilla, para regalarme unas zapatillas de deporte (regalo genial, porque me daba una pereza enorme comprarmelas y de verdad me hacían falta, ya) super pijas de la muerte y rosas, con las que seguramente haré amiguitas en el gimnasio (si, en un gimnasio donde las niñas van maquilladas a step, o llevas nike o no eres más que un bulto sospechoso, que diría mi madre). Cosa más pochola! Además, me habían preparado el desayuno y todo... qué monos que son.
Todo el día se sucedieron las diversas felicitaciones, el único medio por el cual no me llegó ninguna fue por paloma mensajera, la verdad. Llamadas a los dos móviles, el inefable Goose me mandó una grabación (de la que supongo que algún día vendrá a arrepentirse, pero con la que me partí de risa!!) cantando (si, cantando, que hay que ver que oído tienes, niño); qué digo, cantando muy deprisa porque estaba en la oficina y no quería que le oyera nadie... Me llegaron felicitaciones en un montón de idiomas, cortesía de mis compañeros repartidos por el mundo, y leí con cariño tarjetas y demás muestras varias de felicitaciones: pocholos todos, más que pocholos.
El caso es que al final no me cundió mucho el día, una pena, porque tenía que acabar el informe de Malta, antes de pirarme a Alemania, y aunque me quedé hasta las cinco en la ofi (que me tocaba), no me dió tiempo. Claro, el viernes por la mañana, achuchón, pero justificado, porque logré pasarselo a mi jefe lo que se dice justi in time. Después, por la tarde, hice pellas de la clase de fotografía (joooo, es que no me apetecía ir...) y nos fuimos a cenar por ahí, al Trastevere, a un lugar que quedará registrado en la oportuna guía Pichelín, aunque no haya recuerdos alcohólicos al respecto. De cuyo nombre, por cierto, no me acuerdo...¿La scala?
[Nota bene: Cómo me gusta la iglesia de Santa María in Trastevere, yo creo que es mi preferida de todas las que he visto en Roma.]
Después, a hacer la maleta corriendo, metiendo la ropa casi mojada dentro y a dormir, recibiendo los últimos mensajes de los últimos despistados (aunque seamos sinceros, de esos ha habido todo el fin de semana)... un día redondo, en realidad.
Lo único malo es que ahora ya sí que oficialmente no pertenezco a los jóvenes en ninguna estadística, y se acabó el tiempo de los descuentos y de pasar por estudiante... (bueno, de pasar igual no, pero bueno)... de los albergues de juventud y del carnet joven (que, seamos sinceros, siempre desaproveché por mi frustración con el cine)... y estoy vigilando como un halcón la cuenta del banco, a ver si van a empezar a cobrarme todo tipo de cosas y la vamos a tener, que ya estoy bastante harta de citibank...
Incluso numéricamente ha sido bonito, el mismo día, la misma edad... pues eso, era una conjunción astral. A ver si jugando a la lotería nos toca el euromillón, que me han dicho que hay un pastón de bote (aunque yo creo que ami me agobiaría tanto dinero, qué responsabilidad).

miércoles, 25 de enero de 2006

La rabia

es el siguiente paso. Me siento perdida en un mar de sentimientos que me son ajenos, en un mar de voces que se me escapan. Me siento empujada hacia una vida extraña y vacía... veo como las cosas que nunca quise se alejan de mi futuro. Veo como la oscuridad avanza. La angustia deja paso una vez más a la rabia y luego al silencio, en un ciclo continuo, inmenso, eterno, que me arrastra siempre. No encuentro la razón de mi dolor... solo te veo a tí cuando cierro los ojos. Cuando oía hablar de obsesiones perpetuas, de pensamientos recurrentes y de pesadillas que persiguen, nunca lo creía... ahora creo, amor mío. Aunque jamás vuelva a cruzar una palabra contigo, aunque acabe viviendo del pasado que nunca fue, aunque nada tenga sentido, y yo ya no tenga fuerzas para gritarlo.
Cada vez que cierro los ojos estás ahí, y yo ya no tengo fuerzas para resistir, aunque tuviera sentido hacerlo.

Io ti guarderò
illuminata con il neon delle vetrine
poi ti nutrirò di coca-cola e di popcorn
dentro ad un cine.
Ti racconterò le mie bugie sul mondo e
quelle sulla gente.
Poi ti bacerò con tutto quanto in fiamme
con le luci spente e faremo
l'amore sulle foglie e sui prati
sul denaro e nel fuoco dentro ai posti proibiti
fino al cuore del mondo come due innamorati.
Come due innamorati senza niente da fare
che non hanno nient'altro
che una storia d'amore.
Io ti curerò
perchè tu c'hai bisogno di ridere di gusto
e ti ringrazierò quando usciremo presto
da un locale giusto.
Guarderò da giù il grattacielo
dei tuoi tacchi mozzafiato
e ti domanderai se anche stavolta sono io quello sbagliato
e faremo l'amore dentro ad un temporale
tra le luci del centro tra le statue di sale
con il cuore impazzito come due innamorati.
Come due innamorati senza niente da fare
che non hanno nient'altro che "una storia d'amore"
una storia d'amore.

Storia d'amore
Jovanotti.

Si fuese verdad.

martes, 24 de enero de 2006

La semana de después

Después de la invasión de las hordas bárbaras, los romanos podemos decir que hemos sobrevivido el ataque. Tanto para romper la tradición, se podría decir. No creo que haya secuelas permanentes ni en las cosas ni en las personas. El caso es que de los grandes retos que se anunciaban la semana pasada en nuestro foro de gemeil, se han podido cumplir poquitos, uséase ninguno, porque, como dice el gaditano de Ddorf, la inidoneidad del terreno era patente. Con cervezas a seis euros, es imposible que nadie que pretenda seguir viviendo de su sueldo se beba su peso en el susodicho líquido. Así que para horror y solaz de otros becarios repartidos por el viejo continente, se ha decidido que el terreno de juego ha de ser trasladado a otras sedes becarias y todso están temblando pensando que vamos a ir a verles en manada. Benditas compañías lowcost (personalmente, no me suena igual de mal lowcots que barata, porque por ser barata parece que se va a estrellar (más quisiera Alitalia, que no Iberia que va a sacar una), mientras que por ser low cost, parece que es la oportunidad de la vida para ver el mundo). Uno de los viajes está más que decidido, vamos a Budapest en Semana Santa, aunque no sé todavía si habrá casa que invadir, puesto que todos estamos esperando que haya días libres para salir corriendo. En el ínterin entre viaje y viaje, es posible que se nos presente en casa todo tipo de gente desconocida.
Cuando yo examinaba las virtudes de una beca Erasmus frente a esta otra beca (eternos becarios, somos ¿cuándo tendremos un contrato, señor?), las sobrevaloraba. Esta es mucho mejor, porque a pesar del surrealismo que se alcanza con los fines de semana ajetreados, llenos de fotos, de reencuentros y de vuelos sin comida, cada mañana nos vuelve a la realidad el hecho de tener que ir seguro a trabajar. Aquello de ir a clase como íbamos en Perugia, a ver el desfile de maquillajes estrambóticos a las ocho y media de la mañana, no sacaba del sueño a nadie.
Pero, habiéndose acostado a las mil, a ver quién es el listo que se queda impasible ante un estudio de mercado del sector de la máquina herramienta en Polonia. Si señor, si es que somos JASP, aunque aquello ya no esté de moda.
El caso es que después del fin de semana ajetreadísimo, nos hemos encontrado con una casa vacía que se nos caía encima, con un informático que está entrando en crisis preexámenes, y con un viajero llegado del frío (afortunadamento con todos los dedos y encantado con las walkirias que ha encontrado por allí). Pero hemos tenido suerte, porque para no caer en nuestro habitual letargo (a ver si ahora que parece que ha dejado de llover), esta semana está pasando un montón de gente por aquí. Desde una zaragozana de las cámaras hasta una pintora gallega y la nueva becaria de la oficina (por fin no soy solo una chica! A ver si siendo dos podemos establecer un ambiente ligeramente menos lleno de testosterona, y eso que no me puedo quejar de mis niños, que me tratan un rato bien)... la semana promete, a ver si además, cumple.
A todo esto, el viernes me voy a las tierras germanas (diría de mi infancia si fuera verdad, pero como no lo es), a ver si pasando un poquito de frío del bueno, no tengo tanto cuando vuelva. A la ciudad más bonita de Alemania, a ver si sigue todo donde estaba este verano. Porque nunca se sabe, los ríos cambian de sitio, no hay más que verme a mí (jajaja).
A ver si todos estos planes en perspectiva me alejan un poco de la oficina, porque llevo dos días peleandome como una loca en una lucha desigual con las cifras de Malta, para el informe económico, que no hay manera. El caso es que cada vez tengo menos curiosidad por el país, a ver si cuando acabe la parte de los datos, vuelvo a no tenerle manía.
Me acuerdo de una vez que el Uapero D comentó que no entendía por qué la gente no se iba a Malta a aprender inglés, y ahora lo sé. Porque es como irse a aprender alemán a suiza o checoslovaco a Jaén.
Me doy cuenta de que estamos a taytantos de enero y no he revisado seriamente mi lista de propósitos de Año Nuevo, lo cual me hace pensar que ni yo me los tomé en serio. Es curioso con qué frecuencia me asalta el pensamiento de qué quiero de la vida. Y eso que no he llegado a la crisis de los treinta (porque no dudeis de que la tendré, y será la crisis más crisis que pueda haber)... Será que la Ciudad Eterna hace pensar. O será que me estoy encontrando a mí misma (que ya era hora, después de tanto tiempo de verme en el espejo). O será que tengo un seguro, y eso me hace tomarme la vida de otra forma, como le explicaba al canario J la otra tarde por el msn. O será o será... qué más me da? O será que he nacido arquitecto de los curries y no puedo evitarlo. Pero.. ¿dónde está el camino de baldosas amarillas? Es estupenda, la vida; si uno mira hacia delante, hay infinitos caminos que elegir, pero además, si uno mira atrás, hay infinitas posibilidades que hemos dejado pasar y que son suspceptibles de hacernos arrepentirnos. Un juego de azar completo. Y nosotros, pobres idiotas, que jugamos a la lotería.
Ahora me convencen para que, en vez de llevar una vida ordenada, nos vayamos al Trastevere a tomar algo. Pues bueno. Ya dormiré cuando me muera. Seguro que entonces también consigo llevar una vida ordenada.

Fingir

Si mi alma la tienes tú, no puedo sentir nada. Lo único que siento es tu ausencia. Condenada a una vida ajena por haber conocido la felicidad. No me importa. Nada en este mundo puede compensar nada, aunque parezca mentira.
Nada me puede compensar por tu ausencia, ni nada me puede compensar de conocerte y saber que hay algo más allá de la mera superficie de las cosas. Nada me puede compensar de tu silencio, como nada antes me hubiera compensado por tu voz. Nada me puede quitar la esperanza de que algún día... aunque sepa que no es cierto, la mínima posibilidad existe. Tú lo dijiste una vez, y no puedo evitar creer ciegamente en aquello que dices... Me condeno una y otra vez a vivir esperando lo que no sucederá nunca, la desilusión al borde del horizonte, la desesperación de saber que lo que se cree es falso. El dolor que se ignora, la media vida que no tengo y he dejado, sin poder evitarlo, en tus manos.
Me pregunto si al final, dentro de mucho tiempo, todo tendrá algún sentido. Si miraré al espacio y diré que era aquello por lo que pasé por esto. Si alguna vez, después de haber fingido (una vez más, siempre fingiendo, somos actores en un escenario mal iluminado, sin papel y sin control), oiré un aplauso solitario, aunque sea mío. Si una mañana lejana podré abrir los ojos y no hacer el esfuerzo de no olvidar los sueños y entrar en mi camisa sin esfuerzo. Si una mañana, o una tarde, o una noche, cuando piense en tí, no senitré una campanada en mi mente ¿Cuándo dejarán de pesarme los errores que no cometí? Desde que te fuiste, una espeluznante certeza en el camino me guía cada vez más lejos de tí. O tal vez fui yo la que se fue. Sólo sé que no estás.

viernes, 20 de enero de 2006

Roma connection

Hoy es el día D; tenemos la primera quedada de becarios en casa! El caso es que A y yo, que estamos solos y abandonados en casa porque el becario Comex se ha pirado a Finlandia (tenemos que llamarle hoy, para ver si conserva todos los dedos de los pies...), estamos nerviosillos, hay que limpiar en casa para parecer personas normales, hay que coordinar logísticamente los taxis para ir al aeropuerto... hay que pensar por donde sacamos a la gente... Qué emoción, que alboroto, con el perrito piloto.
(Personalmente, también estaba preocupada por el tiempo, porque aqui llueve tres de cada dos días... pero no, parece ser, está confirmado, que el fin de semana va a hacer bueno. Hace frío, pero sol.)
Y ya de paso, llevamos toda la semana dando envidia a todos aquellos becarios que, repartidos por el mundo, pues no pueden venir hasta nuestros lares.
Es curioso recibir los mails de todos, que estamos en realidades tan distintas unas de otras. Y no sólo cuestiones climáticas, sino mucho más allá. Como ya he dicho en posts anteriores, en cuanto la página web esté lista, os pondré un precioso link aquí en la lista, aunque no garantizo que se entienda nada, porque somos todos un poco de aquella manera...

Antes de que se me olvide; sobre el post anterior. He recibido tal cantidad de quejas por las fotos de Ra, que estoy buscando una en la que salga bellísima, para ponerla bien grande y hacerme perdonar un poco...

Y un pequeño resumen de la semana, un tantino peculiar, esta. Como siempre, estrés que salta desde los lugares más inopinados, informes que aparecen y desaparecen, cosas paranormales... esta oficina es cada día más una casa de locos. Ayer, una reunión ligeramente absurda con la becaria de segunda fase (siempre felices de verla, es la que trabaja en la FAO) y con unos Erasmus (no me pregunteis más, que la reunión era absurda por quien la convocava, de todas formas). A veces tengo la sensación de que al salir del despacho me voy a encontrar un montón de gente corriendo de un lugar a otro sin orden ni concierto. La única buena noticia es que ahora tenemos que hacer una guía país de Malta, con lo cual igual hay que ir allí de verdad y sin buscar ningún motivo extraño!! Pero eso es agua del futuro.

También llevo toda la semana meditando un par de asuntos, como el contenido de una carta dentro de un paquete, si de verdad las fotos que hago para mi curso son buenas o sólo me lo parecen a mí, sobre si la posibilidad de trabajar en la WFO es real o me estoy montando el cuento de la lechera...
Y planeando viajes, como siempre. La diferencia sustancial con el santuario, es que ahora hay una posibilidad de hacerlos de verdad, aunque he de decir que no son tan eficaces como entonces para deshacer la angustia. La semana que viene, a Alemania, en marzo es posible que a París, y en Semana Santa, a Budapest. Ningún viaje que ocultar a nadie, y suenan todos tan bien... Isn't it ironic? Toda la vida soñando con ver el mundo y cuando se hace realidad, no es tan emocionante. O tal vez el problema lo tengo yo, que ya no me emociono tan fácilmente como antes... En fin, dejaremos que mi otra personalidad, más alegre, me impida seguir escribiendo cosas tristes. De todas formas, no me llevan a ninguna parte estas reflexiones negras.
Y esta noche, hay fiesta.

miércoles, 18 de enero de 2006

Angustia

Si te veo otra vez no te reconoceré? Si poso mis ojos en tu añorado rostro, no reconoceré tus ojos, ni tu boca, ni tu piel... Si oigo tu voz, será como si nunca la hubiera sentido antes? El silencio que me rodea desde que te fuiste me ha ensordecido, y la oscuridad ha dormido mis ojos. Si la vida me encuentra de nuevo, no sabré volver a ella? Tu recuerdo me atormenta, pero aún más me atormenta que no sea real. Porque mi conciencia y mi memoria se disuelven frente a la angustia, hasta que ya no sepa de dónde viene.
La suerte está echada. Y mi risa sólo puede volverse cada vez más histérica con esta imitación de la vida, con este corazón dormido, con esta falta de sentimientos...La angustia que me ha quitado la alegría, la tristeza, el placer y el dolor, que lo invade todo y que me aleja de tí igual que de los demás. El silencio que siento cuando cierro los ojos, porque ya no siento ni tu voz que antes era omnipresente.
Sólo me queda el instante en que cierro los ojos y te veo alejándote... pero ése también se perderá como los otros. Y seguiré con esta media vida, lo sé. Y cuando te encuentre de nuevo, si te encuentro de nuevo, ya no sabré si te amo o lo imagino, pero será indiferente.

sábado, 14 de enero de 2006

Fotos, por fin...

Después de toda una serie de pruebas desastrosas, por fin he logrado averiguar cómo poner las fotos en el blog, porque hay quien lo ha tildado de poco ilustrativo... En fin. Se trata de algunas de las fotos lamentables de la fiesta postnavidad de "el día que pasé en Madrid".
En realidad, por partes del grupo, porque no tuvimos las luces de ponernos todos juntos... aunque creo que todo el mundo quedó muy bien cubierto por el reportaje, con ciento cuarenta documentos gráficos...
El único fracaso de la noche es que no logramos batir el récord de la cervecería, a pesar de que esta vez eramos más que la otra... una lástima, porque el premio es una minimoto. Sólo la idea de que una panda de borrachos (porque seamos sinceros, para batir el récord mensual, es de todo punto necesario que todo el mundo salga de allí a gatas) tenga una minimoto para hacer el gamba con ella...


Nótese que todos estamos intentando ponernos serios, lo cual no es posible en todos los casos... pero no se piense mal, que era el principio de la noche, todavía no habíamos dicho nada de batir el récord.

La farmacéutica es sinceramente la que más me preocupa, aunque en esta foto no está mal... esos pendientes!

Mi muy mejor amigo y mi excompi... imposible encontrar una foto sin caras raras... está claro que nos reímos demasiado... pero está bien, somos gente sana y feliz.

Preparando la foto! Nótese quien está mirando la cámara y quien no (señal de quien estaba en condiciones y quien no!). Entrañable... casi como en los tiempos de la universidad. Sólo que mayores...


¡Y la foto! ¡Era la tercera que nos hacíamos en esta pose y ya habíamos aprendido! Y eso que los aires del Ávalon son muy mala influencia para la salud... me han contado. Pero fuimos allí para compensar, porque la cervecería de antes era para no fumadores... bueno, sí que tenían un sitio para fumar, pero era un rincón (literal) del bar, y mirando contra la pared... Pero, ¿quién quiere fumar, cuando puede estar haciendo como que sabe tirar cerveza con los amigos???
En fin, una noche memorable y muy divertida.

PS: A petición popular, subo una foto sin caras raras... bueno, con caras menos raras. Pero de verdad que yo no tengo la culpa de que pongais caras cuando saco la cámara!

viernes, 13 de enero de 2006

A una semana de la vuelta

A una semana de la durísima vuelta de las vacaciones, esta vez me he propuesto que ni redes que se corten, ni repentinas marchas, ni subitos informes que son para ayer, ni godzilla que aparezca por esa puerta me va a impedir escribir este post. Además, la suerte me acompaña, porque a la tercera va la vencida.
Vayamos en orden cronológico, que luego me hago un lío. Las fiestas transcurrieron en paz; curioso, porque fueron movidas a la vez que familiares. Eso de celebrar cada fiesta en un sitio distinto... exótico. Los incidentes normales, mi madre pueso unas uvas gordísimas en Nochevieja y aún así nos las tomamos (eso dará suerte extra, no?), y para volar a León al día siguiente, pasamos taaaaaaanto miedo... En serio, yo que cojo los aviones como los autobuses, ya estoy más que acostumbrada a las turbulencias, pero es que lo de ese avión no eran turbulencias, eran unas caídas libres tremendas... Lo único bueno es que la azafata no ponía cara de miedo ni nada, o sea que seguramente era normal... o a lo mejor es que en realidad era un robot o algo así... aunque no sé, porque saludó a la chica que se sentaba detrás así como con mucha familiaridad... Bueno, el caso es que llegamos. Y los Reyes bien, una semanita pacífica en León, en la cual me hicieron una entrevista en la radio acerca del comercio exterior. Como siempre últimamente, me trajeron una maleta... se está convirtiendo en una costumbre, así como me voy a parar en ningún sitio!!!
Bueno, después la pasada express por Madrid, para hacer noche antes de partir hacia la ciudad eterna; quedada con los amigos en la cervecería del récord y visita al antro más antro de todos los antros del mundo mundial, el nunca bien ponderado Ávalon, que por supuesto sigue hospedando fumadores y todo tipo de fauna nocturna (y diurna de la que anda perdida). El resultado, ciento cuarenta fotos en las que salen mius amigos y otra serie de personas que no sé quienes son... creo que fue porque K se llevó la cámara un rato... el caso es que son documentos gráficos para guardar, por si alguna vez me los pide la CIA o algo. Tengo que hacer una presentación y mandársela a los protagonistas, que no se lo van a creer.
El domingo, mi excompi adorada M se levantó pronto para llevarme a Barajas, donde también estaba el orlandés, que partía de viaje la misma mañana. El caso es que a pesar de estar allí dos horas antes de la salida del vuelo (¡inédito! ¡lo nunca visto!), casi pierdo el avión, porque las azafatas del check-in tenían tal lío, que me dijeron que igual me podían cambiar a un vuelo directo (porque yo hacía escala en Milán, un sitio muy propio para hacer escala, la verdad), y luego no me avisaron nunca de que, en realidad, no podían. Así que, a cinco minutos de que despegase el avión, me dijeron que me fuera corriendo cargando yo con la maleta. Apasionante. Los guardias civiles no me miraron ni mal, les debí dar pena. Pero la que sí me miró mal fue la que iba sentada a mi lado, porque el avión salió con retraso porque me estaban esperando (que no por mi culpa, leñe). Y la tía se tiró todo el vuelo de más de dos horas mirándome mal... espero que por lo menos le entrase dolor de cabeza.
Llegué a Roma sin más incidentes que un extraño retraso en el segundo avión, y la espera interminable por las maletas en Fiumicino, y cogí el cochecillo a casa, que mereció taaaanto la pena... y llegué a mi casa, donde ya estaban mis compis, preparados para la vuelta al tajo al día siguiente.
Y cómo fue la vuelta a la ofi? Pues tremebunda, porque como siempre, había trabajo que hacer para el día anterior, porque como el analista es tan bien organizado, pues quedaba todo por hacer. Con lo relajadita que volvía yo... me duró más bien poco. Pero bueno, prefiero consolarme con que haciendo informes de estos, aprendo algo. El caso es que me parece penoso que me llamen para abrir un archivo en el ordenador y buscar un dato. Lamentable en grado sumo...
El miércoles fue un remanso de paz, alterado solo por los mails de mis compañeros repartidos por el mundo, para meternos los unos con los otros. En cuanto esté lista, os informaré de la página web del grupo G del curso del CECO 2005, que no tendrá desperdicio, y donde habrá desde versos hasta puestas de sol en nigeria y fotos de fiestas lamentables por doquier... qué juventud ésta.
Y el jueves tuvimos la megarecepción con el embajador en la ofi, porque a nuestra contable le daban una medalla por sus cuarenta años de servicio a la Oficina Comercial. La verdad, cuarenta años tiene mérito. Estuvo muy bien, hubo gente de todas las oficinas de la Embajada, el típico sitio donde conocer gente interesante, como uno de los primeros becarios ICEX, hace treinta años! Y nuestra relación con el MInisterio del Interior Italiano, que nos dijo que si teníamos algún problema con algún carabiniero o algo, le llamásemos... curioso.
Y hoy, pues viernes trece, me ha caído un apasionante informe sobre la reOPA de BBVA a la 13:30 de la tarde. Claro, para el lunes. En fin. El lunes será otra semana, y este finde hay que hacer deberes, porque la semana que viene llegan de visita los becarios Ddorf, y hay que hacerles una visita guiada por los antros romanos... oyoyoy, se va a armar muy gorda, como dice nuestro caballero teutón.
Y de momento, lo que voy a hacer ahora que me siento realizada que por fin puedo actualizar esto, es irme al gimnasio, porque la Navidad es tiempo de paz, amor y alegría, pero se cogen kilos a mansalva (por lo menos yo), así que además del plan "hacer amigos en Roma" he tenido que poner en marcha el de "dieta inminente". El caso es motivarse.
Me voy a dar saltos!!!!

martes, 10 de enero de 2006

Te busqué y te he encontrado

Siempre lo supe, y en cambio tú no quisiste saber que yo lo sabía....
aún así, todo era inevitable.
No entiendes que la vida es hermosa, terrible pero hermosa, sólo porque existe la posibilidad de ver un sueño iluminado por el sol en una improbable tarde...
Si yo soy lo que soy y estoy donde estoy es porque una vez, una sola vez, ví tu mirada de una forma distinta, entendí muchas cosas que no tienen sentido y que sin embargo son perfectas en sí mismas.
Porque en mi alma, aquel momento no se apagará nunca, aunque en la realidad sea solo un viejo recuerdo ajado y sucio.
Porque sé que aquel sueño que fue iluminado, no se hará nunca realidad, y por eso mismo, está aún más lleno de armonía.
Porque tú estuviste allí como nadie estuvo ni estará jamás.
Y me quitan las palabras, porque cuando pienso en tí, creo de verdad que la vida es injusta. Ahora que te he encontrado de nuevo, las cosas siguen siendo diferentes como lo fueron desde el momento lejano, el mundo giró y se recolocó en un ángulo correcto, no me importa con qué resultado, y tal vez nunca vuelva a posar mis ojos en los tuyos, es posible que jamás vuelva a escuchar la música de tu voz indignada, pero las cosas que una vez cambiaron, no lo harán más. Era inevitable, el destino estaba ya escrito, aunque hubiera alguna vez existido alguna posibilidad de que no se cumpliese, el tiempo las fue borrando todas las salidas, hasta que un día, no un día especial, si no uno cualquiera, se hizo realidad. Sé que desde entonces vivo en un sueño aún más que antes, la realidad es hermosa.
Desde aquí veo tantas cosas... ¿por qué tú no ves las mismas cosas que veo yo, amor? ¿Ves? la vida es injusta. Pero olvido, que tú nunca me dijiste lo contrario.
Y como tú no me engañaste nunca, lo hice yo, con mi inmensa capacidad para el autoengaño.
Que se que nunca volveré a amar a nadie como a tí desde aquel instante a la vez maldito y perfecto... que la tristeza que hoy siento por tu ausencia, se puede compensar con la plenitud de aquel día... que todas mis lágrimas son tuyas porque nunca tendré tu alma llena de secretos... que cuando veo las estrellas, pienso que son las mismas que iluminan tu noche, y eso hace que todo valga la pena.
Que cuando cierro los ojos, veo como el rayo de sol entra lentamente por la ventana...